komunikazioa

Antonio Álvarez Solís muere a los noventa años

Fue columnista en Deia y Gara y colaborador en tertulias de varias televisiones y emisoras de radio

30.03.2020 | 23:49
Antonio Álvarez Solís. Foto: N.G.

donostia – El periodista Antonio Álvarez Solís falleció ayer a los 90 años. Madrileño de nacimiento y asturiano de adopción (nacido en Madrid el 18 de julio de 1929, se consideraba hijo de la Villa de Mieres a la que estuvo siempre profundamente unido), Álvarez estudió Derecho en Barcelona y Santiago de Compostela y comenzó su trayectoria periodística en La Vanguardia, donde llegó a ser redactor jefe con 27 años. Fundó la revista Interviú, de la que fue director y llevó a la venta de un millón de ejemplares semanalmente, lo que tuvo repercusiones en varias facultades universitarias norteamericanas y de lo que se hizo eco The New York Times.

Como consejero editorial del Grupo Zeta colaboró en la salida de El Periódico. Además fue colaborador en tertulias de varias televisiones y emisoras de radio como TVE, RNE, COPE, Onda Cero, Radio Miramar, Cadena SER, Euskal Telebista y Radio Euskadi durante varios años, así como columnista en diarios como Deia y Gara(y treinta más). El director de este medio, Iñaki Soto, dijo en su cuenta de Twitter que Álvarez Solís era "un portento escribiendo, con una lucidez deslumbrante, una honestidad inspiradora y elegancia hasta al insultar. Él ha sido para nosotros y nosotras un maestro, nosotros para él un refugio". Su última colaboración fue publicada enGara el 24 de marzo. En total, publicó algo más de 20.000 colaboraciones en su labor como columnista.

Además, explicó Ética en la primera escuela de periodismo que hubo en Barcelona, fue conferenciante frecuente en varias Universidades e instituciones. Militó en el partido socialista catalán liderado por Juan Raventós, que abandonó para incorporarse al Partit dels Comunistes de Catalunya, por el que fue candidato a senador.

También fue presidente de la Asociación de Amistad Catalunya–URSS y fundó y dirigió una de las primeras revistas de gastronomía, Bouquet, lo que confirma su versatilidad.