Las próximas salidas de Sadiq Umar y de Jon Karrikaburu parecen aclarar la situación de la delantera en la Real, que puede entrar en una nueva fase. Con Mikel Oyarzabal y Orri Óskarsson como únicos 9 disponibles, el club ya sondea el mercado con una intención clara: reforzarse en el mercado de invierno.
Como ya publicó NOTICIAS DE GIPUZKOA, la intención del club es reforzarse en el mercado de invierno con la incorporación de un delantero centro y ya han tocado bastantes puertas.
En principio, y si hablamos de la fórmula a la que acudiría la entidad realista, todo apunta a que será un cedido con opción de compra si se puede y que ofrezca, si es que resulta posible, garantías de rendimiento inmediato, es decir no una apuesta por una promesa que apunta alto en el futuro.
Tras dejar salir a dos puntas, en el caso del nigeriano traspasado a Valencia y el del baztandarra, cedido a Santander, Gijón o Zaragoza, llegará la hora de apuntalar una posición clave. A nadie se le escapa que sería una temeridad quedarse de nuevo solo con Oyarzabal y el frágil Óskarsson como delantero centros, como ya hizo el club la campaña pasada.
Final del 'caso Sadiq'
Este nuevo horizonte se abre cuando está a punto de terminar la primera semana del mercado, y lo hace porque la Operación Salida ha tomado una velocidad que no tuvo en verano, cuando la Real ya disponía de exceso de efectivos en algunas demarcaciones. En este caso, la salida de Sadiq Umar se perfila como la principal del mercado invernal en Anoeta. Fuentes que están participando en la negociación califican la entente ya perfilada como “un buen acuerdo para la Real” dada enquistada situación del futbolista.
En la entidad realista, que, aunque no lo manifiesten públicamente, se encuentran muy cansados y decepcionados con la actitud del futbolista sobre todo en la última ventana de mercado del pasado verano no quieren que vuelva a salir cedido para tener el mismo problema en julio cuando se reincorpore de nuevo al grupo.
La dirección deportiva quería que saliera sí o sí, hasta el punto de que empujaron a Sergio a que le diera minutos cuando se encontraba fuera de forma para intentar que llamara la atención y picara algún club de Oriente. Como es lógico, lo único que hizo fue soliviantar aún más a su propia afición que no daba crédito de su bajo nivel cuando el club había desembolsado 20 millones de euros por su contratación en 2022 como sustituto de Alexander Isak. En su favor cabe decir que en su tercer partido se rompió la rodilla lo que condicionó por completo su trayectoria como blanquiazul cuando regresó a los terrenos de juego un año después.
Karrikaburu busca una nueva cesión
El caso de Jon Karrikaburu, que afrontaría una nueva salida como cedido, es diferente. La anunciada marcha del atacante, a quien el club no le ha dicho nada, pero que entiende perfectamente cuál es su situación y acepta que lo mejor para él es volver a salir cedido.
Racing de Santander, donde ya jugó el año pasado, Real Sporting y Real Zaragoza son los tres clubes que más interés han mostrado, aunque hay muchos más en la categoría que han preguntado por él. En principio, y tal y como ha venido sucediendo cada vez que ha tenido que salir, la dirección deportiva le da luz verde para escoja su destino, sin tratar de influir.