Bara N., culpable de matar y maltratar a Maguette, y abandonar a sus hijas

El tribunal popular ve como probado que degolló a su mujer sin la eximente de la legítima defensa

24.11.2021 | 21:47
Juicio por el asesinato de Maguette

Culpable de asesinato. El jurado popular en el juicio de Maguette Mbeugou ve probado que Bara N., marido de la víctima, mató a su mujer y que no lo hizo en legítima defensa como ha intentado convencer su defensa. Según han deliberado los miembros del jurado, el único imputado es culpable de asesinato con alevosía y ensañamiento. El jurado ve probado que Bara sometió a su mujer a malos tratos, y que abandonó a sus dos hijas aquella mañana del 25 de septiembre tras haberles causado daños psicológicos, ya que ven probado que el crimen se cometió en presencia de las dos menores.    Asimismo, el jurado considera probado que Bara N. atacó a su mujer cuando ella estaba en la sala donde dormía con sus hijas y que no existió acción de legítima defensa por parte del acusado. El jurado, en base a los testimonios de la médica de familia y una de las trabajadoras sociales considera que Maguette era mujer maltratada y sometida a su marido. 

Las penas ascenderán a 44 años de cárcel después de que todas las acusaciones –la representación de la familia de la víctima, el Ayuntamiento bilbaino y la Diputación de Bizkaia– hayan solicitado la imposición de esta pena, de forma unánime, incluida la Fiscalía que, durante el juicio, pidió 25 años de prisión para el acusado por el delito de asesinato.

La defensa ha informado, por su parte, que recurrirá la sentencia.  La acusasación particular, representada por la letrado Jone Goirizelaia ha mostrado su satisfacción por el veredicto dictado por el jurado y ha dicho que ahora la familia ya puede descansar. "Era necesario que se hiciese justicia y para eso era fundamental conocer la verdad de cómo se desarrollaron los hechos", ha explicado la letrado tras el veredicto. 

El jurado popular, en base a las pruebas presentadas en el juicio ve probado que Bara atacó a su mujer con la intención de acabar con su vida y que Maguette presentaba unas heridas en las manos de bloqueo con las que intentó evitar las puñaladas de su marido. Sitúa el lugar de los hechos en la sala del domicilio donde la víctima dormía ya que, según las pruebas presentadas durante el juicio, los objetos personales de Maguette –su móvil, sujetador– estaban en la habitación donde se produjeron los hechos. 
 

DEGOLLADA


Maguette Mbeugou fue hallada muerta en el salón de su casa, con el cuello seccionado en su totalidad y con al menos 83 heridas o lesiones inciso punzantes en las parte superior de su cuerpo, principalmente en tórax, cuello y cara. Murió asfixiada y según la principal hipótesis que se arroja de las pruebas y tras comprobar las numerosas heridas que presentaba en las manos, Maguette se intentó defender de su agresor. Estaba tumbada en un colchón y con una herida profunda en el cuello de unos 13 centímetros. Los forenses determinaron que todas las lesiones fueron "vitales", es decir que se produjeron en vida, y además se efectuaron "en un tiempo muy corto entre ellas", lo que hace "imposible valorar cuál fue la primera o la última". 

 La víctima, según el informe pericial, presentaba "un cuadro de degollamiento muy grave, morfológicamente lo definiría hasta brutal, con la rotura bascular, rotura de línea aérea; el mecanismo de fallecimiento lo podemos considerar la pérdida masiva de sangre por la rotura bascular y por la rotura de la vía aérea un mecanismo un poquito mixto de tipo asfixia". Por el tiempo de heridas, el experto explicó que la principal hipótesis apunta a que el agresor podría estar colocado sobre la víctima, asestándole las puñaladas en las diferentes zonas del cuerpo.

Esta hipótesis se contradice con la versión que dio el propio imputado, ya que este aseguraba que él se encontraba tumbado con sus dos hijas cuando fue atacado con un cuchillo por su mujer. De hecho, la propia médico que examinó a Bara.N, tras los hecho acaecidos relató el jueves que las heridas que presentada el imputado en la mano y la muñeca eran "erosiones" propias de "rozamiento" y de entidad clínica "muy leve". A su entender, es "muy poco probable" que se produjeran durante un forcejeo. 
 En cuanto a la herida que presentaba en el cuello la experta considera que "es más probable" que sea "autoprovocada" ya que es "superficial" y "uniforme en un recorrido de 10,5 centímetros sobre una superficie que tiene un elemento convexo", lo que es "difícil" en "una situación dinámica de forcejeo".

El juez magistrado, Juan Mateo Ayala, ha anunciado que el caso queda visto para sentencia.

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