El boniato y la patata son tubérculos de aspecto similar, aunque tienen varias diferencias en lo que a sabor y nutrientes se refiere.

La patata es una de las hortalizas más consumidas en los hogares, mientras que el boniato está asociado a un consumo más ocasional. Sin embargo, es importante conocer las propiedades del boniato antes de descartarlo frente a las patatas.

Una de las principales diferencias entre ambos alimentos es que el boniato tiene un sabor más dulce. Esto se debe a que tiene seis veces más azúcar. Pese a ello, conviene saber que la patata genera en nuestro cuerpo un pico de glucosa muy superior.

La nutricionista y divulgadora Boticaria García explica el motivo en un vídeo que ha compartido recientemente en sus redes sociales.

Según señala, "además de azúcar, tienen almidón. En el boniato la mayoría de los azúcares van de la manita y ordenados. En la patata están ramificados".

Esto significa que al comer patata, el azúcar pasa mucho más rápido a la sangre, lo que provoca un pico de glucosa alto más alto.

"Aunque el boniato tiene seis veces más azúcares que la patata, en la patata los azúcares se liberan con mayor facilidad, y por eso el pico de azúcar es mayor", explica.

Pese a ello, la experta pide a sus seguidores que no se preocupen por ese pico de azúcar. "Si no tienes problemas para controlar la glucosa, como ocurre con las personas con diabetes, tu cuerpo está preparado para regularlo".

"Que no os asusten con los picos de glucosa", sentencia la nutricionista.

Tubérculos clave en una dieta equilibrada

El boniato y la patata son dos de los tubérculos más consumidos en todo el mundo.

Aunque a menudo se confunden o se usan indistintamente en la cocina, presentan perfiles nutricionales distintos que los hacen interesantes desde el punto de vista de la salud.

La patata destaca por su aporte energético moderado y su alto contenido en agua, que supera el 75%.

Es una buena fuente de hidratos de carbono complejos, fundamentales para el funcionamiento del organismo y especialmente útiles para personas activas.

Además, contiene vitamina C, potasio y vitaminas del grupo B, como la B6, relacionada con el metabolismo energético.

Cuando se consume cocida o al vapor, la patata tiene un índice glucémico más bajo que en preparaciones fritas, lo que mejora su encaje en dietas saludables.

El boniato, también conocido como batata, se diferencia por su mayor contenido en antioxidantes, especialmente betacarotenos, responsables de su color anaranjado.

Estos compuestos se transforman en vitamina A en el organismo, esencial para la salud visual, el sistema inmunitario y la piel.

Desde el punto de vista nutricional, el boniato aporta algo más de fibra que la patata, lo que favorece la digestión y ayuda a mantener la sensación de saciedad.

Patatas y boniatos Freepik

Libres de grasa

Ambos tubérculos son naturalmente libres de grasa y no contienen colesterol. Su perfil mineral es similar, aunque el boniato suele aportar algo más de calcio y hierro.

En términos calóricos, las diferencias son pequeñas, por lo que la elección entre uno u otro puede depender del objetivo nutricional o del tipo de receta.

Incluir boniato y patata en la dieta, alternándolos y priorizando cocciones sencillas, permite beneficiarse de sus nutrientes sin renunciar al sabor. Lejos de ser alimentos poco saludables, bien preparados pueden formar parte de una alimentación variada y equilibrada.