Eibar - Valladolid | No es una final, pero casi

23ª jornada el eibar, con bigas en el eje de la defensa, se enfrenta hoy en ipurua al valladolid con el riesgo de caer a puestos de descenso si pierde frente a los castellanos

13.02.2021 | 00:43
El armero Anaitz Arbilla y el osasunista Kike Barja, en el encuentro disputado en Ipurua. Foto: Javi Colmenero

Eibar – El Eibar afronta hoy un partido clave en Ipurua (18.30 horas). No es una final, pero se le parece. Los armeros se miden a un Valladolid que tratará de escapar de los puestos de descenso a costa de los azulgranas. Los dos equipos están empatados con 20 puntos, pero los castellanos son antepenúltimos y los guipuzcoanos se encuentran un puesto por encima, en zona de permanencia. Si los armeros caen, se meterán en los puestos que conllevan la pérdida de la categoría. Edu Expósito afirmó durante la semana que disputarían el partido "como una final", aunque José Luis Mendilibar restó dramatismo al partido el viernes, recordó que aún quedan muchas jornadas y que, a día de hoy, los eibartarras no se están jugando nada "a vida o muerte". El Eibar no solo se juega mantenerse fuera del descenso sino que, además, debe conservar el average a favor con los castellanos. El último duelo entre ambos conjuntos, en la primera vuelta, acabó con victoria azulgrana en Valladolid por 1-2.

El técnico armero, José Luis Mendilibar, no podrá contar con el lateral Rober Correa, que tampoco jugó la semana pasada por unas molestias en el cuádriceps, ni con Kevin Rodrigues, que lleva varias semanas con una lesión en el tríceps, de la que no se termina de recuperar.

Durante la semana planeó también la duda del central Pedro Bigas, que se retiró en el descanso del último partido contra Osasuna por un golpe en el tobillo, pero al final el defensa mallorquín entró en la convocatoria, con lo que el técnico de Zaldibar, en principio, no tendrá que recomponer su zaga, línea en la que Bigas es titular indiscutible.

En las filas contrarias, el técnico del Valladolid, Sergio González, no deja de ver cómo se le acumulan los problemas en su equipo, ya que se queda con escasas opciones en defensa ante la cifra de ausencias. Así, se verá obligado a contar con Luis Pérez o con el jugador del filial, Miguel Rubio, en el centro de la defensa, para acompañar a Bruno, ante las bajas de Joaquín –por acumulación de tarjetas–, El Yamiq y Javi Sánchez, por lesión.

Roque Mesa se ha convertido en una pieza fundamental en el esquema de juego del técnico catalán, que también pierde a Alcaraz en el centro del campo, por lo que Míchel parece que será titular en ese doble pivote, y que podría dar protagonismo a Toni Villa para asegurar el juego de creación, ante la baja de Óscar Plano.

González es consciente de que su capacidad al frente del banquillo blanquivioleta está en entredicho, no para la directiva, que le ha mostrado su apoyo, pero sí para los aficionados, y su táctica será mirada con lupa. Podría sorprender y optar por Guardiola y Weissman en la delantera, y volver al 4-4-2. Los vallisoletanos acumulan cinco jornadas sin ganar y, lo que es más grave, ofreciendo una mala imagen en los dos últimos duelos ante Huesca y Alavés.

El equipo vallisoletano llega a Ipurua tras acumular cinco jornadas sin ganar y con la continuidad de Sergio en entredicho