“Creo que mucho y esperamos que mucho”. El futuro inmediato y no tan cercano servirá para comprobar cuánto ha crecido el Bidasoa tras su partido ante el THW Kiel, único equipo que sigue invicto en la EHF European League. El entrenador guipuzcoano, Álex Mozas, espera que las experiencias de este martes sirvan para futuro: “La gente aquí entiende de balonmano y ha visto mucho. Sabíamos las circunstancias en las que afrontábamos el partido, y creo que hemos dado la cara”.
El encuentro nunca peligró para el gigante alemán, pero con 28-31 a falta de 10 minutos y un Artaleku muy agitado divisó las rocas de la costa. Un mal viento podía hacer encallar el barco repleto de estrellas internacionales, pero el acierto goleador y la actuación de Andy Wolff evitaron ningún susto ante el voluntarioso equipo guipuzcoano.
“La segunda parte hemos empezado apretando y creo que con el (sistema defensivo) 5:1 les hemos hecho daño, pero nuestro objetivo, que era que Abdelhak se jugara los balones porque no estaba acertado, han metido a Reinkind y cogía el balón y adentro”, lamentaba Mozas, que dio “la enhorabuena al equipo por el trabajo y la entrega que han tenido. Ha habido acciones de mucha calidad por nuestra parte también. Hemos demostrado que estamos lejos, pero no tanto como parece. En algún momento caerá de nuestro lado”.
En lo social, Artaleku respondió en lo cuantitativo con un lleno efectivo (1.902 espectadores de 1.943 asientos) y también en lo cualitativo, con buena parte del graderío lleno a falta de un cuarto de hora y más teñido de amarillo que de lo habitual. Una costumbre muy europea a la que en Irun le cuesta arraigar salvo días señalados.
Y contra el Kiel lo era. “Quiero agradecer a la gente por cómo ha estado”, expresó Mozas, que reiteró cómo el Bidasoa “es un club con historia y pedigrí, y sabe este tipo de partidos cómo hay que estar como local. Nos han dado un impulso evidentemente muy fuerte para llegar al final del partido, porque el resultado ha sido de cinco, pero a falta de 10 minutos íbamos 2-3 abajo, con opciones”. El técnico deseó que, “pese a la derrota, hayan disfrutado del partido, valorando lo que ha hecho el equipo y a pensar en Nava, pero con el partido de Montpellier, si todo va normal, a montar una así para intentar darle la vuelta a la eliminatoria”.
Coincidió con su entrenador Iñaki Cavero, que “hacía tiempo que no veía Artaleku tan lleno. Se agradece que la gente se vuelque tanto en venir y a esta hora (martes a las 20:45 horas). Es muy positivo para el club, para nosotros y más ahora, que estamos a falta de efectivos y necesitamos ese séptimo jugador. Ha estado muy bien”.
Fue un partido que tuvo de todo. También polémicas que no fueron a mayores pero que a los más viejos del lugar les retrotrajeron a la rivalidad encarnizada que se desató entre 1995 y 1996 entre Kiel y Bidasoa. Los dorados ganaron la Champions League y ambas temporadas llegaron a la final al apear a los teutones.
Su histórico técnico, Zvonimir Serdarušić, llegó a tildar al guipuzcoano de “equipo mediocre que sin Peruničić perdería contra los siete primeros de la Bundesliga” y restó cualquier mérito a la escuadra de Juantxo Villarreal. Por pura envidia, espetó que cualquier plantilla con el primera línea balcánico podía ganar la Copa de Europa. El THW Kiel fichó a Peruničić… y no la ganó.
¿Serdarušić escribe la crónica del Kiel?
Lo cierto es que 30 años después de aquello, cuando a diferencia de ahora Bidasoa sometió a Kiel, la crónica de la web oficial (que asegura que el Bidasoa “luchó con uñas y dientes, incluso recurriendo a tácticas antideportivas”) poco tuvo que ver con la clase que mostraron varios de los balonmanistas. Incluso el propio Andy Wolff, héroe nacional de Alemania, se las vio y se las deseó con Dariel García, con lo que se ganó la bronca del público local, pero ambos se fundieron en un abrazo en cuanto terminó el partido.
Fin de la historia. No para el cronista de la web de la institución alemana, que acusó al cubano (próximo fichaje del Melsungen teutón) de “excederse con el teatro y las provocaciones”.
En una crónica que glosa mil y un maravillas de un Kiel que tiró más de oficio que de arte, aluden a la falta peligrosa que le hizo en una penetración desde el extremo el húngaro Bence Imre, que los colegiados Altmar y Hórvat (“competente dupla arbitral” para el Kiel) sancionaron rápido con una exclusión ante la presión de la descalificación.
Un tufo a polémica innecesaria que poco tiene que ver con el ambiente que reinó entre las aficiones y que recogieron las distintas crónicas. También la del periodista enviado especial del Kieler Nachrichten, que en su relato alabó la tierra vasca, así como el “ambiente electrizante” vivido en Artaleku.
Una veintena de alemanes se desplazó hasta Irun y su base fue Donostia, ciudad de la que disfrutaron “hasta altas horas de la noche disfrutando de deliciosos pintxos, y bebiendo cerveza y patxaran. En el País Vasco, el intangible factor X es más importante que en ningún otro sitio”. Algún bar de Irun vio mermar sus reservas por parte de un grupo que dedicó la mañana del martes a conocer Hendaia.
Wolff: “El Bidasoa es un equipo muy bueno”
Contento con la victoria, el portero internacional alemán, Andreas Wolff, se deshizo en halagos a los locales, según recoge la prensa regional germana. “El Bidasoa es un equipo muy bueno e inteligente que busca provocar errores, que luego aprovecha en sus contraataques”, expresó Wolff, una línea coincidente con la de su técnico, Filip Jicha: “Hemos estado tranquilos, sobre todo en la segunda parte, porque nuestro objetivo era seguir marcando. En algún momento hemos tenido tres ataques seguidos en los que no lo hemos hecho bien y la gente, el Bidasoa, los jugadores saben exactamente qué quieren hacer. Irun es tradición, con este pabellón, con la gente, y eso lo hemos vivido en la segunda parte”.
Al volar procedente de su anterior compromiso liguero el sábado en Göppingen, el equipo alemán planteó el viaje “para hacer piña”, dijo Jicha, objetivo conseguido desde el primer momento: tras entrenar el domingo por la tarde en Lezo, la expedición alemana acudió a dar cumplida cuenta de los pintxos del Gandarias.
Pérez de Vargas: “Mucho mérito”
Uno de los que también sabía dónde aterrizaba era el otro portero, Gonzalo Pérez de Vargas: “Les había avisado de que nos enfrentábamos a un gran equipo, que el ambiente en Artaleku siempre es difícil para el rival y creo que lo hemos comprobado desde el principio”.
“Cada vez que vengo aquí veo al Bidasoa como un equipo con mucha entidad, que pelea, que tiene muy claras las ideas y es cierto que tenían bajas importantes, pero es un equipo que con los recursos que tiene lucha contra grandes de Europa”, añadió el guardameta toledano, que recordó el choque del Bidasoa hace unos días en la Copa de España, “luchando de tú a tú con el Barça. Tiene mucho mérito. El calendario europeo pasa un poco de factura en la Liga, pero estoy seguro de que estarán luchando hasta el final por la segunda plaza”.