Tesla ha dejado de ser el mayor fabricante mundial de automóviles eléctricos, un liderazgo que ahora pasa a la china BYD, debido a las distracciones de Elon Musk, las políticas de la Administración de Donald Trump y el aumento de la competencia, según analistas del sector.

BYD supera a Tesla en ventas

Tesla confirmó este viernes su declive al informar de que en 2025 entregó 1.636.129 vehículos, un 8,5 % menos que el año anterior, lo que supone el segundo ejercicio consecutivo de caída de ventas.

Horas antes, BYD había anunciado que sus ventas ascendieron a 2,25 millones de automóviles, un 28 % más interanual. El contraste se resume en un dato clave: en diciembre, BYD vendió 414.784 vehículos, casi la misma cifra que Tesla entregó entre octubre y diciembre.

Dudas sobre el liderazgo del Model Y

La caída de las entregas de Tesla en el último trimestre de 2025, un 15,6 % hasta 418.227 unidades, ha sembrado dudas sobre que el Model Y siga siendo el coche más vendido del mundo, como afirmó recientemente Elon Musk.

La compañía señaló que en los tres últimos meses del año produjo 422.652 unidades del Model 3 y Model Y y entregó 406.585. En el conjunto del ejercicio, la producción fue de 1.600.767 vehículos y las entregas de 1.585.279.

Dado que Tesla no desglosa ventas por modelos, los analistas solo pueden hacer estimaciones. Fred Lambert, editor de Electrek, aseguró que los datos “confirman con casi toda certeza que el Model Y no fue el auto más vendido de 2025”.

Musk, política y fin de los incentivos

Los analistas atribuyen el declive de Tesla a las distracciones de Musk en 2025, año en el que se incorporó al Gobierno de Donald Trump al frente del controvertido Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). Su activismo político y su cercanía a políticas de extrema derecha provocaron boicots y rechazo de consumidores en mercados como el europeo y el norteamericano.

Aunque Musk abandonó DOGE en mayo, las críticas por su falta de foco —al liderar también SpaceX y la firma de IA xAI— persistieron. A ello se sumó la decisión del Gobierno de Trump de eliminar los créditos fiscales de hasta 7.500 dólares para la compra de vehículos eléctricos, que expiraron el 30 de septiembre de 2025 y afectaron especialmente a Tesla. Mientras otros fabricantes como Ford o General Motors han ajustado sus planes de electrificación, Tesla, centrada únicamente en eléctricos y con una gama sin grandes novedades, ha tenido más dificultades para adaptarse al nuevo escenario del mercado.