Era de esperar. Y ha terminado confirmándose. El calendario de la presente temporada 2025-26 ya establecía de antemano que tres semanas completas iban a separar la ida y la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. Y un lapso de tiempo tan prolongado ha provocado que el contexto en el que Anoeta albergará este miércoles el derbi decisivo entre Real Sociedad y Athletic resultará muy distinto al de la primera contienda en San Mamés. De momento, el marcador sonríe a los txuri-urdin, gracias al 0-1 de la ida. Pero da la sensación de que los 21 días transcurridos entre encuentro y encuentro han favorecido a un conjunto vizcaino que viaja a Donostia con mayores garantías. La agenda ha concedido una tregua últimamente a los dirigidos por Ernesto Valverde. Y estos, lógicamente, la han agradecido.
He aquí el principal factor diferencial entre un partido copero y el otro. El Athletic llega al de Anoeta mucho más fresco que al de San Mamés. Y semejante circunstancia se ha traducido para los rojiblancos en tres aspectos de suma importancia: han mejorado su situación liguera, han recuperado a lesionados, y están también en disposición de recuperar parte de esa energía que caracteriza su fútbol. El conjunto vizcaino hace de su vigor para la presión y para mostrarse agresivo tras robo una seña muy característica. Pero es difícil sacarla a relucir cuando los partidos se agolpan en el calendario. El del 11 de febrero contra la Real significó el sexto encuentro intersemanal consecutivo para el propio Athletic, después de los jugados contra el Barcelona en la Supercopa (8 de enero), contra la Cultural Leonesa en la Copa (14 de enero), contra Atalanta y Sporting en la Champions (21 y 28 de enero) y contra el Valencia de nuevo en la Copa (4 de febrero).
Semanas limpias
Tras perder 0-1 frente a la Real, los de Valverde han disfrutado de dos semanas limpias, sin competición más allá de los domingos. Y esto les ha permitido poner tierra de por medio en Liga respecto al descenso (de seis puntos de colchón a once), recuperar a cinco de los ocho jugadores que se perdiero,n la ida (Vivian, Yuri, Berenguer, Sancet y Paredes), y poder pensar en proponer en Anoeta un juego más fiel a su idea original, más agresivo. Toda esta evolución contrasta con lo vivido por la Real durante este tiempo no porque los txuri-urdin hayan empeorado mucho, sino porque simplemente se han mantenido en la pugna europea, aflorando además ciertas dudas respecto a un registro muy concreto: la defensa de las jugadas a balón parado.
En lo relativo a lo físico, Matarazzo va a poder contar el miércoles con cuatro futbolistas que causaron baja en San Mamés, Marrero, Barrene, Zakharyan y Sucic. Pero por el camino ha perdido a Odriozola y podría hacer lo propio con Óskarsson si el islandés no supera sus molestias en el sóleo derecho. Más allá de nombres propios, sí queda la sensación de que se ha diluido ya la ventaja que para la Real significó en la ida su mayor frescura. El equipo guipuzcoano se plantó en San Mamés habiendo eliminado el miércoles previo al Alavés en Mendizorrotza, pero igualmente habiendo disfrutado junto antes de dos semanas limpias para entrenar y para que su técnico trabajara con el grupo en Zubieta.
En cualquier caso, no todas las circunstancias previas al choque favorecen al Athletic respecto a lo vivido en la ida. El propio Matarazzo destacó este pasado viernes, en su rueda de prensa anterior a la visita al Mallorca, que el partido de Liga del fin de semana podía tener luego su influencia en la Copa. Y, en este sentido, la Real afronta esta vuelta de las semifinales después de conseguir un buen triunfo en Son Moix, manteniendo además su portería a cero. Los de Valverde, mientras, no ofrecieron buenas sensaciones en su empate en Vallecas (1-1), apuntando allí a un peligro que ya sufrió en sus carnes la misma Real durante la pasada campaña. Cuando un equipo afronta un calendario muy intenso, el cansancio que esto provoca no se evapora cuando la carga de partidos disminuye. La fatiga suele seguir ahí hasta que acaba la campaña. Que se lo digan si no a Imanol Alguacil...