Reunión de urgencia en la tarde de este jueves en Benta Berri ante le “inquietud” que ha generado en la comunidad de inquilinos de las VPO situadas en el entorno de la plaza José María Sert de Donostia la comunicación recibida el martes. Según ha podido saber este periódico, la socimi Testa Homes, propiedad del fondo de inversión norteamericano Blackstone, les comunicó el martes que la próxima renovación automática de sus contratos de alquiler, en los términos acordados, será la última; y que a lo largo de 2027, a medida que vayan venciendo los mismos (la mayoría en julio), se habrá extinguido la relación entre ambos.
Ha sido una sorpresa para muchos, porque adelanta el horizonte de incertidumbre un año. Es decir, la mayoría de los inquilinos asumían ya que hasta julio de 2028 tenían “cierta tranquilidad” sobre la duración y las condiciones de sus contratos, que por norma se renuevan automáticamente cada doce meses. Esta comunicación apunta a una posible alteración de esa hoja de ruta.
La fecha marcada en rojo para los vecinos era julio de 2028, cuando sus hogares pierden la condición de vivienda protegida
Reunión multitudinaria
La reunión se celebró en un bajo de la calle Bertsolari Xalbador ayer por la tarde y se alargó durante unas dos horas. “Ha sido lo que nunca”, aseguró un asistente a este periódico: “Había tanta gente que hemos tenido que salir fuera del local”.
En el mapa mental de muchos, julio de 2028 se presentaba como la fecha clave, aquella en la que esta promoción sorteada en 1998 cumplirá los 30 años y perdería la condición de vivienda protegida, si nada cambia. Pero el comunicado les sitúa “en la calle” dentro de poco más de un año y “la gente se ha asustado”.
Desde 2016, y en virtud de un acuerdo supervisado por el propio Gobierno Vasco, los inquilinos podían renovar su contrato de forma tácita, en las mismas condiciones. Recibían una llamada por parte de la firma propietaria, preguntado si querían extender el contrato, y su sola afirmativa desembocaba en la renovación automática, con “una actualización de IPC”, explica una persona afectada a este periódico.
Las rentas de la mayoría superan ligeramente los 850 euros para las viviendas de tres habitaciones, y se sitúan en algo más de 700 para las de dos, precios que ya están claramente por encima de los precios de la vivienda protegida en Euskadi. Pero el pretendido fin de estos contratos augura, al menos, la intención de la socimi de cambiar las condiciones a partir de 2027 y dar entrada a nuevos inquilinos. Habrá batalla.
Un negocio en auge
La situación de estos pisos de VPO supone toda una anomalía. Son viviendas protegidas, pero no públicas. Su propietario, de hecho, es un fondo de inversión gigantesco como Blackstone, que lo gestiona a través de una Sociedad Anónima Cotizada de Inversión en el Mercado Inmobliario (Socimi) como es Testa Home.
Las socimi son empresas cotizadas en bolsa que se dedican principalmente a adquirir, rehabilitar y promover activos inmobiliarios urbanos como oficinas, viviendas, hoteles, centros comerciales para su posterior alquiler.
Y el itinerario de estas viviendas de protección oficial para llegar a esta aberrante situación es llamativa: fueron adjudicadas por sorteo en 1998, antes de que Euskadi decretó en 2003 que todas las viviendas de protección pública mantienen la calificación a perpetuidad, con los que los precios de compraventa se mantienen limitados. Y el Gobierno Vasco cedió su derecho de superficie a las empresas Metrovacesa y Vallehermoso por un periodo de 75 años. Estas dos empresas se fusionaron luego con la socimi Testa Residencial, ahora Testa Homes, que forma parte del conglomerado de Blackstone. Algo impensable para muchos inquilinos: tener por casero a uno de los principales fondos de inversión del mundo.
Testa Homes ya anuncia en su página web la nueva “promoción de Benta Berri”, aunque como “no disponible” todavía
El propio Gobierno Vasco ha llegado a calificar como “especial y singular” la naturaleza de estas viviendas. Y para evitar el aumento abusivo de los alquileres sociales, se encargó inicialmente de la tasación de precios durante doce años, que después amplió a 30, hasta 2028. Pero esta comunicación de Testa Homes ha vuelto a sembrar dudas.
Anunciando la “promoción”
Testa Homes ya está publicitando abiertamente la “promoción de Benta Berri” en su página web. Y aunque figura como “no disponible” todavía, ya está dando la opción de solicitar información a las personas interesadas.
El anuncio de reclamo resulta llamativo y “doloroso”, cuando aún muchas personas siguen viviendo en las que han sido sus hogares durante dos décadas. Así lo expone Testa Homes en su página oficial: “La promoción Benta-Berri, compuesta por tres bloques diferenciados, se encuentra en una de las mejores ubicaciones de San Sebastián, el barrio del Antiguo, rodeada de un entorno urbano de alta de calidad (zonas verdes y gran nivel de equipamiento de servicios) junto a un polideportivo, universidad y a pocos minutos a pie de la playa de Ondarreta”.
El propio anuncio especifica que se trata de las viviendas ubicadas en las calles Resurrección María de Azcue (números 1-3-5-7); la plaza José María Sert (números 7-8-9-10) y la calle Bertsolari Xalbador (4-6-8-10-12-14-16). Y serían, según indica la propia socimi, viviendas de “entre 34 y los 87 metros cuadrados útiles”.
Aunque seguirán siendo VPO hasta julio de 2028 y el acceso a las mismas seguirá exigiendo unas condiciones determinadas todavía en 2027, Testa Homes podría, una vez extintos los contratos de más de 20 años de antigüedad, establecer nuevas condiciones a los inquilinos.