El drift es una disciplina automovilística que históricamente ha contado con una afición minoritaria en Gipuzkoa. No obstante, su repercusión cada vez va a más gracias a la aparición de la emergente figura de Gaizka Zabala. El de Berrobi está protagonizando una trayectoria meteórica en esta modalidad, en la que vencer no depende de llegar primero a la línea de meta, sino de maximizar la puntuación otorgada por los jueces, que valoran la línea de la trazada, el ángulo del derrape, la velocidad y la fluidez. El pasado año fue el de la consagración para Zabala tras finalizar segundo en el Campeonato de España. De cara a este 2026 se pone un objetivo aún más ambicioso: hacerse con el título.

¿Cuándo se enamoró de esta modalidad?

En la primera carrera de drift a nivel nacional en la que competí, en 2015, en el circuito de Olaberria. Era una prueba en casa, donde las emociones y la adrenalina me engancharon a esta disciplina.

¿Quiénes son sus referentes en el mundo del deporte?

En lo que al automovilismo en general se refiere, el piloto vasco Iñaki Alberdi. Como referente en el mundo del drift, el irlandés James Deane, ambos por la conducción tan espectacular que despliegan.

“En el drift hay muchos factores muy influyentes: el entrenamiento, el presupuesto, la suerte o contar con un coche competitivo”

¿Cuándo comenzó a dar sus primeros pasos en la competición?

Desde 2015 hasta 2022 estuve corriendo carreras sueltas. En 2023 di un paso más en mi trayectoria y decidí participar en las cinco pruebas que componen el Campeonato de España.

¿Qué es lo que más le atrae del drift?

La competición tiene dos partes: la primera es la clasificación tras los entrenamientos, y lo que más me gusta viene después, que son las batallas contra los contrincantes. Cuando salen luchas bonitas, la adrenalina es lo que provoca que el drift sea un deporte tan especial.

¿Cuál considera que ha sido su mayor logro hasta la fecha?

El resultado obtenido la pasada campaña, en la que me hice con el segundo lugar en el Campeonato de España. Aunque he tenido mejores resultados en otros certámenes, como el primer puesto en Castilla y León, la dedicación que he necesitado para conseguir esta segunda posición ha sido enorme. Afortunadamente, puedo decir que el trabajo ha dado sus frutos.

“Se percibe que en Euskadi cada vez hay más afición por este deporte, que tradicionalmente ha sido muy minoritario”

¿Y su momento más complicado?

La primera temporada completa que corrí en el Campeonato de España fue difícil. Puse toda la carne en el asador, pero no se obtuvieron las metas que perseguía. Aun así, la experiencia supuso un importante aprendizaje. De los momentos malos se pueden extraer lecciones positivas.

Objetivos

¿Qué objetivos se marca a corto y a largo plazo?

A corto plazo, en esta temporada 2026, coronarme en el Campeonato de España es mi principal propósito. A largo plazo, estamos montando un segundo coche más competitivo. El objetivo es terminarlo y ver hasta dónde somos capaces de llegar con él sin que nos limite.

¿En cuántos campeonatos participa actualmente?

En el Campeonato de España, Drift Spain, y en el de Castilla y León, que se celebra en el circuito de Miranda de Ebro. Este año, después de tanto drift, no descarto correr alguna carrera de montaña o algún rally de casa.

“Mi estilo de conducción es limpio y seguro, aunque practico para dominar los derrapes más agresivos”

¿Es el mundo del drift desconocido en Euskadi?

Hasta la fecha, sí. Pero hoy en día se está dando a conocer y se nota que cada vez hay más afición por este deporte.

¿Cómo definiría su estilo de conducción?

Limpio y seguro, que no es del todo bueno para el drift. Llevo mucho tiempo aprendiendo y mejorando los derrapes más adecuados para esta modalidad, donde se valora un pilotaje más agresivo.

¿Qué es más determinante, el talento del piloto o el coche que maneja?

El talento del piloto, aunque ambos aspectos marcan la diferencia.

¿Qué se necesita para destacar en el drift?

Hay muchos factores que, si se juntan, puedes llegar a triunfar. Lo primero es el entrenamiento, un factor esencial; lo segundo, el presupuesto, que hoy en día se ha disparado; después, un coche competitivo y fiable al mismo tiempo; y, por último, mucha suerte. Un contratiempo mecánico o un pequeño fallo de conducción causado por los nervios puede dejarte fuera de la competición.

¿Tiene buena relación con sus rivales o no hay amigos sobre la pista?

En el drift se siente más que en ninguna otra modalidad la cercanía y la amistad; es como correr en una gran familia. Cualquier rotura o problema en el vehículo se intenta solucionar entre todos, incluso cediendo recambios entre contrincantes. No obstante, en la actualidad la competición se está profesionalizando cada vez más y, en consecuencia, se está perdiendo un poco esa esencia generada por el compañerismo.