El Barcelona ha goleado este miércoles por 5-0 al Athletic Club, con un triunfo desatado con cuatro goles entre los minutos 22 al 38 y agrandado después con el quinto tanto ya en la segunda parte, para clasificarse para la final de la Supercopa de España, en la que su rival será el ganador del Atlético de Madrid-Real Madrid.

A dos meses y medio de la 'Finnalissima' entre España y Argentina en Catar y a seis del Mundial 2026, el esperado duelo entre Joan García y Unai Simón en la Supercopa de España fue más que desigual, incomparable, entre la vorágine y los cinco goles que encajó el portero del Athletic y la noche plácida del guardameta del Barcelona, que apenas necesitó intervenir en el apabullante 5-0.

Dos partidos completamente distintos, desde el minuto 22 en adelante, desde la tormenta ofensiva que desató el Barcelona de repente, cuando apenas había creado ni una sola ocasión más allá de un remate endeble de Fermín López, contra la que no hubo oposición posible, sobrepasado el Athletic y sin opción Unai Simón en los dos primeros dos tantos.

De negro Unai Simón, de naranja Joan García, hasta entonces el encuentro no les exigió apenas nada. Ni al portero del Athletic ni al del Barcelona, expectantes. El primero atrapó un tiro de Pedri González, igual que lo había hecho su homólogo en el 8 ante Oihan Sancet. También Unai se anticipó atento a una internada de Ferran Torres. Nada más.

El suplicio del Athletic

Después, fue un suplicio para Unai Simón. Ninguno de los dos primeros goles son de su responsabilidad. Ni el 1-0, en el 22, con un remate afortunado de Ferran Torres a poco más de un metro suyo, ni el 2-0, a la media hora, cuando el centro de Raphinha recorrió toda el área para la llegada y el zurdazo a la escuadra de Fermín López. Imposible pararlo.

Los dos primeros golpes. Aún quedaban dos antes del descanso. El 3-0, en el minuto 34, de Rooney Bardghji sí apunta al portero del Athletic, al que le sobrepasó el disparo cuando lo tenía medio parado, con su brazo derecho. Su mirada, su gesto, su cabeza abajo instantes después. Era consciente del fallo. Era el tercer gol. La sentencia.

Aun sufrió más el cancerbero, cuando Raphinha soltó un zurdazo poderoso, tremendo, inalcanzable, a la escuadra. Una demostración de pegada y clase. El cuarto tanto en contra. Todavía voló Unai Simón a un despeje de Dani Vivian para evitar el quinto gol antes del intermedio.

Sumo contraste

En el otro lado, Joan García ni siquiera había necesitado una parada. La única ocasión del Athletic, ya en el 42, la estrelló contra el poste Oihan Sancet. Sumo contraste, que fue más allá en el segundo tiempo.

El 5-0 fue ya en el minuto 52, con el Athletic completamente desbordado en su área, con el portero desesperado de un lado para otro, con el gol de Raphinha que amplificó más el triunfo del Barcelona en la semifinal de la Supercopa de España, que no vale quizá como medida en los porteros.

Nada que ver la exigencia para uno y otro, de la pesadilla de Unai Simón a la noche plácida de Joan García, que no necesitó ni una parada hasta el minuto 83. Cada oportunidad bilbaína, fue una definición errónea. El debate sigue. El Mundial aguarda en junio.

Contra el ganador del Madrid-Atlético

El Barcelona se enfrentará al ganador del partido entre Atlético y Real Madrid de Xabi Alonso se juega este jueves 8 de enero a las 20.00 horas, misma hora en la que se disputará la final el domingo.