Impuesto turístico en Gipuzkoa: “Era algo que veíamos venir, pero no lo esperábamos así”Ruben Plaza
Desde “hace dos años”, prácticamente todo el sector turístico tenía asumido que se iba a aplicar un impuesto por pernoctación en los alojamientos de Gipuzkoa y Euskadi. El debate viene de lejos, cuando en junio de 2018 la Diputación de Gipuzkoa convocó la Mesa de Turismo para encarar la posibilidad a futuro de “implantar una ecotasa”. Y aunque su llegada "se ha retrasado", el anuncio ya ha tenido efectos. El Ayuntamiento de Donostia cree que les dará tiempo para aplicarlo este mismo verano, pero la mayoría consideran que “será prácticamente imposible” hasta 2027.
La propuesta tampoco ha convencido a todos. “Pensábamos que sería como el modelo catalán, y estábamos todos bastante de acuerdo. Era algo que veíamos venir, pero esto no es lo que esperábamos”, indica Niko Osinalde, director de Goierri Turismo. Los precedentes están en Catalunya en 2012 y Baleares en 2016.
El nuevo impuesto vasco afecta a hoteles, pensiones, apartamentos, campings, viviendas de uso turístico, tanto las cedidas enteras, como las particulares cedidas por habitaciones. También las embarcaciones de crucero turístico si realizan escala en un puerto de Gipuzkoa. Pero a nivel técnico, todavía “no hay nada implantado”, admiten fuentes del sector.
Los diez municipios que podrán añadir un recargo de hasta el 50% son Donostia, Zarautz, Hondarribia, Orio, Irun, Aia, Zumaia, Mutriku, Oiartzun y Deba
En el caso de Donostia, y para un hotel de la máxima categoría (cinco estrellas), se podrían alcanzar los 7,5 euros por noche si el ayuntamiento aplicase un recargo extra del 50% que se autoriza a los diez municipios con más capacidad: Donostia, Zarautz, Hondarribia, Orio, Irun, Aia, Zumaia, Mutriku, Oiartzun y Deba.
El mínimo que se plantea es de 0,75 euros para los establecimientos de una estrella, pensiones, campings, turismos rural y albergues.
Desde Hoteles de Gipuzkoa y Hostelería Gipuzkoa, las asociaciones que agrupan a buena parte de los establecimientos del territorio, prefieren, por ahora, “no hacer valoraciones” hasta conocer el texto definitivo. Y la cautela se extiende a la Asociación de Euskadi de Campings y los agroturismos.
“Algunos ayuntamientos creían que iba a ser voluntario y estaban un poco relajados”, admiten fuentes del sector, pero “lo van a tener que aplicar”. Y solo podrán elegir en qué tramo se sitúan dentro de la horquilla establecida para cada tipo de establecimiento.
Son 62 los municipios que tendrán que aplicar la tasa. Sí o sí. Solo podrán eludirla los 16 que cuentan con 25 o menos plazas de alojamiento, entre ellas Zizurkil y Pasaia, casi al límite de esa franja. Y solo podrán evitarla mediante una bonificación del 100% que les concederá la norma foral. Hay otros diez municipios que no tienen ese problema, ya que no cuentan con ninguna plaza de alojamiento.
"Coherencia"
Para el director de la agencia de desarrollo turístico de Goierri, “la mayor sorpresa es que el sistema no tiene nada que ver” con el de Cataluña, que en su opinión “es coherente”. “Allí, las tasas son las mismas para el mismo tipo de establecimiento, con la única diferencia de si está en zona de costa o interior”. Y es que “las realidades de uno u otro no tienen nada que ver”.
Osinalde considera que no tiene sentido meter en el mismo saco a “Goierri, Tolosaldea o Debagoiena con Donostia. El impuesto se pone por los problemas que ocasiona el turismo. Y yo me atrevería a decir, que en Goierri apenas existen, si es que los hay. Estoy convencido de que tienen más problemas los municipios que se ven afectados por el totx” de la sidra, afirma.
Buscando acuerdos
El director de Goitur señala que “todas las comarcas en 2018 participamos en las asambleas”. Se analizó el modelo de Cataluña. “Estábamos de acuerdo. Sabíamos que se iba a aplicar. Pero esto es otra cosa. Habrá que ver cómo se concreta, porque no es lo mismo acordar la norma con un partido político u otro. No es lo mismo hacerlo con Podemos, EH Bildu o PP”.
