alerta mundial por el coronavirus

Cien infectados por el uso de mascarillas defectuosas

Un centenar de profesionales de Osakidetza ha dado positivo en COVID-19 en los test realizados tras ser retiradas

03.05.2020 | 01:19
Un sanitario protegido por un EPI y mascarilla. Foto: Iban Aguinaga

Gasteiz – Un centenar de profesionales de Osakidetza de los 4.000 que utilizaron unas mascarillas defectuosas distribuidas por el Ministerio de Sanidad han dado positivo por COVID-19 en los test PCR que se les ha realizado. Así lo indicaba ayer la consejera de Salud, Nekane Murga, quien aseguró que a todos ellos se les va a hacer a partir de mañana una segunda ronda de test PCR y serológicos.

Se trata de profesionales que utilizaron las mascarillas "Garry Galaxy" enviadas por el Ministerio de Sanidad y que fueron retiradas tal y como informó Salud la pasada semana. Entonces se indicó que se habían hecho 2.274 pruebas y que los positivos eran 64. Sin embargo ahora, y con los test hechos a los 4.000 trabajadores que las usaron el 2,5% ha dado positivo.

Murga también precisó que, a fecha 1 de mayo, se habían hecho test a más del 50% de la plantilla de Osakide-tza, que cuenta con unos 35.000 profesionales. En concreto, la consejera de Sanidad explicó que a 18.993 de los sanitarios se les ha hecho una prueba PCR y que el 5,1% dieron positivo.

Murga también aseguró que van a hacer las analíticas al conjunto de la plantilla y que llevan semanas con un número de altas superior al de nuevos infectados entre los profesionales sanitarios.

Respecto a las deficiencias en el nivel de filtrado en las mascarillas KN95 recibidas por Osakidetza, Murga señaló que en ningún área en la que se precise un filtrado superior al 94% hay una KN95 que no tenga comprobado ese nivel.

El Gobierno Vasco comenzó a mediados de abril un seguimiento para identificar a las personas que habían utilizado estas mascarillas defectuosas, que se distribuyeron en los centros de Osakidetza pero que fueron después retiradas. Procedían de un lote de 124.000 unidades que envió a Euskadi el Ministerio de Sanidad y que fueron compradas a la empresa china Garry Galaxy, pero que no ofrecían la protección necesaria.