Nació y creció en Eibar. ¿Coincidió con Oyarzabal?
Jugué en el Eibar, pero no coincidimos en años y me imagino que Mikel ya estaría en la Real. Luego vino cedido un año al Eibar, pero no he coincidido nunca hasta entrar en el primer equipo. Sí coincidí con Magunazelaia en el Eibar. Estuve hasta primer año de cadetes y luego ya me fichó la Real
¿Tenía más pretendientes?
No, siempre estuve con la Real. Ya hice pruebas con los alevines y siempre he querido jugar aquí.
¿Aficionado de la Real desde txiki?
Sí, de la Real y del Eibar. Yo iba a Ipurua desde txiki, era socio con mi aita. Veíamos todos los partidos, pero ahora voy menos porque vivo en Donosti.
¿Suele seguir al Eibar con Mikel en las concentraciones?
Sí, me gusta ver al Eibar, donde tengo amigos también como Magunazelaia o Luis López, que coincidió conmigo en el Mirandés, y otros jugadores también que hemos jugado en contra y guardo buena relación.
¿Con quién coincidió en la Real?
Coincidí con Turri hasta juveniles, luego ya él empezó a dar el salto rápido. Se veía el nivel que tenía. Era muy bueno, yo siempre he estado con los de mi edad, y ahora en el primer equipo estamos Turri y yo de los que jugamos juntos en cadetes. Y en el Sanse se encuentran Balda, Arana, Dadie, Peru Rodríguez…
Ascendieron a Segunda RFEF con el C.
Sí, jugábamos en Tercera y ese año ascendimos a la Segunda RFEF y después llegamos hasta los play-offs en Segunda RFEF, pero no podíamos ascender porque bajó el Sanse.
¿Cómo recuerda esas temporadas?
Esos años en el C fueron muy bonitos. Es verdad que en la segunda vuelta me lesioné el pubis y estuve cuatro meses parado, que ha sido una de mis peores lesiones. Hicimos un grupo fantástico, con una buena relación con los jugadores y con el staff en el día a día.
¿Qué pensó cuando le dijeron que se iba a Miranda?
Pues estaba ilusionado, sabía el nivel que había en el primer equipo y que era muy difícil hacerme hueco, porque arriba se encontraban Zubimendi, Turri, Urko… Era muy difícil y estaba con mucha ilusión
¿Pensó que era dar un paso atrás?
No, para nada. De hecho, siempre quieres llegar al primer equipo y hacerte hueco ahí, pero hay caminos que van directos, otros tienen que coger otros para llegar al mismo punto, que ha sido mi caso. Ha sido por ahora el mejor año de mi vida tanto en la personal como la deportiva, hicimos un grupo fantástico y se vio en los resultados, no fue casualidad.
Sergio accedió a que se marchara para que creciera.
Sí, hable con Olabe de la salida, y le comenté a Sergio que me iba y se alegro mucho por mí, me dijo que tenía que dar un salto más y demostrar el nivel que tenía para jugar en segunda.
Miranda es un sitio muy curioso, porque hay tantos cedidos que no les conocen cuando llegan...
Ahí empezó a salir todo, el primer partido lo ganamos, cogimos confianza y luego empezó a venir más gente. Sacamos los tres puntos y el bloque se fue construyendo y se hizo un equipazo, el nivel que dimos fue alto.
¿Como era Lisci?
Es muy majo, con el staff teníamos una amistad increíble. Con el míster, con el segundo, Luka el entrenador físico, el analista, Antxon, con la gente del club, los trabajadores, con todo el mundo. El día a día era increíble y eso también hace al equipo, ayuda a sacar los partidos y los resultados. En Anduva creo que fuimos el mejor local de la Liga.
¿Cómo jugaba en Miranda?
Yo toda mi vida he jugado con línea de cuatro menos el año del Mirandés, el año pasado jugamos con línea de cinco y me sentí muy a gusto y se juntaron muchas cosas, nuestro juego si que era muy dinámico, muy explosivo. Disfrute un montón.
Ahora dicen que el estilo Matarazzo, al que le gusta mucho el 3-5-2, le va mejor a Turrientes.
Soy un jugador que me puedo amoldar en cualquier alineación y formación, el año pasado fue mi primera vez con línea de 5 y fue fantástico, este año sabía que la Real jugaría con línea de 4 y estoy acostumbrado, llevo jugando así desde txiki.
