La selección española de balonmano, con los guipuzcoanos Kauldi Odriozola e Imanol Garciandia, cayó este sábado contra Dinamarca y se despide de la lucha por las medallas del Europeo en un duelo en el que mostró lo que puede ser, pero cedió ante la todopoderosa anfitriona por errores similares a jornadas anteriores.
Al equipo que dirige Jordi Ribera le costó arrancar, sobre todo descifrar la vanguardia danesa, que también precisó de dos minutos y medio para que Emil Jacobsen marcara el primero desde los siete metros.
En ataque, eso sí, España conseguía mantener las constantes vitales gracias a los dos guipuzcoanos: el martillo izquierdo de Imanol Garciandia ante una defensa que buscaba reducir a su rival a su incierto lanzamiento exterior; y los movimientos de Kauldi Odriozola, diablo del desdoblamiento, generando dos para dos que ni Simon Hald ni Magnus Landin sabrían detener ni al zumaiarra ni a Marcos Fis.
Con uno de esos movimientos, el guipuzcoano fijó a Saugstrup y Álex Dujshebaev, que se estrenó tras el tiempo muerto del minuto 25, anotó el 12-15 para dar alas a una selección que pese a ir cuatro goles abajo —con exclusión del joven Romero mediante— redujo la desventaja a dos al descanso (14-16).
Empate y sequía
La selección española acababa de superar un primer mal momento, lo que podía encajar con un plan de partido que lo hiciera largo ante una selección hecha y derecha. Campeona entre campeonas. Un equipo que castiga al máximo cada contraataque y contragol, que obliga al rival a replegar como los ángeles —España mejoró en esta faceta respecto al choque contra Noruega— y que cuenta en sus filas, entre otros, con el mejor portero del mundo, Emil Nielsen, y también el jugador más decisivo del planeta, Mathias Gidsel (otro es el debate de mejor jugador porque sea el que mejor ataca y mejor defiende).
Ficha técnica
España (14+17). Sergey Hernández (7 paradas); Odriozola (2), Garciandia (4), Serdio (1), Serradilla (-), Gurri (1) y Dani Fernández (-); Biosca (ps), Casado (1), Tarrafeta (1), Alex Dujshebaev (5), Fis (9, 3p), Dani Dujshebaev (2), Aleix Gómez (3), Víctor Romero (1) y Barrufet (1)
Dinamarca (16+20). Nielsen (14 paradas); Hansen (4), Gidsel (5), Lauge (1), Pytlick (6), Magnus Landin (1) y Saugstrup (-); Kevin Møller (ps), Kirkeløkke (6), Jakobsen (8, 5p ), Mensah (-), Andersson (-), Bergholt (2), Hald (1), Hoxer (2) y Lasse Møller (-)
Parciales. 1-3, 4-7, 7-9, 9-12, 11-15 y 14-16 (Descanso) 17-18, 17-21, 20-27, 24-31, 28-34. 31-36.
Árbitros: Boricic y Markovic (Serbia). Excluyeron por dos minutos a Serradilla (2), Víctor Romero (2), Barrufet y Gurri por España; y a Lauge y Bergholt (2) por Dinamarca.
Incidencias. Segunda jornada de la Main Round en el Jyske Bank Boxen de Herning (Dinamarca). Sin entradas: 15.000 espectadores.
Y ambos lo volvieron a ser. Antes y con Álex Dujshebaev como fijo en ataque —cambio corto en la reanudación—, los de Ribera empataron a 17, por primera vez desde el 1-1. Primera y última, porque seis minutos de sequía, con dos paradas de Nielsen, llevaron el luminoso al 17-22 en el minuto 40. Y pudo ser antes, porque los colegiados anularon el 17-21 y excluyeron a Bergholt.
Cuando en el plano teórico se habla de la dificultad de un partido, este concepto aterriza en dos cuestiones básicas: cuánto cuesta marcar un gol y cuánto evitarlo. En esos minutos, los peores de la tarde para España, la diferencia era significativa: no encontraba portería y la suya parecía de cristal.
Sin acierto en la portería
Ribera introdujo a Nacho Biosca bajo palos, pero apenas duró tres minutos, porque devolvió a Sergey Hernández a la portería. Esta demarcación resultaría clave ya al descanso: 16% de España frente al 30% danés, y aunque el navarro firmó cuatro paradas más hasta el final (también desde los siete metros), la media española no alcanzó el 17%, frente al 31,8% de Nielsen y Møller.
Si a casi cada parada danesa se suma gol en contra, y cuando no lo hay, alguna precipitación del ataque español, el resultado es que Dinamarca, con una actuación coral de Niclas Kirkeløkke (6 goles en el partido), Simon Pytlick (6) y el propio Gidsel (5), amén de Jacobsen (8), ya llevaba marcados los mismos 16 goles de la primera parte en los 20 minutos de la reanudación.
España, que osciló la defensa 6:0 con la 5:1 (y Dinamarca respondía con siete jugadores en ataque), no se dejó ir. Cuando un partido está resuelto, conviene seguir y amarrar un parcial final de 6-4 para maquillar el 31-36 definitivo, con varios goles de Marcos Fis, máximo goleador español con 9 goles.
La derrota cierra de manera definitiva la puerta de las semifinales a una selección española que arrancaba ciclo y no le correspondió el mejor sorteo imaginado. Aun así, aún le quedan dos partidos más hasta el día 28: el lunes ante Francia y el miércoles, ante Portugal. Dos citas para aprovechar, corregir errores y mejorar virtudes: el Mundial de 2027 ya asoma.