Ante un reto mayor

previa el combinado de luis enrique, con la baja de sarabia, se mide a una italia que encadena 32 partidos oficiales sin conocer la derrota

06.07.2021 | 01:14
Azpilicueta, durante una acción del entrenamiento de ayer. Foto: Rodrigo Jiménez

LA PREVIA

Italia Donnarumma; Di Lorenzo, Bonucci, Chiellini, Emerson; Barella, Jorginho, Verratti; Insigne, Chiesa, Immobile.

EspañaUnai Simón; Azpilicueta, Eric García, Laporte, Jordi Alba; Busquets; Koke, Pedri; Ferrán Torres, Morata y Dani Olmo.

Árbitro Felix Brych (Alemania).

Hora/tv 21.00h. Telecinco.

londres – Alejada de presiones, con el refuerzo de un crecimiento indiscutible en una Eurocopa que asienta bases de esperanza para un futuro inmediato y sin poner límite a su ambición, la renovada España con sello de Luis Enrique encara un reto mayor en Wembley, la Italia intocable y renacida, camino de récord mundial con 33 partidos sin perder, lanzada a por el título.

En un templo futbolístico como Wembley, el mismo escenario donde Luis Enrique inició su proyecto, mide la realidad del mismo tras volver a ganarse el respeto del mundo del fútbol e ilusionar a un país que se había desenganchado de su selección. La etapa dorada de España dio paso a nueve años de ilusiones infundadas. La difícil transición del éxito al intento convirtió la barrera de los octavos en una nueva realidad difícil de asumir.

Los moldes los ha roto un equipo rejuvenecido que ha presentado una media de 26 años y una mayoría inexperta en una fase final. Criticada la confección de Luis Enrique, golpeada de inicio por el covid-19, condicionada por dos empates iniciales (Suecia y Polonia), y desatada desde que sintió cada partido como una final (Eslovaquia y Croacia). De la falta de contundencia a ser la máxima goleadora de la Eurocopa, dejó un récord con diez goles en dos encuentros que dispararon la ilusión en un país que no entiende de grises.

La regresión llevó al inicio del éxito, más en el deseo de equiparar una generación que en poco se parece a la que marcó la etapa de mayor gloria del fútbol español. Pero los penaltis de cuartos, un muro insuperable en el pasado, fue derribado por un grupo de futbolistas que heredó la pérdida de miedos. Compiten sin temor al fracaso. Así, la leyenda buscó herederos. De Iker Casillas a Unai Simón. De Cesc Fábregas a Mikel Oyarzabal. Una nueva tanda inolvidable. Como la de 2008. Justo ante Italia, en una herida que se agrandó con la exhibición de Kiev en 2012.

Y así llega España, que cuenta con la baja de Sarabia, a la gran cita de semifinales que mide a dos selecciones poderosas. Apenas Inglaterra les supera en una estadística en este torneo, la de goles recibidos. El duelo, convertido en clásico por cada reencuentro en Eurocopas, mide a los dos equipos que más ocasiones generan y que más marcan.

Italia El reto mayor lo representa una Italia que exhibe fortaleza y nueva mentalidad. Regresa a Wembley, donde ya ganó a Austria en los octavos de final, con el único objetivo de firmar su pase a la final nueve años después. El seleccionado de Roberto Mancini emerge el grupo, unido y en estado de gracia, y un fútbol atractivo y ofensivo casi inédito para los azzurri.

Mancini apostará por el once que doblegó a Bélgica, con la única excepción de Leonardo Spinazzola, que se despidió entre lágrimas tras romperse el tendón de Aquiles izquierdo. Será turno para Emerson Palmieri.

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