El PNV, junto a otras nueve fuerzas políticas —EH Bildu, Geroa Bai, ERC, Junts, BNG, Compromís, Más Madrid, Agrupación Socialista Gomera y Eivissa i Formentera al Senat—, ha registrado este jueves en el Senado una solicitud para que se retire el busto de Manuel Fraga Iribarne, ubicado en el pasillo de entrada del hemiciclo.

Para los jeltzales, mantener el busto es insultante. No es la primera vez que respalda esta iniciativa, ya que en abril de 2023, una solicitud similar fue rechazada por la Mesa del Senado, con los votos del PP y PSOE, y solo contó con el voto favorable del representante de EAJ-PNV, Imanol Landa.

El grupo parlamentario vasco considera inconcebible que la imagen de quien fue responsable de las fuerzas de orden público en aquella masacre siga ocupando un lugar destacado junto a la Cámara en la que se aprobó la Ley de Memoria Histórica.

Solicitud basada en la Ley de Memoria Democrática

La iniciativa se fundamenta en la Ley de Memoria Democrática, que reconoce el derecho de las víctimas a la verdad y establece un deber de memoria para evitar la repetición de vulneraciones de derechos fundamentales.

Los partidos que apoyan la solicitud subrayan que una institución democrática no puede normalizar símbolos de impunidad ni otorgar reconocimiento público a responsables políticos vinculados a la represión.

Relación con la masacre de Vitoria-Gasteiz

La petición recuerda la masacre del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz, cuando cinco trabajadores fueron asesinados por la Policía Armada durante el desalojo de la Iglesia San Francisco de Asís tras jornadas de huelga general. Fraga Iribarne era vicepresidente segundo del Gobierno para Asuntos del Interior y responsable de las fuerzas de orden público en aquel momento. Su papel en gobiernos de la dictadura franquista, como ministro de Información y Turismo entre 1962 y 1969, también se subraya.