La industria sigue exhibiendo señales de resistencia. En un contexto en el que la falta de certezas en la geopolítica internacional tiene cada vez más influencia en la economía europea, el tejido vasco se apuntó en noviembre una subida interanual del 0,8%. Pero persisten los claroscuros en la evolución, puesto que, al detalle, se observa que, con respecto al mes anterior, la producción industrial desciende un 1%. Además, con registros desiguales por Territorios Históricos, puesto que en Araba la caída ha sido especialmente aguda, con una bajada de casi el 8%.

Asimismo, en los once primeros meses del año pasado, el índice de producción industrial disminuyó un 0,5%, lo que hace prever que el cierre del año ofrecerá un retroceso o un crecimiento más bien plano, según los datos de Eustat.

El dato interanual de noviembre refleja bien las tendencias que se venían mostrando con claridad. Los bienes de equipo, el subsector en el que destaca la industria de la CAV, aumentó un 3,7% en el penúltimo mes del año, gracias especialmente a grupos como la construcción de locomotoras y material ferroviario, en el que destaca el buen ritmo de actividad de la guipuzcoana CAF. Por contra, el descenso tan pronunciado en Araba se atribuye a una menor actividad en la planta de Mercedes, que está acusando la contracción generalizada en la industria automovilística europea.

Otro sector que aguanta el tipo, pese a los vientos en contra, es de la máquina-herramienta, ya que en el subsector de los bienes intermedios, en el que se incluyen la metalurgia y fabricación de productos metálicos, la industria química y la fabricación de productos de caucho y plástico, la producción disminuyó poco (-1,1%) en términos interanuales. Por último, la producción de energía creció en noviembre un 2,2% en relación con el mismo mes de 2024. Aquí se incluyen la producción y el suministro de electricidad y el refino de petróleo.

La evolución ha sido negativa, por su parte, en los bienes de consumo. Así, la producción en este segmento presentó un comportamiento interanual negativo en noviembre de 2025, con una caída de la producción del 1,5% para el conjunto del sector. Esta disminución se debe fundamentalmente al comportamiento de los bienes de consumo no duradero, cuya producción ha disminuido un 3,4%, compensado, en parte, con los bienes de consumo duradero, cuya producción ha aumentado, con respecto a noviembre de 2024, un 6,7%. Entre estos últimos están, entre otros, la fabricación de muebles y aparatos domésticos. En los bienes de consumo no duradero, por su parte, están presentes las actividades de procesado y conservación de alimentos, la fabricación de productos para la limpieza e higiene, los productos farmacéuticos, así como la confección de prendas de vestir. 

Por territorios, la reducción de la actividad en Araba lastra la evolución general. Así, la evolución interanual en el mes de noviembre de 2025 del indice fue negativa ahí, con un descenso del 7,9%, que se debe sobre todo al descenso de los bienes de equipo (hasta un 15,5% de caída) y de los bienes intermedios (-4,1%). En Bizkaia y en Gipuzkoa, en cambio, la producción ha experimentado un repunte interanual del 4% y el 2,4%, respectivamente, lo que constituye una buena noticia y confirma que el retroceso previsto a comienzos del año pasado, sobre todo por la crisis arancelaria con Estados Unidos, ha quedado amortiguado en la segunda mitad del año.

No obstante, en el acumulado de los once primeros meses del año, el índice de producción industrial disminuyó un 0,5%. La producción acumulada hasta noviembre en la energía ha descendido un 3,1%, mientras que en los bienes intermedios lo hizo un 1,7%. Por su parte, la producción en bienes de consumo y de equipo, por el contrario, ascendió un 1% y un 1,2%, respectivamente en relación con el mismo período acumulado del año anterior. De nuevo, mientras Araba sufre una contracción importante (-4,7%), Bizkaia y Gipuzkoa crecen, aunque de forma atenuada (0,7% y 0,6% respectivamente)