Iker Vicente reconoció estar “contentísimo” tras haber ganado el desafío de este sábado ante Eneko Otaño. “Creo que he hecho un trabajo muy, muy bueno. Se me ha puesto muy cuesta arriba el desafío. De primeras, el desafío ya era cuesta arriba. En mitad de trabajo aún no había recuperado casi nada de ventaja, y ahí trabaja mucho la cabeza. Luego he arreado todo lo que he podido y he conseguido sacarle ventaja”.
El navarro explicó que había funcionado la táctica prevista: “Los troncos grandes que he traído eran muy, muy duros. Puede ser que el tronco más duro que he cortado en la plaza lo haya cortado aquí. Pero los troncos pequeños que he traído yo eran mejores que los suyos, y los oinbikos de él sí que eran buenos”.
“Me he visto por delante cuando he salido de los oinbikos. Sabía que en los kanaerdikos del otro lado”, el de Otaño, “había un poco más de trabajo, y ahí he visto que tenía muchas posibilidades, aunque al final me han tocado muchos nudos y tampoco me he podido relajar”.
Vicente se tomará un tiempo para “descansar. Quiero disfrutar de lo que he conseguido, que creo que son cosas bonitas”.