La dura situación que atraviesa la industria guipuzcoana hay que contextualizarla, defiende Adegi, en un escenario europeo que amenaza con una desindustrialización contra la que hay que reaccionar con medidas. Según han señalado su director general, José Miguel Ayerza, “la normativa europea debería potenciar el Made in Europa” como actualmente lo hacen otras potencias económicas mundiales como Estados Unidos y China.
La patronal guipuzcoana observa una pérdida en Europa de su autonomía estratégica mundial que se intensifica en sectores clave como la automoción y la ingeniería mecánica. “No se trata de una simple caída cíclica del mercado, sino de una destrucción estructural de la cadena de valor” provocada, en su opinión, por la falta de normas que protejan la producción local frente a la competencia exterior, en muchos casos de menor coste.
China e India
Así, Adegi menciona que las importaciones sobre todo de China e India llegan a Europa en condiciones más ventajosas porque la fabricación en esos países está subvencionada. En este sentido, ha destacado de manera especial “la creciente presión competitiva de las empresas chinas” porque “en muchos casos operan con economías de escala, apoyo público y marcos regulatorios muy distintos a los europeos”, cuya consecuencia es una erosión de la capacidad competitiva de las empresas europeas.
También, según sus datos, afecta a las guipuzcoanas al impactar en precios, márgenes y cartera de pedidos. La Encuesta de Coyuntura Económica presentada hoy muestra que este factor es el tercer aspecto que más preocupa al tejido industrial del territorio, sólo después de los elevados costes laborales y la incertidumbre geopolítica, y se encuentra en su nivel más alto desde 2018.
"Punto crítico"
La amenaza es “extrema”, incide Adegi, hasta el punto de dejar a la fabricación local europea “en un punto crítico”, todo ello provocado en su opinión por “la ausencia de requisitos obligatorios de producción local”. Ante esta situación, aboga por la implantación de medidas que “garanticen condiciones de competencia equilibradas” a través de políticas públicas de protección de las empresas europeas de tal manera que la soberanía tecnológica y la prosperidad de Europa quede asegurada.
“Si queremos preservar el empleo de calidad, la cohesión social y el bienestar de nuestro territorio, necesitamos políticas que refuercen la competitividad, la productividad y la rentabilidad de nuestra industria”, ha reiterado la presidenta de Adegi, para volver a Gipuzkoa al reivindicar que “defender la industria es defender el futuro” del territorio.