alerta mundial por el coronavirus

La afección de los ERE temporales sigue a la baja

Ayer se presentaron en la CAV menos de un millar de expedientes de regulación

12.05.2020 | 00:35
Gobierno y agentes económicos ayer antes de la reunión. Foto: Efe

donostia – Sigue bajando la afección diaria de los ERTE después de que ayer se presentaran en el Gobierno Vasco expedientes para poco más de 800 trabajadores. El total de asalariados incluidos en Euskadi en un ERTE a raíz de la crisis sanitaria de la COVID-19 queda así a las puertas de los 192.000, confirmándose el estancamiento que se observa a partir de abril.

El territorio más golpeado por las medidas de suspensión es Bizkaia, con 85.000 trabajadores en ERTE, mientras que en Gipuzkoa hay 54.000 y en Araba 52.000. El reparto confirma que el territorio alavés, con un menor número total de trabajadores, ha sido en proporción el más afectado debido en parte a la presencia de grandes fábricas. En su caso, los ERTE afectan en mayor medida a los hombres mientras en Bizkaia y Gipuzkoa el dato es más equilibrado con las mujeres.

Por otro lado, ayer tuvo lugar la firma del acuerdo entre el Gobierno español y la patronal CEOE y los sindicatos CCOO y UGT para alargar los ERTE incentivados por fuerza mayor hasta el 30 de junio. El texto del acuerdo incluye que el compromiso del mantenimiento del empleo para las empresas que hayan recurrido a un ERTE de fuerza mayor, en principio de seis meses una vez concluido el expediente, "se valorará" en función de las características de los distintos sectores y teniendo en cuenta las empresas donde hay un empleo más estacional, como puede ser el caso del turismo o la restauración.

"Este compromiso del mantenimiento del empleo se valorará en atención a las características específicas de los distintos sectores y la normativa laboral aplicable, teniendo en cuenta, en particular, las especificidades de aquellas empresas que presentan una alta variabilidad o estacionalidad del empleo".

El acuerdo ya señalaba como excepciones a las empresas en riesgo de concurso, así como despidos procedentes, una interrupción del contrato fijo discontinuo o la finalización de un contrato temporal o si la obra o servicio no puede realizarse de forma inmediata.