Kutxa Fundazioa no entrará finalmente en el consorcio que va a adquirir la división tecnológica de Ayesa, cuya empresa principal es Ibermática de Donostia. La decisión fue tomada tras la reunión mantenida este lunes por la tarde por el patronato de la fundación en la que se impusieron los nueve votos en contra frente a los seis a favor.
En realidad, se celebraron dos votaciones. La primera preguntaba la posición sobre la entrada o no en la operación, que recibió nueve votos en contra del PNV, Podemos y los tres representantes de los trabajadores, organizaciones sociales e instituciones. EH Bildu, por su parte, votó a favor de formar parte del consorcio y el PSE se abstuvo y condicionó su apoyo final a que la sede se mantuviera en Donostia.
Una segunda votación introdujo esta variable, es decir, en el enunciado preguntaba la posición sobre entrar en el consorcio vasco que va a adquirir Ibermática siempre y cuando su centro permaneciera en Gipuzkoa. En este caso, se mantuvieron los nueve votos opuestos, mientras que se recogieron seis a favor al cambiar el PSE su abstención inicial.
Motivos técnicos
Las razones de la oposición final se encuentran en el informe técnico presentado durante la reunión, que desaconsejaba la participación según ha subrayado este martes el PNV de Gipuzkoa. En octubre de este año, la fundación BBK anunció su decisión de presentarse a la puja para hacerse con la división tecnológica de Ayesa con una oferta que rondaba los 500 millones de euros, a quien se unió Indar Kartera, el fondo de inversión de Kutxabank, y el Gobierno Vasco que a principios de diciembre ganó la puja.
La posibilidad de la entrada en este consorcio de Kutxa Fundazioa estaba abierta, y el patronato convocó este lunes lunes una reunión para tomar una decisión final, que finalizó con el rechazo a participar en la operación. El PNV de Gipuzkoa, uno de los grupos políticos contrarios a la entrada en el consorcio, ha justificado su voto en “razones de peso”. Según ha explicado, durante la reunión se conocieron las conclusiones del informe elaborado por el departamento técnico de Kutxa Fundazioa que aconsejaba no entrar en la operación.
Las razones que aportaba el análisis son que “no tiene un fácil encaje en el enfoque y las previsiones del plan estratégico de la Fundación”, por un lado, a lo que el equipo técnico añade que “pese a los elementos positivos, el trinomio negocio-riesgo-retorno no justifica la inversión”. El informe negativo llevó al PNV de Gipuzkoa a emitir su voto contrario con el que respaldaban el dictamen técnico, han subrayado los jeltzales guipuzcoanos, quienes han recordado que es la práctica habitual en todas las decisiones que ha tomado el patronato. Han criticado de este modo los votos del PSE y de EH Bildu al considerar “deplorable” que “frente a los argumentos técnicos se pretenda superponer una suerte de politización” en la toma de decisiones sobre inversiones de Kutxa Fundazioa.
Por su parte, el secretario general de los socialistas guipuzcoanos, José Ignacio Asensio, ha aludido al informe técnico citado por el PNV guipuzcoano para lamentar que existe “una disparidad preocupante en los informes y criterios” de Kutxa Fundazioa y los que manejan otras fundaciones bancarias como BBK o Fundación Vital, esta última participante en la operación de compra de Talgo.
Asensio ha calificado de “incomprensible” que Kutxa Fundazioa haya decidido quedarse al margen de “un proyecto de semejante envergadura, con sede en Donostia y un impacto directo en el desarrollo económico y social del territorio” y criticó la, a su parecer, pérdida de liderazgo de la fundación.
Largo plazo
“Los órganos de gestión de Kutxa Fundazioa no están teniendo en cuenta factores estratégicos a largo plazo, mientras otros organismos sí lo hacen”, concluyó, no sin advertir de que “es imprescindible mantener la vinculación histórica y el arraigo de las empresas con Gipuzkoa, y eso empieza por estar presentes y apostar por las operaciones de capital”.
