Los representantes de la asociación de defensa del patrimonio, Áncora, han acudido hoy a la Comisión de Cultura, Euskera y Deporte del Parlamento Vasco, de la mano del grupo mixto-Sumar, para exponer su postura contraria a la modificación del régimen de protección de la Torre Satrustegi, en la ladera del monte Igeldo.
Eneko Oronoz y Alberto Fernández D’Arlas han requerido a los representantes de las distintas formaciones políticas que, “antes de que sea tarde”, se adopten cuantas medidas sean posibles “para corregir” la decisión adoptada de modificar lo estipulado por la Ley de Patrimonio Cultural Vasco de 2010 para sustituirla por la norma de 2019.
A su entender, la ley de 2010 resultaba “más clara, objetiva y segura” para garantizar el respeto al patrimonio.
Pero han ido más allá. Según han apuntado, la modificación del decreto responde a los intereses de la propiedad de Torre Satrustegi, Paisajes de Asturias, que se dirigió al Ayuntamiento de Donostia en defensa de su proyecto. Según ha destacado Fernández D’Arlas, la edil de Urbanismo del Consistorio donostiarra, Nekane Arzallus, remitió un escrito al consejero de Cultura, Bingen Zupiria, solicitando una modificación del decreto de 2010 para permitir la intervención planteada.
Según han abundado, Áncora no se opone a que Torre Satrustegi pueda destinarse a usos hoteleros, ya que existía un proyecto anterior que así lo contemplaba pero respetando los elementos protegidos, sino que considera del todo “inaceptable” la ejecución de una propuesta, que entre otras intervenciones, deja de limitar la construcción de habitaciones a la parte trasera del edificio y posibilita la excavación el la pradera delantera, bajo la cual se prevé ubicar también más habitaciones en una especie de cuevas que asoman bajo el manto verde.
"En beneficio de la propiedad"
“El decreto se ha modificado en beneficio de la propiedad, que quería habitaciones que miren a la bahía”, han añadido los representantes de Áncora, que han defendido diversos argumentos para sustentar su demanda de que el decreto aprobado en 2019 deje de ser válido.
En el caso de Torre Satrustegi consideran “inadmisible” , entre otros aspectos, que se posibilite la excavación de la pradera central, se actúe en jardines protegidos (cuya autoría es atribuida a Pierre Ducasse) o se “vulnere el principio de no regresión” en materia de protección.
Según han apuntado, son diversas las intervenciones previstas que afectarían a elementos que de estar en vigor el decreto de 2010 no hubieran podido alterarse. Además, en su opinión, “el estado de deterioro al que ha llegado el edificio no es casual, ya que de este modo se justifican más fácilmente las intervenciones que se plantean”.
“Estamos a tiempo de evitar esta catástrofe cultural, medioambiental y paisajística” han argumentado Oronoz y Fernández D’Arlas, en cuya opinión “la Administración podría incurrir en responsabilidades”. Han hablado incluso de posible “prevaricación”.
“Esperamos no tener que llegar a este extremo, pero vamos a seguir defendiendo el patrimonio de todos, porque la Torre Satrustegi es un bien protegido desde 1995”, han subrayado.
De posibilitar el avance del proyecto, han señalado, se abrirían las puertas para proceder del mismo modo con otros proyectos que afecten a patrimonio protegido. “¿Si lo ha podido hacer Paisajes de Asturias, por qué nosotros no? Se plantearán otros promotores”, se han preguntado.
Mayor seguridad jurídica
La portavoz del PNV en la comisión, Irune Zuluaga, por contra, tiene claro que con la modificación de 2019, ante todo, se ha pretendido otorgar una mayor seguridad jurídica al decreto anterior, “evitando interpretaciones”.
Zuluaga ha recordado que el expediente que avala el proceso de modificación, que consta de 374 folios, cuenta con el aval de numerosas personas expertas y técnicas en la materia.
“Los marcos de protección no tienen que ser estáticos, sino garantizar su validez en el presente y mirar al futuro”, ha añadido la representante jeltzale, que ha querido dejar claro que el decreto no responde a un proyecto concreto, “no debilita el grado de protección” y, por contra, garantiza que se mantengan bienes en riesgo de desaparición o muy deteriorados.
Por su parte Josu Aztiria, EH Bildu, ha valorado que este es “un nuevo ejemplo de urbanismo a la carta” y ha garantizado que estudiarán si existe alguna posibilidad para que el decreto se replantee. Cara al futuro, ha asegurado, EH Bildu “se compromete” a estar vigilante para que lo ocurrido con Torre Satrustegi no vuelva a ocurrir ya que, ha añadido, “tener el edificio en este estado es una decisión deliberada para justificar la construcción del hotel argumentando que se preserva el patrimonio”