Sale poco en el reportaje de Movistar del Mirandés, pero hay una escena suya nada más terminar el partido que tuvo que ser duro...
Sí, bueno, al final cuando el árbitro pita y ves que se te va todo lo que has trabajado en todo el año. Ha sido el mejor año de mi vida y no lo cambiaría por nada del mundo, pero ves a toda la afición ahí en la grada, te dicen que te vayas al vestuario porque los aficionados del Oviedo está saltando al campo y tu quieres saludar a la afición, a tu familia que ha venido a verte. La verdad es que fue un momento duro.
Zubimendi era su gran ‘enemigo’.
(Risas) Me hubiera gustado mucho jugar con él en el equipo y aprender. No ha podido ser así pero le ves ahora en el Arsenal y el nivel que está dando es top. Me encanta ver cómo juega, un equipo fino, que va a pares, su presión arriba. Un jugador así siempre tiene que estar en el campo.
Debutó en un amistoso en Irun.
Fue mi debut en un amistoso contra Osasuna jugué de pivote, di una asistencia ahí y marcó Cho. Luego Catena nos metió tres goles de cabeza en la primera parte.
Bueno, la venganza ha tardado pero ha llegado. Le dolía que le compararan con Zubimendi.
Entiendo que me comparen. Al final el fútbol va así y la gente habla, no soy una persona que haga mucho caso a lo que se hable fuera y bueno, entendía las comparaciones. Zubi se va cuando ha sido el mejor jugador y al final alguien tiene que intentar coger ese sitio. Yo venía de un buen año y entendía que me comparasen, pero desde el primer momento no le he hecho caso a eso porque creo que son cosas que lo único que te puede servir es para que te distraigan. Yo iba a lo mío, nunca he sentido el intentar coger su sitio.
¿Cuándo se entera que Martin va a dejar la Real?
No me acuerdo, no creo que dependiera de él, si se hubiese quedado no sé lo que habría pasado, pero creo que hice un buen año para poder volver.
Estaban tocando su puerta bastantes clubes.
Sí, lo que te digo, ha sido mi mejor año y es normal para volver jugadores tan jóvenes y yo siempre he querido estar aquí y estoy muy contento
¿Tenía claro que era su momento y su oportunidad?
Si yo lo que quería era demostrar en el Mirandés que podía volver a la Real y creo que lo hice, me lo gané y ahora está claro que también tengo que demostrar mi nivel aquí, puedo dar más y, al final, en la Primera División siempre es mas complicado, es mas exigente, y los jugadores son mejores poco a poco.
Regresa y la gente se piensa que iba a ser Zubimendi sin debutar.
Los que me conocen saben que soy muy tranquilo. Nunca he pensado eso. Cada uno tiene sus propios pensamientos, pero me estoy amoldando bien en Primera, quiero hacerme hueco y todavía tengo margen de mejora. Tengo muchas cosas que mejorar y poco a poco voy a ir haciéndolo
Toquemos madera, lo juega todo, físicamente es un superdotado.
Si que está medido, pero nunca sabes. Esos son datos y luego el cuerpo puede no funcionar. En mi caso estoy teniendo suerte con las lesiones, tuve una en la pretemporada del tobillo, pero no fue nada, solo me perdí un partido. Estoy teniendo fortuna en eso y creo que es algo muy importante para un futbolista, ya que te puede condicionar mucho en tu carrera
Debutó ante el Espanyol.
Fue un partido bonito, veníamos de perder 0-2 y remontar y ver a la afición tan volcada fue muy bonito. Me hubiera gustado llevarme los tres puntos, pero fue una noche muy bonita.
La primera titularidad llegó en Oviedo, ¿notó mucho el salto?
Sí, por calidad, los jugadores son muy buenos y es verdad que en Segunda los equipos te exigen. Se está viendo en la Copa que a los de Primera les cuesta ganar a los de Segunda, te meten en un buen ritmo, pero en calidad individual se nota esa diferencia.
No es fácil jugar con la soga al cuello cuando estás cerca del descenso.
Siempre das tu mejor nivel cuando el equipo funciona y cuando todo encaja. El año pasado en el Mirandés pasó eso y sacas el 100%. La primera vuelta ha sido complicada, pero a ver si la segunda es más bonita.