Las Juntas Generales han aprobado, con 29 votos a favor y 19 en contra, una enmienda firmada por EH Bildu y PSE-EE en la que se insta a la Diputación de Gipuzkoa y al Gobierno Vasco a que impulse la participación de Kutxa Fundazioa en la operación de compra de Ayesa, cuya empresa principal es Ibermática con sede en Donostia, frente a la enmienda presentada por PNV y Elkarrekin Gipuzkoa que aboga por respetar la independencia de la entidad y la decisión de su patronato de rechazar esta participación en base a un informe técnico que desaconsejaba la operación.
El debate de ambas posiciones en el Parlamento guipuzcoano ha escenificado la división de los socios del Gobierno, PNV y PSE, en asuntos que afectan a Gipuzkoa dado que el papel de Kutxa Fundazioa en Ayesa no es el único punto de fricción, puesto que también divergen en el territorio sobre el traspaso de la competencia del Puerto de Pasaia, urgente para los jeltzales y perjudicial para el recinto portuario en opinión del PSE-EE guipuzcoano.
Acuerdo del PSE-EE con EH Bildu
En esta ocasión, los socialistas han pactado con EH Bildu un texto conjunto centrado en exigir que Kutxa Fundazioa cambie de opinión y se integre en el consorcio vasco en tanto que el PNV y Elkarrekin Gipuzkoa han focalizado su atención en reclamar que se eviten injerencias políticas en la gestión de la fundación bancaria y se trabaje por fortalecer el tejido empresarial guipuzcoano con otros instrumentos como estrategias públicas y colaboración público privada. Las posiciones confrontadas son un reflejo de las votaciones que se produjeron en el patronato de Kutxa Fundazioa, en el que se unieron los nueve votos del PNV, Elkarrekin Gipuzkoa y los representantes de los trabajadores y las organizaciones sociales frente a los cinco de EH Bildu y PSE-EE para rechazar la entrada en Ayesa IT.
La portavoz del grupo juntero del PNV, Euge Arrizabalaga, ha lamentado la intención de convertir a Kutxa Fundazioa en “un instrumento de confrontación partidista” porque se trata de una fundación independiente que toma sus decisiones con criterios acordes con su naturaleza social, muy diferente, según ha dicho, de los que emplean las entidades bancarias basadas en inversiones estratégicas con rentabilidades financieras. No es el caso de Kutxa Fundazioa, ha incidido, porque sus objetivos se centran en el impulso social, cultural, económico y comunitario de Gipuzkoa. La decisión de no formar parte de la compra de Ayesa IT responde, en consecuencia, a que no encaja dentro de esa estrategia y no han de buscarse motivos bancarios como la rentabilidad de la operación.
Independencia del patronato
Arrizabalaga ha defendido la independencia de una fundación en cuyo patronato “conviven sensibilidades distintas” que son reflejo de la pluralidad de Gipuzkoa, pero cuyos miembros se caracterizan por cumplir “los requisitos éticos, de conocimiento y de independencia” que se exigen en sus estatutos y cuyas decisiones han de respetarse. En clara alusión a EH Bildu, PSE y PP, que ha apoyado en la votación la enmienda presentada por los dos primeros, la portavoz jeltzale ha criticado que se quiera “instrumentalizar la labor de Kutxa Fundazioa por intereses partidistas” puesto que, tal y como ha advertido, “contribuye a erosionar la confianza institucional y a distorsionar el debate público”.
Su socio de gobierno, el PSE-EE, sin embargo, ha lanzado un mensaje político a los jeltzales al mostrar su sorpresa por que el PNV de Gipuzkoa no haya visto la “oportunidad” que representa la adquisición de la división tecnológica de Ayesa por su capacidad de generar actividad económica y empleo de calidad. “Parece que algunos están más preocupados en cuestiones identitarias que en lo que realmente es importante para el territorio”, ha dicho. También ha cuestionado la independencia del PNV de Gipuzkoa al preguntarse si va a “anteponer sus propios intereses políticos” para que el territorio “vuelva a quedarse a la sombra de los intereses del PNV de Bizkaia”.
Incomprensible para EH Bildu
Por una línea similar ha discurrido la intervención de Maddalen Iriarte, portavoz de EH Bildu, quien ha considerado “incomprensible” la actitud del PNV de Gipuzkoa a quien se ha dirigido para preguntarle por qué no pidió responsabilidades al consejero vasco de Industria, Mikel Jauregi, “si la operación era tan mala”. Iriarte sí observa “ciertas sombras” en esta adquisición al constatar que la información suministrada no es todo lo transparente que se espera, pero ha incidido en que de todos modos Gipuzkoa tiene que tener presencia porque “no se puede influir si estás fuera”.
Por su parte, la portavoz de Elkarrekin Gipuzkoa, Miren Echeveste, ha coincidido con Euge Arrizabalaga en observar “injerencias políticas” del PSE-EE y EH Bildu al tratar, según ha interpretado, de influir en una decisión adoptada desde un prisma independiente y que se ha sustentado en informes técnicos. Ha lamentado la aprobación de una enmienda que insta a la Diputación de Gipuzkoa y al Gobierno Vasco a tratar de que los patronos cambien su opinión, “todo porque una cuadrilla, consorcio de vizcaínos, han decidido que quieren comprar Ayesa, fusionarla con Teknei y sacarla luego como un gigante de servicios a la bolsa española”.
Nuevo patronato en verano
El grupo juntero del PP, que no ha presentado enmienda pero que en la votación se ha unido a la del PSE-EE y EH Bildu, también ha empleado argumentos políticos para justificar su voto. Su portavoz, Mikel Lezama, ha criticado que “la respuesta política del PNV de Gipuzkoa haya sido el portazo y el desaire a la estrategia industrial del propio Gobierno Vasco” y se ha preguntado la razón por la que lo que es bueno para el conjunto de Euskadi no lo es para el territorio guipuzcoano. En cualquier caso, ha recordado que la constitución del nuevo patronato de Kutxa Fundazioa arrancará en junio y tiene previsto finalizar una vez transcurrido el verano.