Los precedentes históricos sonríen a la Real Sociedad de cara al duelo de este miércoles contra el Athletic, en la vuelta de las semifinales de Copa. Y es que los txuri-urdin han superado 15 de las 16 eliminatorias a doble partido que han abierto con victoria a domicilio, como es el caso ahora. El único borrón a esta estadística se encuentra próximo en el tiempo y obliga a remontarse solamente al 29 de noviembre de 2017, cuando el Lleida, rival de Segunda B, remontó en Donostia el 0-1 que había encajado previamente en tierras catalanas.
REAL SOCIEDAD Toño Ramírez; Carlos Martínez, Raúl Navas, Diego Llorente, De la Bella; Pardo (Zurutuza, m. 60), Canales, Xabi Prieto (Zubeldia, m. 54); Vela, Bautista (Oyarzabal, m. 77), Juanmi.
LLEIDA Rivas, Aitor Núñez, Trilles, Satrústegui, Manu Molina, Valiente, Jordi Martínez (Andriu, m. 89), Jorge Félix (Pumar, m. 65), Javi López, Moussa, Nierga (Radulovic, m. 75).
GOLES 1-0, m. 24: Diego Llorente. 2-0, m. 33: Juanmi. 2-1, m. 55: Aitor Núñez. 2-2, m. 59: Manu Molina de penalti. 2-3, m. 90: Radulovic.
ÁRBITRO Martínez Munuera (Colegio Valenciano). Amarillas para los locales Toño Ramírez y Zubeldia, y para el visitante Manu Molina.
INCIDENCIAS Sólo 8.819 espectadores en Anoetra, la peor entrada en la historia del estadio. La Real había ganado el encuentro de ida por 0-1, con gol de Sergio Canales.
Curiosamente, se trata del caso más cercano. Los otros quince se dieron antes. Y todos ellos implicaron clasificaciones de la Real, once en Atotxa y cuatro en Anoeta. Estos se produjeron con Mérida, Sparta de Praga, Dinamo de Moscú y Valladolid como rivales, por este orden, aunque siempre con vigencia de la regla que daba valor doble a los goles a domicilio en caso de empate final. Esto hace de la que se vivirá este miércoles una situación única en el nuevo estadio donostiarra, donde la Europa League 2022-23 deparó igualmente un partido de contexto algo similar...
Un partido atípico
En la última jornada de la liguilla, los de Imanol Alguacil recibieron al Manchester United con el liderato final en juego, permitiendo este evitar una incómoda eliminatoria de repesca. La Real podía permitirse el lujo de perder por un solo gol. Y así terminó sucediendo, al acabar el encuentro con un exiguo 0-1 favorable a los ingleses. Garnacho marcó en la primera parte, y el cuadro guipuzcoano sufrió luego para sostener la derrota más dulce de la historia de Anoeta. La grada la celebró como si de un triunfo se tratara.