Xabier Zaldua se jugará 4.000 euros el próximo sábado en Tolosa frente al navarro Ibai Soroa, de 36 años, en un duelo sobre diez kanaerdikos y cuatro oinbikos (18.00 horas). A sus 48 años, el aizkolari de Zumarraga avisa de que se encuentra a un gran nivel

Zaldua cerró la apuesta con Ibai Soroa el pasado 21 de diciembre, con la intención de despedir con este desafío su mejor año con la aizkora. Y es que el de Zumarraga logró por primera vez la tercera plaza del Campeonato de Gipuzkoa y también disputó la final del Campeonato de Euskal Herria de primera división. A lo largo de su trayectoria deportiva, Zaldua ha jugado ya doce apuestas de todo tipo. Deportista completo, también ha ganado en tres ocasiones el campeonato de pentatlón vasco (2018, 2019 y 2020).

Sólo quedan unos días para la apuesta. ¿Cómo se encuentra?     

Diría que mejor que nunca, pero tampoco me voy a pasar. Todos los entrenamientos han ido bien, y eso ha hecho que me encuentre muy bien.

“Espero que la gente pueda ver un buen espectáculo y que se siga hablando de este deporte”

¿Cómo está siendo su preparación?

No he cambiado mucho la preparación. Lo que ha cambiado más ha sido la forma de descansar. Hice mi última apuesta hace cinco años. Mi hijo ya tiene 17 años y esta vez me ha ayudado mucho con la preparación de la madera. Yo me he desentendido un poco. Antes, una hora antes de entrenar estaba yo solo preparando la madera con la motosierra, y eso mata mucho el nervio. Yo trabajo en una empresa de siderurgia. En ocho horas tendré que andar catorce o quince kilómetros, pero no siento un cansancio físico. Trabajo a relevos, de mañana o tarde. He procurado hacer los entrenamientos de tarde, a la hora en la que se va a hacer la apuesta. He tenido que pedir algún cambio de relevo que otro, sobre todo los miércoles, pero me he entrenado bien. Me está entrenando Daniel Vicente, el padre de Iker Vicente, que es uno de los mejores ayudantes en las plazas. Le tengo que agradecer toda la disposición que ha tenido. Estamos aprendiendo con él, porque en la aizkora siempre se aprenden cosas nuevas.

Su idea inicial era enfrentarse a Joxean Etxeberria, que fue quien lanzó el desafío...

Etxeberria lanzó una apuesta a cualquiera. Aparecimos Ibai Soroa y yo, y las ideas que teníamos nosotros y las de Etxeberria no casaban mucho. Él quería un trabajo exagerado. Ahora parece que 20 kanaerdikos es poco. Parece que le estamos perdiendo el respeto al trabajo. Etxeberria quería cortar 28 kanaerdikos, y luego bajó hasta 24, pero viendo la madera que había llevado a las últimas apuestas el asunto se podía ir mucho de madre. Ibai Soroa iba por la misma línea que yo. Cuando terminó mi negociación con Etxeberia y la de Ibai con Etxeberria, viendo que nuestras ideas eran parecidas, me salió de forma natural hablar con Ibai, porque los dos teníamos ganas de hacer una apuesta y podía surgir otra. 

“La experiencia puede ser una ventaja pero, por otro lado, la juventud es la juventud”

Cortarán diez kanaerdikos y cuatro oinbikos. 

Es un trabajo equivalente a 20 kanaerdikos. Hace unos años, los mejores se enfrentaban sobre 20 kanaerdikos. Ahora parece que el trabajo tiene que ser mayor. Yo estoy en primera división, pero no me considero de los mejores. Las apuestas que está haciendo últimamente Iker Vicente son equivalentes a 24 o 26 kanaerdikos, y esos sí que son los mejores. Ahora parece que si haces una maratón no eres nada, tienes que hacer una ultra. Hay que respetar todos los trabajos. Cortar diez kanaerdikos a tope ya es un trabajo serio. 

¿Cómo ve a su rival? Para él será su primera apuesta.

–Sí. Ibai ha ascendido a primera división este año y es un aizkolari que viene subiendo. Es un aizkolari gozoa, como se dice, que no maltrata el hacha ni la madera. Va a ser un rival duro.

“Soroa es un aizkolari que viene subiendo. No maltrata el hacha ni la madera. Va a ser un rival duro”.

Él es 16 años más joven que usted. La experiencia está de su lado. 

