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Cannes regresa a la normalidad en pleno julio

Leos Carax abre el martes el festival, tras un año de ausencia, en el que estarán viejos conocidos

04.07.2021 | 00:54

Donostia – Tras un año de ausencia, el Festival de Cannes abre este martes su 74ª edición, en la que habrá una interesante mezcla de estrellas consagradas –Catherine Deneuve, Jodie Foster o Matt Damon– y jóvenes que aspiran a lo más alto, como Timothée Chalamet o los hermanos Hopper y Dylan Penn.

Con ganas de recuperar el tiempo perdido y de volver a ser la principal cita mundial del cine, Cannes ha conseguido atraer a un buen número de estrellas, a cineastas consagrados y noveles y configurar una programación sólida tanto en los apartados competitivos como en los de pura exhibición.

Con ella tratará de hacer frente a la fuerza que ha tomado la Mostra de Venecia, que acumula lanzamientos de éxito en los últimos años. Cannes solo ganó la partida en 2019 con Parásitos, el fenómeno coreano que ganó la Palma de Oro e hizo historia al ser el primer titulo en llevarse el Óscar a mejor película y a mejor cinta internacional. Un éxito que el certamen busca repetir con una programación de lo más variada.

El siempre polémico Leos Carax será el encargado de abrir una sección a competición que reúne nada menos que 24 películas, de las que solo cuatro están dirigidas por mujeres. En su caso, llegará a Cannes con Annette, un musical protagonizado por Adam Driver y Marion Cotillard, que es el debut en inglés del cineasta francés.

Entre los nombres más conocidos está el estadounidense Wes Anderson, que ha tenido la paciencia de esperar un año para poder estrenar en Cannes –estaba en la selección de la edición frustrada de 2020– su The French Dispatch cuajada de estrellas: Frances McDormand, Timothée Chalamet, Benicio del Toro, Adrien Brody, Tilda Swinton, Léa Seydoux, Bill Murray, Owen Wilson, Liev Schreiber, Edward Norton, Willem Dafoe, Saoirse Ronan y Anjelica Huston.

También están el holandés Paul Verhoeven con Benedetta, una historia de amor entre una monja y otra mujer en la Italia del siglo XVII; el francés Jacques Audiard con Les Olympiades, una moderna historia de amor; o el italiano Nanni Moretti, con Tre piani, centrada en las relaciones de un edificio de vecinos y protagonizada por el realizador junto con Riccardo Scarmarcio o Margherita Buy.

Uno de los platos más esperados lo firma el actor y director estadounidense Sean Penn, que llega con Flag Day, una película que dirige y protagoniza junto a sus hijos Hopper y Dylan, nacidos de su matrimonio con Robin Wright.

aforos sin restricciones Pero Cannes no es solo la competición por la Palma de Oro. Más allá de las secciones paralelas hay varios apartados no competitivos que reúnen una oferta muy interesante. Es el caso de JFK Revisited: Through The Looking Glass, un documental con el que Oliver Stone ahonda en las nuevas pruebas desclasificadas sobre el asesinato del presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy desde el estreno de su película JFK hace 30 años.

Todd Haynes llegará con otro documental muy esperado, The Velvet Underground, y Ari Folman demostrará de nuevo que la animación puede servir para narrar cualquier tema. Sorprendió en 2008 con Vals con Bashir, sobre la matanza de Sabra y Chatila, y ahora se centra en la figura de Ana Frank en Where is Anne Frank?.

A ellos se suman Matt Damon y Abigail Breslin, protagonistas de una historia de pérdidas y reencuentros, Stillwater, dirigida por Tom McCarthy; y Colin Firth, Olivia Colman y Josh O'Connor con Mothering Sunday, de Eva Husson; mientras que la británica Andrea Arnold pone su cine natural al servicio de dos vacas en Cow y la actriz Charlotte Gainsbourg se coloca detrás de la cámara para retratar a su madre, Jane Birkin, en Jane par Charlotte.

Todo ello en un festival que se celebrará enteramente presencial –aunque con muchas citas virtuales principalmente en el Marché du film, la cita para la industria– y con medidas bastante relajadas.

Ya no hay limitaciones de aforo para los espectáculos –excepto para conciertos en interior–, se pueden congregar hasta 2.500 personas en el exterior –aunque con pasaporte sanitario o prueba negativa para reuniones de más de un millar–, no hay toque de queda y no es necesario llevar mascarilla, pero lo recomiendan para aglomeraciones de más de 1.000 personas.

Cannes, sin embargo, ha extremado las precauciones. Dispondrá de un laboratorio para hacer pruebas a los acreditados; ha revisado las instalaciones de climatización, que funcionarán 24 horas al día; ha reforzado los servicios de limpieza, y la asistencia a las proyecciones será con reserva previa de asiento por Internet.

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