La comparecencia del entrenador del Bidasoa, Álex Mozas, previa al partido ante Nava también ha tenido ecos de la gran noche europea del martes, donde el conjunto cayó ante el THW Kiel en un Artaleku que registró un lleno. Una circunstancia que refuerza a la entidad con la vista puesta en el futuro, para el que como les sucede a otros clubes de la ciudad aspira a una instalación que responda a las necesidades deportivas y sociales, y que cumpla con los requisitos para participar en competiciones europeas.
Preguntado sobre la necesidad de un nuevo pabellón en Irun, Mozas ha querido poner el foco en el agradecimiento al apoyo de la afición, un total de 1.902 personas de 1.943 asientos que tiene Artaleku que pasaron por taquilla (los socios pagan suplemento europeo): “Estoy seguro de que si hubiera sido en otro escenario, que en vez de 2.000 hubiera cabido 4.000, pues hubiera habido 4.000”.
“Creo que el club, los jugadores, la directiva..., todo el mundo está dando pasos, estamos haciendo mucho esfuerzo para vivir este tipo de cosas”, ha añadido Mozas, que ha resumido cómo este tipo de partidos “ponen a Irun en el mapa, no solo al Bidasoa, sino todo”.
Por esa razón, observa que la entidad puede encontrarse con un “tope” si no puede jugar en una instalación que cumpla con los requisitos europeos ni disponga de más horas de pista para poder ofrecer a jóvenes que quieren apuntarse al balonmano.
“Ese tope no lo vamos a poder pasar solos”, ha reconocido el entrenador del Bidasoa, que ha asegurado que “partidos como el del martes ayudan a darnos cuenta de que no estamos tan lejos de ahí pero que para dar el siguiente paso necesitamos ayuda”.
El club dorado es una de las entidades que comparte su vida social en Artaleku, cuya única pista polivalente emplean los clubes de la ciudad. No obstante, el polideportivo irundarra —que era suficiente en 1987, en su inauguración— cuenta con la única pista reglamentaria cubierta en la ciudad, de más de 60.000 habitantes.
Esta realidad contrasta con la de otras ciudades del propio territorio histórico, que disponen de más instalaciones para poder dar salida a la demanda de clubes. En el caso del Bidasoa, se añade además su dimensión de elite, con participación en competiciones europeas. En este sentido, dos son las pautas que establece la EHF para sus partidos de máxima categoría: aforos de al menos 4.000 asientos y gradas en los cuatro costados de la pista, como recordó el Bidasoa en una carta a sus socios y socias en 2023.
Junto a ello, la Federación Europea (como Asobal) incorporan la necesidad de contar con espacios que también recogen otros documentos como las Normas N.I.D.E., que definen las condiciones reglamentarias y de diseño que deben considerarse en la construcción de instalaciones deportivas. Se trata de zonas auxiliares para las aficiones, accesos, espacios auxiliares para deportistas, para autoridades y patrocinadores, o áreas de trabajo para los medios de comunicación. Casi todas deficientes en el Artaleku de hoy.
¿Cómo está el proyecto?
El proyecto que lanzó el anterior alcalde y actual secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, se sustanciaba en un pabellón multiusos al que un concurso público en 2023 sirvió para diseñar su imagen y bautizar como IAM.
Lo hacía sobre la base de un estudio previo elaborado por la consultora Krean, un informe técnico sobre la implantación de un pabellón multiusos en Ficoba. En aquel trabajo se da forma a las primeras imágenes de cómo podría ser esta infraestructura pensada para la zona de Kostorbe. En la página 13 de aquel informe fechado en marzo de 2023, una tabla estimaba los costes de una instalación que alcanzaba un básico de 43 millones de euros.
Casi tres años después, meses de fotos y anuncios han dejado paso a un tiempo de falta de noticias en el momento decisivo, lo que ha provocado la inquietud de la masa social bidasotarra, pero también la de otros clubes.
A finales del 2025, el Ayuntamiento de Irun adjudicó dos contratos clave para entender el futuro de esa instalación de Ficoba: su plan director por un lado y, por el otro, el estudio de posibles alternativas y la posterior elaboración del proyecto básico. Este segundo encargo, firmado el 17 de noviembre, tenía cinco meses de plazos que dividía las dos tareas en cinco meses. La primera, el estudio de las distintas propuestas que pueden responder a las necesidades se debía hacer en los dos primeros meses, plazo que expiró a mediados de enero.
Comprometerse a un Mundial sin financiación
El gran caballo de batalla de este IAM —al que dirigentes del PSE foral y municipal comprometieron para el Mundial femenino de 2029— es la concreción definitiva de los usos y su financiación. Sin unirse al denominado IAM, la portavoz del Gobierno foral, Irune Berasaluze (PNV), avanzó la disposición de 14 millones de euros para dar respuesta adecuada a las necesidades “de competición del Club Deportivo Bidasoa en el ámbito europeo”.
Sin noticias de cuánto aportarían el Gobierno Vasco —hay reuniones pendientes— , el Gobierno español (CSD) —se empezó a hablar cuando Miquel Iceta era ministro, ha pasado Pilar Alegría y ahora Milagros Tolón ocupa la cartera— y el Ayuntamiento, esos 14 millones son por el momento la única cifra que se ha concretado.