Las selecciones de Alemania, Croacia e Islandia acompañarán a Dinamarca en las semifinales del Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega, tras certificar este miércoles su clasificación para la penúltima ronda del máximo torneo continental al derrotar a Francia, Hungría y Eslovenia, respectivamente.
Estos resultados confirman la primacía de los entrenadores islandeses, ya que tanto Alemania, dirigida por el exbidasotarra Alfred Gislason, como Croacia, entrenada por Dagur Sigurdsson, como la propia Islandia, al mando de Snorri Gudjonssson, cuentan con un preparador islandés.
No es la única coincidencia entre los tres equipos ya que tanto Islandia como Alemania, así como en menor medida la selección croata, apuestan por un vertiginoso ritmo de juego.
Gíslason lo vuelve a hacer
Un intercambio continuo de goles en el que se manejan como nadie jugadores como el cuestionado central alemán Juri Knorr, que lideró con diez dianas, la victoria (38-34) del conjunto germano.
Si hace dos años los de Alfred Gislason, que volvía a estar cuestionado como ha ocurrido en todos los grandes campeonatos anteriores, necesitaron de un milagro, una incomprensible perdida de balón de Dika Mem, para forzar la prórroga e imponerse a Francia en los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de París, en esta ocasión Alemania llevó en todo momento la iniciativa del encuentro.
Un duelo que los germanos parecieron dejar encarrilado a los cinco minutos de la segunda mitad tras situarse con una renta de cinco goles (24-19) con un tanto de Knorr, que anotó los diez primeros lanzamientos que intentó en el partido.
Pero Francia no estaba dispuesta a despedirse tan fácilmente la corona continental que conquistó hace dos años y de mano de Aymeric Minne, autor de cinco dianas, y, sobre todo, del barcelonista Dika Mem, que cerró el choque con diez tantos, se situó a tan sólo un tanto (27-26) el entrar en los trece minutos finales.
Un tiempo en el que irrumpió la figura del portero Andreas Wolff, que con dos paradas y su capacidad de intimidación, permitió a Alemania volver a situarse con una renta de cuatro tantos (36-32) a algo menos de dos minutos para la conclusión del encuentro.
Diferencia insalvable para un conjunto francés, que en apenas tres días ha pasado de ser un firme candidato al oro a no tener ni la posibilidad de pelear por la quinta plaza, tras caer el lunes por 36-32 ante la selección española y este miércoles por 38-34 ante Alemania.
Objetivo cumplido
Con esta clasificación, Gíslason culmina el objetivo que públicamente le había exigido la propia Federación alemana. Incluso algunas voces de la opinión pública alemana ya apuntaban a la posibilidad del despido del que fuera jugador del Bidasoa, que tiene contrato hasta el Mundial de 2027, que se celebra en Alemania.
Gíslason se hizo cargo de Die Mannschaft en 2020. Los comienzos, pandemia mediante, no fueron fáciles: 12º en el Mundial de Egipto, la selección africana sería su verdugo en los cuartos de final de los Juegos de Tokio. En el Europeo de 2022 y en el Mundial del año siguiente el rendimiento mejoró (7º y 5º). En el Europeo de Alemania de 2024, el rumbo ya era firme, pero Dinamarca le dejó fuera de la final. Meses después, firme con su intención de renovar la selección germana, cosechó la medalla plata olímpica pese a la polémica previa por su convocatoria.
Croacia repite
Si la presencia de Gislason se antoja fundamental para explicar los recientes éxitos del conjunto germano, vigente subcampeón olímpico, el renacer del conjunto croata sería inexplicable sin la llegada al banquillo de Dagur Sigurdsson.
En los dos años que el preparado islandés lleva al mando, Sigurdsson ha sabido canalizar todo e inmenso talento que atesora el equipo balcánico y llevar a Croacia a la plata mundial el pasado año y este curso a toda una semifinal continental.
Eso sí, no sin sufrimiento, ya que los balcánicos tuvieron que derrotar para acceder a la lucha por las medallas a una Hungría, que llegó a contar con hasta cuatro goles de ventaja (7-11) superado el ecuador de le primera mitad.
Pero las intervenciones de Dominik Kuzmanovic, que cerró el choque con un 33 por ciento de paradas, y los goles del extremo David Mandic permitieron a Croacia dar la vuelta al marcador y lograr un triunfo (27-25) que permitió a los balcánicos regresar, seis años después, a las semifinales de un Europeo
Islandia, por fin
Más tiempo ha tenido que esperar Islandia que volverá a pelear por las medallas en la máxima cita continental dieciséis años después de colgarse el bronce en el Europeo de Austria 2010.
Una cita en la que actuaba como jugador el ahora seleccionador Snorri Gudjonssson, que ha llevado a su máxima expresión el vertiginoso juego que siempre ha caracterizado a los islandeses de la mano de los primeras líneas Janus Smarason (futuro central del Barça), Omar Ingi Magnussson y, sobre todo, Gisli Kristjansson.
Piezas indispensables para entender la brillante trayectoria en el torne del conjunto nórdico, que no dio pie a la sorpresa y selló el billete para las semifinales tras doblegar por un claro 31-39 a Eslovenia.