Renata Arrudaportera del super amara bera bera

"Concentración, intuición, estudiar bien a las rivales... hace falta un poco de todo para ser portera"

07.03.2020 | 01:25
"Concentración, intuición, estudiar bien a las rivales... hace falta un poco de todo para ser portera"

Renata Arruda (Recife, 21 años) es una de las jugadoras clave en la gran temporada que está protagonizando el Super Amara Bera Bera, líder destacado de la Liga

donostia – La joven guardameta brasileña está a un nivel impresionante y tiene pinta de que será una de las grandes en el futuro a nivel internacional. Tiene esa capacidad especial de decidir partidos que pocas porteras poseen. Cuando jugaba en el Gijón, amargó la Copa de 2018 al Super Amara y ahora ayuda a conseguir éxitos aquí. Internacional absoluta y con opciones de disputar este verano con su país los Juegos Olímpicos, no será fácil retenerla por mucho tiempo...

Siguen ganando y están cada vez más sólidas. ¿Diría que tienen el título de Liga encarrilado?

–Dependemos de nosotras. Tenemos cuatro puntos de ventaja, si seguimos haciendo las cosas bien está encaminada para que la ganemos. Pero vamos a tener los pies en el suelo y a tratar de ganar dos puntos más cada día. Si seguimos así, seguramente ganemos la Liga.

Pensábamos que iba a ser la Liga Guerreras Iberdrola más reñida y competida, pero aún no han perdido: trece victorias y dos empates en quince jornadas.

–Yo también lo pensaba, y lo sigo pensando, porque hay muchos partidos muy reñidos. Aunque estén abajo o arriba, todos los equipos se juegan algo, meterse en Europa o salir del descenso, y salen a tope. Y jugar contra nosotras es un estímulo para las rivales, pero nosotras estamos muy bien y no nos han podido ganar aún. Hay partidos que el año pasado igual hubiéramos perdido, como los de Elche o Granollers de la primera vuelta. El grupo está fuerte.

Tienen un equipo muy completo y equilibrado en defensa y en ataque. Todo funciona.

–Tenemos muy buen equipo. La plantilla es amplia y el entrenador puede rotar mucho, creo que tenemos el mejor equipo de la Liga. Tenemos buena portería, defensa y ataque, el trabajo en los entrenamientos es bueno y vamos todas con la misma idea. Eso es clave.

Queda casi un mes, pero supongo que miran ya de reojo la visita al Elche, segundo clasificado y el gran rival por el título.

–Es verdad que será un partido importante, pero queda mucho y primero tenemos que pensar en el siguiente (hoy contra el Tenerife en Bidebieta), que tenemos que ganar. La pista de Carrús es muy complicada, tendremos que salir centradas. Si ganamos allí son dos puntos más que les sacaríamos y eso nos dejaría cerca del título.

Llegó lesionada a la pretemporada y le costó recuperar. ¿Qué tenía exactamente?

–Pensábamos que era algo muscular, hicimos pruebas en los isquiotibiales, en la zona lumbar... pero los médicos no tenían una misma idea. Seguimos haciendo pruebas y vimos que tenía el nervio ciático irritado. Tenía que ir poco a poco recuperando el nervio con descanso y tratamiento, no había nada mágico. No podía ni correr. Estuve casi tres meses sin jugar y cuando volví me costó, pero ya estoy bien.

¿Siempre ha jugado de portera?

–De pequeña jugaba a fútbol sala en el colegio. El entrenador era el mismo de balonmano y me animó a probar porque era alta. Con diez años jugué un campeonato y me eligieron mejor portera. Tiraba los penaltis y los golpes francos y volvía a la portería. Me encantó. Me gusta el fútbol, pero desde entonces más el balonmano. Con catorce años fui al Clube Portugues de Recife y con 18 me vine a España.

¿Por qué decide dejar su país y fichar por el Gijón?

–Cuando era más pequeña tomé todas las decisiones de mi vida. Quería ir dando pasos para vivir del balonmano. Dije a mi familia que era lo que quería. Y lo hice. Había ido a jugar un Mundial juvenil en Eslovaquia, tenía un representante y envió vídeos a los clubes. En Gijón me querían y pensé que era una buena opción, porque sabía que tendría posibilidades de jugar y poder demostrar al mundo mi trabajo.

