La situación es "insostenible". Quien habla es Iñaki Uranga, delegado del sindicato ESAN, al referirse a la situación de la comisaría de la Ertzaintza en el barrio donostiarra de Ondarreta. Si esta misma semana denunciaban la inundación del vestuario femenino con un explícito vídeo en el que se veía el agua filtrándose por las paredes hasta encharcar el suelo, con cables a la vista, este miércoles tuvo lugar la gota que colmó el vaso: "El agua salía por los enchufes".

Vestuarios inundados en la Ertzain-Etxea de Donostia

Vestuarios inundados en la Ertzain-Etxea de Donostia

No es una imagen tan impactante como la que se llegó a ver en Grazalema, con un auténtico chorro de agua saliendo por un enchufe, pero el vídeo que ha publicado ESAN sí muestra que el agua se filtra por la zona donde se conectan los aparatos eléctricos, "con el riesgo que supone".

Clausura de la segunda planta

Ante la imposibilidad de hacer uso de unos barracones que, en opinión del sindicato policial, no son adecuados para dar cabida, no solo a los agentes, sino también "a la ciudadanía que acude a la comisaría a poner denuncias", delegados de Esan se pusieron en contacto este miércoles con los responsables de Salud y Prevención del Departamento de Seguridad para trasladarles que la situación, lejos de mejorar, ha empeorado. La respuesta, según explican desde ESAN, fue la "clausura de la segunda planta de los barracones", que es donde se han producido principalmente las filtraciones de agua.

"No son simples goteras", manifiesta Uranga, quien considera una "vergüenza" que las y los agentes destinados a la comisaría donostiarra tengan que hacer frente a unas instalaciones temporales, previstas para acoger al personal mientras duran los obras de reforma de la comisaría, que "no cumplen" con las condiciones mínimas de "seguridad y salubridad".

"Las y los ertzainas se tienen que cambiar de ropa subidos al banco"

Iñaki Uranga - Delegado de ESAN

En una nota, el sindicato reprueba una "situación extremadamente grave" que conlleva un "riesgo real para la seguridad de los agentes". En su opinión, las obras para mejorar la accesibilidad y eficiencia del edificio, de más de 30 años de antigüedad, se está ejecutando "sin planificación, sin garantías y despreciando completamente las condiciones de trabajo del personal".

Traslado de la comisaría

En este sentido, Uranga recordó que en las negociaciones previas al inicio de las obras se propuso al entonces consejero de Seguridad, Josu Erkoreka, otras alternativas, como el traslado provisional de la comisaría a edificios desocupados. Sin embargo, se optó por la opción de habilitar barracones para acoger la labor de los agentes mientras se prolongaran los trabajos.

Sin embargo, las filtraciones de agua que se están produciendo en los barracones instalados junto al edificio de Ondarreta, que se ubica junto al centro de salud, están dando problemas, al albur de las denuncias que no solo ESAN, sino también otros sindicatos como ErNe o Sipe, han elevado a los responsables del Departamento de Seguridad, quienes cuestionados por este periódico tras la inundación del pasado lunes consideraron que las filtraciones que han acontecido "se deben a las obras de urbanización de la acera" y aseguraron que se "está trabajando en la total eliminación y ya se han desarrollado las primeras soluciones".

Cambiarse encima del banco

No se muestra de acuerdo con esta afirmación Uranga. "No tenemos alternativas, los ertzainas se tienen que cambiar de ropa subidos al banco", señala y asegura que "el desastre es generalizado". "Ruido, polvo, las filtraciones... Hay ertzainas que trabajan con mascarillas...", añade.

Ante esta situación, consideran que se "han despilfarrado millones para perpetuar el problema" y acusan al director de Recursos Generales del Departamento de Seguridad "de ser el máximo responsable" y para revertirlo reclaman "la adopción urgente de medidas de seguridad", la "depuración de responsabilidad políticas, y la "apertura inmediata del proceso real de traslado de la comisaría", entre otras cuestiones.