Cuidar la salud cardiovascular es una de las claves para vivir más y mejor.

Las enfermedades del corazón siguen siendo una de las principales causas de mortalidad, pero buena parte de los factores de riesgo se pueden prevenir con hábitos cotidianos.

El ejercicio físico, dejar el tabaco y una mejor comprensión de cómo funciona nuestro cuerpo juegan un papel decisivo.

Así lo explica el cardiólogo José Abellán, que ha compartido un post con consejos prácticos para proteger el corazón y desmontar algunas creencias muy extendidas: "Esto no se conoce mucho, pero es la realidad".

Caminar

Uno de los mitos más populares es el de los 10.000 pasos diarios. Durante años se ha repetido como una cifra casi obligatoria para mantenerse sano, pero Abellán aclara que no es así. Según señala, "lo de los 10.000 pasos al día es un mito".

"No es un número mágico. Puede ser un buen objetivo para mantener en personas con cierto nivel cardiorrespiratorio, pero grandes estudios muestran que a partir de 4.000–5.000 pasos al día ya empieza a caer claramente la mortalidad", explica.

Este dato es especialmente relevante para personas sedentarias o con poca costumbre de hacer ejercicio. La buena noticia es que no hace falta alcanzar cifras elevadas desde el primer día. "A partir de ahí, cuantos más pasos, mejor… pero sin obsesiones. Para muchos, empezar por 5.000 ya es ganar salud", apunta el cardiólogo.

La clave está en moverse más de lo que se hacía antes y convertir la actividad física en un hábito sostenible, no en una obligación estresante.

Importancia del deporte

El impacto del ejercicio sobre la esperanza de vida es otro de los puntos destacados por Abellán.

El especialista subraya que cada hora de ejercicio suma beneficios reales y medibles. En concreto, señala que cada hora de actividad física puede equivaler a unas 7–8 horas más de vida.

No se trata solo de vivir más años, sino de hacerlo con mejor calidad, menor riesgo de infarto, ictus o insuficiencia cardíaca y mayor autonomía en la edad adulta.

La hora a la que practicamos deporte es importante para dormir bien Freepik

Dejar de fumar

En el lado opuesto está el tabaco, uno de los grandes enemigos del corazón.

El cardiólogo es claro al explicar su efecto acumulativo: cada cigarrillo fumado tiene un coste directo sobre la esperanza de vida.

Según recuerda, cada cigarrillo acorta la vida en unos 19 minutos. La buena noticia es que dejar de fumar tiene un efecto muy positivo incluso a corto y medio plazo.

Dejar el tabaco permite recuperar años de vida y reduce de forma muy significativa el riesgo cardiovascular, independientemente de la edad a la que se deje.

Cuidar la tensión

Abellán también aborda un problema menos conocido, pero frecuente: la tensión baja.

Muchas personas la asocian a debilidad, mareos o fatiga, y tienden a evitar el ejercicio por miedo a empeorar los síntomas.

Sin embargo, el cardiólogo asegura que ocurre justo lo contrario. "El ejercicio ayuda", afirma.

Según explica, "el ejercicio regular mejora el control autonómico, aumenta el tono simpático basal y la capacidad de respuesta vascular. Esto resulta en menos mareos, más estabilidad y mejor tolerancia al día a día".

En resumen, moverse más, aunque sea de forma moderada, dejar el tabaco y no obsesionarse con cifras concretas son pilares fundamentales para cuidar el corazón. Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden marcar una gran diferencia en la salud cardiovascular y en la esperanza de vida.