Tras la expulsión de Brais Méndez frente al Athletic Club del pasado domingo, el Comité de Disciplina de la RFEF ha decidido sancionar al centrocampista con dos partidos tras una polémica acción con Aitor Paredes.
En base al código 130 del Código Disciplinario de la RFEF, referente a la violencia durante el juego, el Comité alega que la disputa con Paredes se produjo "de manera violenta al margen del juego o como consecuencia directa de algún lance del mismo, siempre que la acción origine riesgo, pero no se produzcan consecuencias dañosas o lesivas, se sancionará con suspensión de uno a tres partidos o por tiempo de hasta un mes". Esto viene a raíz de la decisión del colegiado durante el partido, Guillermo Cuadra Fernández, quien plasmó en el acta arbitral que el jugador mantuvo una "conducta violenta por dar un manotazo en la cara a un adversario con uso de fuerza excesiva sin estar el balón en juego".
En el minuto 83 de juego, y tras una "conducta violenta" del jugador txuri urdin contra Aitor Paredes, el árbitro decidió expulsar al centrocampista en una decisión que generó bastante revuelo. Tanto Matarazzo como el propio club mantuvieron su disconformidad con lo sucedido, y recurrieron la decisión ante el CTA, quien acabó apoyando la postura de Cuadra Fernández.
Disponibilidad para la Copa del Rey
Los dos partidos de sanción para Brais Méndez causan una baja importante en el esquema de Matarazzo, donde el jugador había logrado encajar y convertirse en una pieza vital. A pesar de que las sanciones leves comprendidas en partidos de La Liga no afectan a los partidos de Copa, el jugador es duda para disputar el encuentro de este miércoles en Mendizorroza frente al Alavés, ya que el gallego acaba de ser padre.
Por este motivo, su presencia en los cuartos de final de la Copa del Rey se mantiene en incógnita, y quedará esperar la decisión del propio jugador.