Desde que las primeras mujeres, al son de la batucada, han encarado la recta final de la manifestación, entre el Teatro Victoria Eugenia y el Boulevard de Donostia, hasta que han pasado por el mismo punto las últimas manifestantes, han pasado exactamente 40 minutos y 4 segundos. Una muestra de la exhibición que han realizado hoy al mediodía miles de mujeres y hombres en apoyo al movimiento feminista, en el 8M, el Día Internacional de la Mujer.
Manifestación conjunta para una jornada reivindicativa, poniendo en valor las cuestiones que unen a las distintas corrientes del feminismo, que son muchas más que las otras.
La marcha ha partido a las 12.00 horas desde el túnel del Antiguo y ha alcanzado poco antes de las 13.00 horas el Boulevard, donde se ha leído un comunicado ante las miles de personas que han participado en la marea morada.
Desde que las primeras manifestantes han entrado en el Boulevard hasta que han llegado las últimas han transcurrido 40 minutos y 4 segundos
El lema principal de la manifestación organizada por Euskal Herriko Mugimendu Feminista ha sido Otro mundo desde el feminismo: frente a los sistemas de dominación, lucha y organización”. Pero de nuevo la manifestación ha dado pie al ingenio de muchas jóvenes y no tan jóvenes, y a otras reivindicaciones en contra de la guerra, del fascismo, contra el racismo y la opresión a las mujeres. Contra los abusos sexuales y el silencio cómplice. Y llamamientos a los hombres para sumarse a la lucha. Los había y son cada vez más.
Entre ellos, el actor Eneko Sagardoy o el propio Porrotx, camuflado de Joxe Mari Agirretxe y acompañando la marcha feminista.
Nutrida representación política también. Participaron en la marcha la diputada general, Eider Mendoza, la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, y más representantes del PNV; también de EH Bildu (el exalcalde donostiarra Juan Karlos Izagirre iba prácticamente de camuflaje, con una visera), el PSE-EE (el consejero de Vivienda Denis Itxaso y el teniente de diputada general José Ignacio Asensio, entre otros) y Elkarrekin Gipuzkoa, con la representante en las Juntas Generales Marivi Eizagirre.
La nota de color la han puesto pancartas con gancho, de mujeres anónimas, como el que titula esta crónica: "Ama, gaur ez nabil Kaletik Bakarrik”. Pancarta sencilla, humilde incluso, de un pequeño grupo de jóvenes mujeres.
Criando los "hombres del futuro"
También había una madre orgullosa de estar “criando dos hombres de los que las mujeres no tendremos que defendernos en el futuro”.
Durante la marcha también se ha sentido el impulso de la corriente abolicionista de la prostitución, que ha girado junto al Victoria Eugenia, hacia el Boulevard, al grito de “Menos batucadas y más barricadas”. Justo cuando comenzaban a escuchar la batucada que encabezó la marcha.
Un juntas, pero no revueltas, para una jornada de reivindicación cuyo valor ha sido, al menos en Gipuzkoa, marchar juntas, pese a las diferencias. La manifestación ha contado con la participación de cientos de hombres y familias enteras que han marchado en un ambiente extraordinario y con unas condiciones climatológicas estupenda.
Se han escuchado y leído diferentes lemas: “No dejemos que el pasado avance”, "No soy una princesa en mi torre, sino la reina de mi propio tablero”, “Libres, fuertes, vivas”, “Erasorik ez erantzunik gabe”, "Juntas contra el odio”, "Paz para todas” y “Matxismoak biltzen gaitu”, entre otros.
Han cargado contra el “sistema capitalista cisheteropatricarcal colonialista y racista” que castiga más a la mujer, que tiene más difícil el acceso a la vivienda, “trabajos peor remunerados y más precarios”.
La manifestación ha terminado con la lectura de un comunicado que ha cargado contra el “sistema capitalista cisheteropatricarcal colonialista y racista”
Comunicado: "Nos queda mucho por hacer"
En el comunicado que han leído representantes del colectivo Euskal Herriko Mugimendu Feminista en el Boulevard, en primer lugar quisieron “recordar a la mujer asesinada por un hombre hace una semana en Sarriguren, Navarra: Tatiana.
Han cargado contra el “sistema capitalista cisheteropatriarcal colonialista y racista” que castiga más a la mujer, que tiene más difícil el acceso a la vivienda, “trabajos peor remunerados y más precarios”.
Muestra de ello es, han dicho, “el modelo de ciudad que están implantando el Ayuntamiento y las empresas capitalistas en los últimos años; y que está precarizando y expulsando a las ciudadanas de clase trabajadora. El precio de los alquileres, la construcción de pisos y hoteles de lujo, así como los desalojos masivos que se han producido en las últimas semanas en Martutene y Herrera, ponen de manifiesto que el derecho a la vivienda no está garantizado. Nosotras nos posicionamos en contra de la especulación y a favor de un modelo de ciudad que entienda la vivienda como un derecho básico”, han señalado.
Junto a ello -han proseguido-, “queremos denunciar las agresiones directas a mujeres y cuerpos disidentes, como la ocurrida en la asociación excluyente Aizepe. Todavía, en nombre de la tradición, las mujeres tenemos restringido el acceso a algunos espacios y celebraciones”.
Han lamentado también que “en el último tiempo hemos tenido conocimiento de varias charlas y comparecencias transfóbicas en la ciudad, y saldremos una y otra vez a la calle para denunciar que estos discursos no tienen cabida aquí ni en ningún sitio”.
Y han tenido palabras de aliento y solidaridad con las trabajadoras en huelga de las residencias de mayores de Gipuzkoa.
“En los últimos años han sido muchas las luchas puestas en marcha desde el Movimiento Feminista de Euskal Herria: protocolos contra la violencia machista, esfuerzos por crear espacios seguros, la huelga feminista general por un sistema de cuidados público y comunitario, dinámicas para hacer frente a las problemáticas locales (en centros de trabajo, comisiones de fiestas, calles...). Y aunque estamos dando pasos, todavía nos queda mucho por hacer, han señalado finalmente.