Sí. Sé cómo afectan los nervios en una apuesta, pero aunque sepas lo que va a venir no siempre se controla. Viene como viene. Por ese lado, puede ser una ventaja. Por otro lado, la ventaja la tiene él, porque la juventud es la juventud. Hay que decir que, en todo mi recorrido como aizkolari, ahora es cuando estoy cortando más. 2025 ha sido mi mejor año con la aizkora y quiero seguir en la misma línea.

¿Cómo van a llevar la madera?

Él llevará los oinbikos y yo los kanaerdikos. Él se sentía más a gusto en oinbikos. A mí me da igual. Yo quería hacer la apuesta sobre kanaerdikos, no porque me venga mejor o peor, sino porque para los entrenamientos es más enredo preparar la madera diferente, las hachas diferentes... Yo me estoy sintiendo a gusto sobre los dos troncos.

“Ahora parece que si haces una maratón no eres nada, tienes que hacer una ultra”.

¿Cuánto tiempo cree que se prolongará la apuesta?

Hasta ahora, mi mejor tiempo sobre veinte kanaerdikos ha sido de 47 minutos, pero yo espero estar por debajo de eso. 

La madera ha dado mucho que hablar en las últimas apuestas, tanto en los dos desafíos de Etxeberria como en el duelo entre Iker Vicente y Eneko Otaño. ¿Hasta qué punto puede marcar la diferencia entre dos aizkolaris?

Yo diría que Ibai no es un aizkolari de madera dura, de madera técnica. Eso me hace pensar que va a venir con madera normal. Y me gustaría que fuera así. Yo me he preparado para cualquier madera, buena, muy dura o la que le puede venir bien a él, que es algo intermedio, que necesita un poco más de golpe y es para gente grande. No me gustaría que hubiera madera dura o con culos, y aburrir a la gente. Una apuesta bonita sería con madera normal, que se vea el físico, la técnica y la preparación de cada uno. Pero si viene esa madera, estaremos preparados.

“Para que los herri kirolak sigan vivos, las apuestas tienen que continuar”

Xabier Zaldua disputará este sábado su apuesta número doce. El aizkolari de Zumarraga relata que afrontó su primer desafío “tarde, pero he tenido unos años calientes. Me gustan las apuestas. Ahora parece que la palabra apuesta está mal vista, pero el desafío hace falta en el deporte rural. No consideraría que es igual ese mal concepto que tiene la apuesta con los desafíos en los herri kirolak. El encanto que tiene la apuesta, la preparación para el deportista, para el entorno, y todo lo que se siente en la preparación de un desafío es especial. Ahora hay mucha gente que quiere convertir los herri kirolak en folclore, y no son folclore, son un deporte más, y para que sigan vivos tienen que seguir las apuestas o los desafíos”. 

Zaldua también jugó una apuesta por parejas, y recuerda que, cuando se acordó ese desafío ni siquiera estaba informado: “Yo estaba en la cama, y los que la cerraron estaban de juerga. Además, no se retaron a cuatro troncos, fueron catorce de 60 pulgadas. Esa apuesta tuvo mucho repercusión. La gente se movió mucho”.

El guipuzcoano considera que hoy en día a muchos deportistas les “cuesta” cerrar apuestas. “Está el miedo a perder, pero se pierde o se gana. Creo que hay muchos chavales que harían apuestas, pero el entorno o los clanes que tienen alrededor les frenan. Yo siempre he ido por libre. Hay que perder el miedo al qué dirán. Eso hace que la gente no haga más apuestas. Hay que cambiar eso, hay que convertir los herri kirolak en un deporte más moderno, pero manteniendo las tradiciones”.

Entiendo que no llevará madera dura...

He traído dos camiones de madera desde Francia. Es una madera normal. Ya he apartado los troncos que llevaré a la plaza.

¿Esta apuesta ha creado mucha expectación en su entorno?

En las últimas semanas se está hablando mucho de la apuesta, y eso es bueno. Yo sé que estoy bien preparado, y no dudo de que Ibai también. Espero que la gente pueda ver un buen espectáculo entre dos deportistas bien preparados, y que la gente siga hablando de esta apuesta y de este deporte. 

Más allá de esta apuesta, ¿qué planes tiene para este año?

–El año 2025 todavía no ha acabado para mí. Normalmente en invierno suelo tomar un descanso. Mi idea era esa, pero se firmó la apuesta y no pudo ser. Cuando termine la apuesta sí voy a dar por finalizado 2025, voy a tomarme una semana de vacaciones y estaré un mes sin tocar el hacha, descansando. Luego empezaré a preparar el duatlón, y después el Campeonato de Gipuzkoa y el de Euskadi. Estoy ilusionado para que la temporada que viene sea grande.