catalunya tras las elecciones al parlament

El Congreso debate este martes sobre pactar un referéndum

Rufián es el encargado de defender esta iniciativa que la Cámara Baja votará el jueves

15.02.2021 | 23:59

donostia – El Pleno del Congreso votará esta semana la petición de ERC de negociar un referéndum de autodeterminación en Catalunya como solución pactada y democrática al conflicto político, toda vez que el Gobierno de coalición se comprometió recientemente en la Cámara Baja a avanzar en la mesa de Diálogo tras las elecciones catalanas.

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, defiende hoy esta iniciativa en el Pleno del Congreso y le urgirá a empezar a negociar un referéndum por la independencia de Catalunya, algo que los republicanos plantean en la mesa de negociación entre el Gobierno central y la Generalitat catalana en la que también instan a la amnistía de los políticos independentistas presos.

El Pleno del Congreso debatirá y votará esta iniciativa que da un paso más a la moción ya votada en el último Pleno y que instaba a la reunión de la mesa de Diálogo una vez constituido el nuevo Gobierno catalán.

Dicha moción, que no recibió enmiendas, fue apoyada por el PSOE, Unidas Podemos, PNV y PDeCat, mientras que JxCAT y la CUP se abstuvieron y Vox y Ciudadanos votaron en contra.

posibilidad de enmiendas Sin embargo, en esta ocasión y tras la resaca electoral en Catalunya, los socialistas podrían registrar enmiendas, puesto que el resultado electoral se conoce antes de que el jueves se vote la moción.

La moción recuerda que "el proyecto de la República Catalana como sucede en todas las sociedades democráticamente maduras" suscita puntos de vista y valoraciones plurales y variadas dentro del país. "Pero esta diversidad de opiniones no constituye una amenaza para la convivencia democrática, señala la iniciativa.

Tras el debate de esta moción, Sánchez se enfrentará al día siguiente en la sesión de control al Gobierno a la pregunta de la portavoz de JxCAT en el Congreso, Laura Borrás, sobre si el Gobierno sigue pensando, tras las elecciones catalanas, que las relaciones entre Cataluña y España sólo son un conflicto interno.