La Copa de 2018, en la que ganaron precisamente al Bera Bera en la final, fue su escaparate.

–Tenía ya firmado con el Bera Bera de antes, creo que desde diciembre, pero yo tenía que seguir con lo mío. En ese momento estábamos jugando muy bien. En Liga sabíamos que era muy difícil ganar el título porque otros equipos tenían plantillas más amplias, pero fuimos a la Copa con muchas ganas. Ganamos a Rocasa y Porriño y la final tocó con el Bera Bera. Iba a jugar con ellas al año siguiente, pero intenté hacer lo que me tocaba, que era parar.

Hizo 50 paradas en los tres partidos de la Copa.

–No sé qué decirte, intento estar al 100% siempre. La defensa me ayudaba también. Tú eres una más en ese trabajo. Me sentí feliz por el título y por mis paradas, pero es un trabajo que viene de atrás, no solo tres días que juegas bien.

¿Qué necesita una portera: intuición, estudiar a las rivales, físico...?

–Concentración, intuición, conocer a las rivales... Un poco de todo. A veces peco un poco de demasiada intuición. Sabemos que una rival va a lanzar abajo a la derecha y pienso: No, va a tirar arriba. Y me lanza abajo. Y yo: No puede ser. Estudiamos mucho a las rivales: de dónde lanza, cómo arma el brazo... en el partido tienes que leer un poco cómo están.

Usted, cuando tiene el día, parece que tiene un imán.

–Como todo el mundo. También es verdad que hay días que no estás, y esos días hay que saber cambiar el chip. Vale, no estoy parando, la defensa no está bien, ya lo sé, pero tengo que parar. Cambiar ese chip en pleno partido es lo más importante. Se trata de hacer tu trabajo aunque no tengas el día.

En el último partido contra el Zuazo hizo un 70% en paradas.

–Jugué solo la mitad de partido y así es más fácil llegar a esos porcentajes. Me metieron cuatro goles de quince lanzamientos. Es una pasada, sí. La defensa estuvo muy bien y encima paré algún penalti.

En Granollers detuvo dos balones al final y ganaron.

–Ganar en esa cancha es muy complicado. Era mi primer partido desde la lesión que jugaba 60 minutos. Pero no paré las dos del final. La primera dio en el palo, me giré y el balón fue a otra jugadora al extremo. Pensaba que iba a lanzar abajo, pero dejé un brazo arriba por si acaso y la paré. El balón fue rechazado a Esther, pasó a Manu y gol.

¿Recuerda algún otro partido especialmente bueno?

–Buf, no sé... ah sí, me acuerdo de la Copa pasada contra el Gijón, creo que hice un 50% de paradas.

¿Tener una compañera del nivel de Merche Castellanos le da tranquilidad? ¿Es positivo por la competencia que hay?

–Es positivo en todo. Si yo estoy jugando, Merche me da indicaciones buenas. Hay competencia, tenemos que trabajar duro las dos para estar listas. Un día puedes jugar cero minutos, 30 o 60. Depende. Si ella juega, yo estoy animando o lo que sea, y al revés igual. Todo es positivo. Si estás mal, la otra está ahí.

Tiene opciones de disputar los Juegos Olímpicos de este verano.

–Voy a currar, en la lista previa habrá cuatro porteras. Si puedo jugarlos, genial; si no, a por los siguientes. Si trabajo bien aquí, las opciones serán mayores. La semana que viene voy a una concentración con Brasil en Portugal y de ahí a Dinamarca a jugar dos amistosos.

¿Piensa en la próxima temporada? Tendrá ya ofertas...

–Sí, siempre aparecen ofertas. Los clubes se mueven pronto, pero tengo que mirar todo bien. No me interesa ir a un club y no jugar, igual es mejor tener un poco de paciencia. Me queda mucha carrera.

"Tenemos buena portería, defensa y ataque, el trabajo en los entrenamientos es bueno y vamos todas con la misma idea"

"Cuando tienes el día, todo el mundo para; lo más importante es, cuando no estás bien, saber cambiar el chip en pleno partido"

"Tengo que pensar bien mi futuro; no me interesa ir a un club y no jugar, igual es mejor tener un poco de paciencia"