Otro de los partidos políticos que emitió su voto a favor de la entrada de Kutxa Fundazioa en la operación de compra de Ibermática fue EH Bildu, quien ha considerado “un grave error” la decisión tomada por el patronato por un escaso margen de diferencia. Su líder en el Parlamento vasco, Pello Otxandiano, ha recordado que Ibermática tiene un origen guipuzcoano, hasta que fue vendida a la ingeniería sevillana Ayesa en 2022. En sus redes sociales ha incidido en que, dado que las fundaciones bancarias tienen por objeto hacer obra social, “en este caso arraigar una empresa importante”, Kutxa Fundazioa debería haber entrado en la operación.
“Debería haber sido un agente clave para corregir la errónea decisión de vender Ibermática”, añadió, para preguntarse “cómo es posible que BBK tenga una política de inversión y Kutxa otra”, al igual que sucede, en su opinión, en el caso del Gobierno Vasco, que ha decidido participar en la adquisición de la división tecnológica de Ayesa, y el PNV de Gipuzkoa, que lo rechaza.
Por su parte, Elkarrekin Podemos ha explicado en declaraciones a Efe que votó en contra de unirse a la compra de Ayesa al entender que “financieramente la operación suponía un riesgo innecesario, altísimo y sin garantías de ningún tipo de que la sede de Ayesa se fuera a quedar en Gipuzkoa”.
Fuentes de la formación morada han indicado que “la comisión de inversores y los técnicos financieros de Kutxa ya habían realizado informes desfavorables” al respecto. “Kutxa debe seguir invirtiendo en proyectos de I+D y en startups con potencial de crecimiento como lo han hecho hasta ahora”, ha concluido.
Instituciones
La portavoz de la Diputación de Gipuzkoa, Irune Berasaluze, ha expresado el deseo de la entidad foral de que la sede de la división tecnológica de Ayesa permanezca en Gipuzkoa y confió en que el consorcio vasco que adquirirá la empresa “también defienda ese arraigo” en el territorio.
Berasaluze ha reconocido el esfuerzo que, según ha afirmado, ha realizado el consorcio vasco para que la antigua Ibermática, hoy Ayesa Euskadi, mantenga su sede “no sé si en nuestro territorio o en este país”. Ha asegurado no querer “entrar en esa guerra de territorios”, pero ha recordado que la sede original de Ibermática es Donostia, por lo que ha trasladado su confianza en que el nuevo grupo inversor lo tenga en cuenta para establecerse en Gipuzkoa.
Respecto a las razones que han llevado al patronato de Kutxa Fundazioa a rechazar su entrada en la operación, la portavoz foral ha considerado que es a sus miembros a quienes les corresponde explicar los motivos. En cualquier caso, ha señalado que si Kutxa Fundazioa ha tomado esa decisión es porque “ha considerado que este proyecto no entraba dentro de los proyectos que creen que tienen un valor añadido o son estratégicos para el territorio”.
Berasaluze ha recordado la estrecha relación que la entidad foral mantiene con la fundación bancaria guipuzcoana en iniciativas centradas en el ámbito de las biociencias y en un campo más social, para confiar en que “así siga siendo también en el futuro”.
Gobierno Vasco
Por su parte, dos consejeros vascos coincidieron en considerar este martes “una pena” la decisión de Kutxa Fundazioa. Tanto el consejero vasco de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, ha expresado su pesar en una entrevista en Radio Euskadi. No obstante, ha informado de que la operación sigue adelante y se espera que la firma definitiva se produzca antes de finalizar el año, aunque luego restarán unos meses para que se cierre por completo la operación.
El consejero de Hacienda y Finanzas, Noël D’Anjou también ha trasladado su “pena” pero se ha dirigido a Kutxa Fundazioa para asegurarle que tiene “las puertas abiertas” si decide cambiar de opinión