El aeropuerto de Hondarribia quiere volver a conectarse a Italia más pronto que tarde. La sociedad encargada de impulsar el aeródromo guipuzcoano, Ortzibia, ha abierto el plazo para que las aerolíneas interesadas presenten ofertas para desarrollar un “servicio de publipromoción del Territorio Histórico de Gipuzkoa como destino de interés económico y turístico en el mercado de la región de Toscana”.
Con esta adjudicación se ponen las bases para que Gipuzkoa vuelva a tener vuelos con el país transalpino, como los que tuvo la pasada década con Roma. En esta ocasión, el destino es la Toscana. Su capital, Florencia, es uno de los aeropuertos de Italia en los que con 20 destinos más trabaja Volotea, la aerolínea que se perfila para lograr este contrato. Una vez se recojan las ofertas, con un presupuesto de 80.000 euros más IVA (un total de 96.800 euros), el comité de evaluación las ponderará.
Regreso a Italia
En el caso de que esta operación salga adelante, será la primera vez que Hondarribia conecta con el país transalpino en línea regular desde la pasada década, cuando Air Nostrum voló a Roma.
Junto con la Ciudad Eterna, en aquellos años también fue posible volar a Bruselas, en una época en la que el aeropuerto recuperó sus destinos internacionales tras la ruta de Euskal Air a Londres en los años 80.
El interés por Italia
En la propuesta de inicio del expediente de contratación, a la que ha tenido acceso este periódico y firman la consejera Susana García Chueca y la diputada foral Azahara Domínguez en calidad de presidenta y vicepresidenta de Ortzibia, “se ha identificado la región de Toscana como un mercado con elevado potencial emisor hacia destinos con identidad cultural, gastronómica y paisajística diferenciada”.
Un perfil en el que, se recoge en la documentación, “Gipuzkoa presenta claras ventajas competitivas. Se trata de una actuación novedosa, al no haberse desarrollado hasta la fecha campañas específicas de publipromoción en dicha región, lo que permite abrir una nueva línea estratégica de captación de visitantes en el mercado italiano”.
Ortzibia considera que “el perfil del viajero procedente de Toscana, caracterizado por un interés creciente en experiencias culturales, gastronómicas y de naturaleza, así como por una predisposición a realizar estancias de mayor calidad y valor añadido, encaja con el posicionamiento que Gipuzkoa viene consolidando en el ámbito internacional”.
“La captación de turismo de calidad —entendido como aquel que genera mayor impacto económico, favorece la sostenibilidad del destino y contribuye a la diversificación del tejido productivo— constituye uno de los objetivos prioritarios de la estrategia promocional de la Sociedad”, añade Ortzibia, que con esta actuación “pretende posicionar progresivamente a Gipuzkoa en el mercado de Toscana mediante acciones de alto impacto vinculadas al ámbito aeronáutico y aeroportuario, incluyendo soportes publicitarios en aerolíneas, aeronaves, infraestructuras aeroportuarias y otros canales complementarios que permitan maximizar la visibilidad del destino”.
Contratos de promoción
A través de sociedades como Ortzibia u otras de carácter de promoción turística, se suscriben contratos de promoción, ya que la Comisión Europea prohíbe las subvenciones directas.
En el entorno más próximo, la gran mayoría de sociedades promotoras de los aeropuertos apuesta por esta vía. Según datos que publicó el diario El Mundo a finales de 2025 con base en los portales de contratación del Estado, al menos ocho aeropuertos de la fachada atlántica recurren a este tipo de pagos.
A falta del cierre del año 2025, durante el ejercicio anterior se llevó la palma el aeropuerto de Asturias, con 18,8 millones, seguido por los 16,5 millones de Santander. Lejos se sitúan Vitoria (7,5 millones), Logroño (6,9 millones), León (3,8 millones), A Coruña (3,7 millones), Vigo (1,9 millones) y Hondarribia (0,56 millones).
En 2025, y en lo que se refiere al aeropuerto del Bidasoa, la cifra ascendió hasta los 872.845 euros. El contrato más cuantioso fue el de la capital londinense con British Airways (296.450 euros), que también suma 85.000 euros por su conexión con Edimburgo.
Le siguió Volotea con 241.395 euros por sus dos rutas con Sevilla y Málaga; y cerró Binter, con sus dos vuelos a las Islas Canarias: Las Palmas de Gran Canaria (150.000 euros) y la novedad de Tenerife Norte (100.000 euros).
En esta ocasión, a los 80.000 euros más IVA por el destino italiano hay que sumar Escocia (248.050 euros), Londres (254.100 euros), Tenerife (121.000 euros), Las Palmas de Gran Canaria (181.500 euros) y Andalucía (260.150 euros), lo que a la espera de las adjudicaciones puede sumar un total de 1.161.600 euros para conectar el aeropuerto de Hondarribia con estos destinos mediante British Airways, Binter y Volotea.