El pleno de las Juntas Generales de Gipuzkoa será el foro mañana en el que se confrontarán las dos visiones diferentes que coexisten en el ámbito político del territorio sobre la decisión de Kutxa Fundazioa de no entrar a formar parte del consorcio que ha adquirido la división digital de Ayesa, cuyo máximo exponente es la donostiarra Ibermática, por 480 millones de euros. Uno de los puntos generará un debate sobre qué papel institucional ha de jugar Gipuzkoa sobre esta decisión, mientras que otro punto interpela a la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, a que exprese su posición sobre esta operación.
EH Bildu y PSE han acordado una enmienda transaccional en la que abogan por que Gipuzkoa “tenga capacidad de decisión en Ayesa IT” mediante el impulso para que Kutxa Fundazioa cambie de opinión y entre a formar parte del consorcio formado por la Fundación BBK, el Gobierno Vasco a través de Finkatuz y Kutxabank mediante su instrumento financiero Indar, a la espera de la decisión de la fundación bancaria Vital, que lo está analizando. Esta entrada permitiría, según apunta el texto que la división digital de Ayesa se mantenga arraigada en el territorio.
Arraigo empresarial
Además, estos dos grupos junteros instan a trabajar para que la sede central de Ayesa IT se quede en el Parque Tecnológico de Miramon de Donostia, donde está asentada Ibermática y a promover el arraigo del conjunto de empresas que actualmente están instaladas en Gipuzkoa “y reforzar su importancia estratégica”, tal y como figura en la enmienda transaccional firmada por Maddalen Iriarte de EH Bildu y Alberto Albistegui del PSE.
El PNV y Elkarrekin Gipuzkoa, sin embargo, no comparten esta visión y han presentado otra enmienda transaccional para ser debatida en el pleno de mañana en la que defienden el respeto “al funcionamiento de la fundación bancaria Kutxa, su propia naturaleza institucional independiente y las decisiones adoptadas en el patronato de dicha fundación”, lo que significa apostar por el principio de no injerencia y aceptar que la fundación bancaria guipuzcoana no estará presente en la propiedad de Ayesa.
Participación de la persona trabajadora
Este punto es el principal de fricción, puesto que la enmienda firmada por Euge Arrizabalaga del PNV y Miren Echeveste de Elkarrekin Podemos también abogan por trabajar para impulsar el arraigo de las empresas “tractoras y estratégicas” en el territorio y, en este sentido, introducen un matiz que se refiere a la necesidad de seguir promoviendo la participación de las personas trabajadoras en el capital de las empresas en las que desempeñan su función.
Las posturas enfrentadas que se van a presenciar en el pleno de las Juntas Generales son una traslación, con alguna salvedad, de lo acontecido en el seno del patronato de Kutxa Fundazioa que determinó no entrar en la operación de compra de Ayesa IT. Entonces, los representantes del PNV y Podemos votaron a favor del rechazo, a quienes se unieron los de los trabajadores y organizaciones sociales. Los nueve votos recabados se impusieron a los cinco procedentes del PSE y EH Bildu, que abogaban por entrar en la operación.