El Gobierno de Donostia ha aprobado este miércoles, de forma definitiva, la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para “restringir al máximo la concesión de licencias para la apertura de alojamientos y viviendas turísticas”.
Esta modificación se llevará al Pleno de enero para su validación, después de ser tratada en comisión y recogidas las aportaciones de los grupos municipales.
El alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha subrayado que esta decisión responde a una de las premisas sobre las que quiere sustentar su mandato, que no es otra que trabajar para “que Donostia sea para las y los donostiarras”.
Dos zonas
Insausti ha recordado que la modificación del PGOU propone la división de Donostia en dos zonas, en lo que se refiere a la apertura de alojamientos turísticos.
En la Zona 1, en la que se integran Antiguo-Ondarreta, Ategorrieta-Ulia, Centro, Gros e Ibaeta, se fija una suspensión general en todas las parcelas. “No habrá ningún alojamiento ni vivienda turística más”, ha subrayado el primer edil.
En la Zona 2, el resto de la ciudad, lo que se plantea en una suspensión en las parcelas de tipo residencial. Además, ha apuntado Insausti, en las parcelas con esta calificación se establece “un 10% de máximo” para destinarlo a dichos usos, algo que ha asegurado, “complicará mucho” la apertura de este tipo de establecimientos.
La Parte Vieja queda excluida de esta suspensión ya que está ya considerada zona saturada, aplicándose la limitación de implantación de usos de hospedaje que se aprobó ya en 2020.
Tampoco se regulan con esta modificación los campings, agroturismos, y casas rurales susceptibles de implantación en suelo no urbanizable.
Además, en los edificios catalogados, las intervenciones que conlleven afecciones importantes en elementos patrimoniales deberán de recibir el visto bueno del Consejo de Patrimonio con idéntico objetivo, limitar la apertura de más alojamientos turísticos.
Oferta "suficiente"
Y es que, ha insistido el alcalde, la ciudad entiende que con la oferta actual ya “es suficiente para responder a la demanda turísticas".
La “pequeña puerta” que queda abierta en la Zona 2 para poder sumar, “con dificultades” algún alojamiento nuevo responde a la necesidad de proceder con todas las garantías jurídicas posibles, ha afirmado Insausti que ha añadido que en el quehacer del Gobierno en esta materia han sido dos las ideas guía: “Que las viviendas son para vivir y donde se preveían viviendas las habrá y que todo se hace con total garantía jurídica”.
“Donostia cuenta ya con un instrumento legal definitivo para regular la creación de hoteles y viviendas de uso turístico pionero en el Estado, que nos va a permitir una convivencia equilibrada, pero priorizando siempre a las y los donostiarras”, ha destacado Insausti que ha garantizado que las recomendaciones emitidas en esta línea tanto por el Gobierno de España como el Gobierno Vasco apenas tienen incidencia en Donostia, que “ya tenía los trabajos hechos” con anterioridad.