“Lo que no puede ser es que en Segura haya una tasa de dos euros y en Zegama de cuatro”, asegura Osinalde. En Goierri solo dos municipios con alojamientos turísticos se librarían si su ayuntamiento quiere: Legorreta y Altzaga, con sendos agroturismos que no alcanzan ni las 20 plazas. Con la misma realidad, un alojamiento de Itsasondo podría llegar a cargar 4 euros y uno de Legorreta, cero.
Una diferencia que, para una estancia media de dos noche y dos personas, “te da para tomarte unos vinos y puede hacer que elijas un sitio en vez de otro”, apunta Osinalde.
“Tenemos dos dudas. Primero, cómo se va a cerrar la negociación política. Y segundo, la coherencia: nuestra intención, como Goierri Turismo (Goitur), es hablar con los alcaldes, y si les parece bien, intentar que en los establecimientos de la comarca se aplique de la forma más homogénea posible”.
En sentido parecido se manifestó ayer también la líder de Elkarrekin Gipuzkoa (Podemos) Miren Echeveste, quien avanzó que su grupo presentará enmiendas. La líder del partido morado deslizó que las diferentes comarcas del territorio no soportan la misma carta del turismo.
El juego político
Otro escenario que algunos no quieren ni imaginarse dentro del sector, es que un partido político diese una “instrucción interna” a sus alcaldes para situar la tasa en la parte alta de la horquilla; y los alcaldes de otra formación diferente recibiesen la directriz de situarse en la parte baja. Son ejemplos que podrían darse, admiten fuentes consultadas, pero “no tendría sentido”.
El 'espejo' catalán
Las comparaciones, de nuevo, nos llevan a Cataluña. Allí, PSC, ERC y los Comunes han llegado en enero a un acuerdo para doblar las tasas a partir de abril. Donde se pagaba un euro se pagarán dos y donde eran 3,5 pasarán a ser 7 euros por noche. Con el extra que se aplica en la capital, Barcelona, donde un hotel de cinco estrellas podría llegar a cargar un extra que nos llevaría hsta los 15 euros por noche y persona. Según este acuerdo, el 25% de la recaudación se destinará a políticas públicas de vivienda, mientras que el 75% se integrará en el Fondo para el Fomento del Turismo. Asimismo, de lo recaudado se destinará el 50% al municipio donde se haya recaudado.
También inquieta el reparto de los recursos obtenidos mediante este impuesto. Es importante para José Luis Sáez, de la asociación de camping de Euskadi, que engloba a 15 campings guipuzcoanos y otros seis del resto de Euskadi. El Anteproyecto de Norma Foral propone para ellos una horquilla de entre 0,75 y 1,50 euros.
En el caso de los campings de Zumaia, Zarautz, Orio, por ejemplo, un ayuntamiento podría decretar un recargo del 50% sobre el precio máximo, lo que llevaría hasta los 2,25 euros por persona y noche. Y podría darse el caso de en la localidad vecina la tasa fuese de 0,75 euros, si así lo decide su Ayuntamiento.
Sáez tampoco quiere valorar la medida propuesta, pero reconoce que “ciertas infraestructuras tienen su desgaste por uso” y “para que no terminen pagándolo todos los vecinos, hay que ver cómo se aplica” el impuesto. Valora que han sido partícipes en todo este proceso de deliberación y admite que la llegada de este gravamen se daba ya por descontada. Lo que quiere saber ahora el colectivo es “a qué se destina ese dinero”.
Trabajo extra
Otro aspecto que han manifestado a este periódico responsables de pequeños establecimientos es “el trabajo extra” que supondrá la aplicación de este impuesto. Los establecimientos harán de meros recaudadores y deberán notificar después los datos de alojamiento precisos a cada ayuntamiento. El dinero no es para ellos, pero sí el trabajo.
Si la implantación de “TicketBAI ya fue bastante jaleo, y esto va a ser parecido”, señala una fuente consultada. “Imagínate en recepción. Ya va a tocar dar muchas explicaciones; y además, ahora hay que hacer más papeleo”, añade.
Al menos, reconocen que en la última mesa comarcal “la diputada de Turismo dijo que nos ayudarían”. Se haría, según confirman fuentes del Departamento que dirige Azahara Domínguez, de una “línea de ayudas” para apoyar la “integración del sistema”.
Domínguez indicó que este es el “momento idóneo” para dar un “impulso definitivo” a la tasa y añadió que “la experiencia de la veintena de países europeos que cuentan con un impuesto turístico nos demuestra que en ningún caso esta tasa disminuye el crecimiento” del sector, que es “uno de los principales motores económicos” de Gipuzkoa, donde supone ya el “8,7% del PIB y emplea a más de 40.000 familias”, afirmó.