El Gobierno central rebaja la tensión sobre el aumento de migrantes en Irun

Marlaska muestra su deseo de levantar los controles y rebate que haya un colapso en el paso fronterizo

10.03.2021 | 00:46
Jóvenes malienses, ayer, en las inmediaciones del albergue de la Cruz Roja de Irun. Foto: Juan Herrero/Efe

donostia – El aumento de migrantes a su paso en Irun, ha dado el salto a Madrid. Tras unos días frenéticos en los que ha sido necesario habilitar recursos excepcionales, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, salió ayer al paso para rebajar la tensión y relativizar la presión que vive estos días el enclave fronterizo. "Si cien migrantes es una entrada masiva, no sé qué entendería usted en otros conceptos cuantitativos". Fue su respuesta en la sesión de control del Gobierno en el Senado, donde el PNV reclamó una comunicación más fluida.

La secuencia se repite de manera habitual. Tras la sorpresiva llegada de personas librando una batalla desigual por hacer realidad su proyecto de vida, las imágenes saltan a los medios de comunicación y, por unos días, se convierten en noticia, sujeta a distintas interpretaciones.

El Gobierno Vasco insistió ayer en que está preparado para dar respuesta a cualquier escenario que pueda plantearse de ahora en adelante, consciente de que tarde o temprano volverán a incrementarse estos flujos migratorios procedentes de Canarias.

España ha reclamado a la UE que destine más fondos para el Magreb, el Sahel y África Occidental tras la reciente crisis en las islas. La llegada de más de 20.000 migrantes a Canarias en 2020 pone de manifiesto "la presión constante" bajo la que se encuentran las fronteras españolas de la UE, algo que acaba tenido su reflejo en Irun.

El hecho migratorio que se visualiza estos días en la localidad bidasoarra –han vuelto a pernoctar otras 104 personas– no ha pasado desapercibida para el principal partido de la oposición. EH Bildu ha reunido de manera urgente a sus representantes institucionales para analizar esta realidad, y tiene previsto solicitar una reunión urgente con el nuevo director de Migración del Gobierno Vasco, que ayer volvió a desplaza rse a Irun para hablar con los medios de comunicación.

Xabier Legarreta, que este pasado fin de semana hablaba de una "situación excepcional", ha modulado su mensaje y asegura que el Gobierno Vasco "cuenta con espacios" y está preparado para cualquier escenario. En declaraciones a los periodistas, indicó que "están en contacto" con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Los contactos seguirán porque "de otra manera sería imposible dar una respuesta digna".
 

la cara más vulnerable
 

De las 104 personas atendidas entre la noche del lunes al martes, 16 eran mujeres y tres menores acompañados. Se trata de la cara más vulnerable, desde bebés a niños, por lo general acompañados por sus madres.

Personas que "a lo largo del mes de febrero han viajado a la península y posteriormente a Irun porque su objetivo es ir a Europa". Más del 90% de las personas atendidas son de origen subsahariano.

El puente de Santiago es escenario estos días de muchos tránsitos con mayor o menor fortuna. Sus protagonistas son muy jóvenes, entre 18 y 22 años.

Legarreta reconoce que es "muy difícil" hacer una previsión diaria sobre las personas que van a usar los recursos dispuestos ya que el goteo es constante, siempre con el objetivo de pasar la frontera, empresa nada fácil estos días.

Las devoluciones de migrantes desde Burdeos y Baiona son constantes. La policía civil redobla esfuerzos. Hay tres motivos por los cuales se establecen controles: el covid, la lucha antiterrorista, y el control de unos flujos migratorios. Interior subraya la importancia de mantener la cooperación con Francia y muestra su deseo de levantar los controles en algunos pasos fronterizos a finales de abril, lo que afectaría a Euskadi.

El Gobierno Vasco asegura que está preparado para dar respuesta a cualquier escenario en relación al incremento de flujos