Cientos de personas han secundado este sábado en Donostia la protesta convocada por la asociación de familiares y usuarios de residencias Gipuzkoako Senideak para exigir la implicación de la Diputación ante el "sufrimiento" que, según denuncian, genera el conflicto laboral en los centros de mayores.

La movilización ha tenido lugar a mediodía en el Boulevard donostiarra y ha contado también con la participación de las empleadas de las residencias en huelga de ELA que han puesto fin así al encierro que iniciaron el pasado jueves en la Casa de las Mujeres de San Sebastián para reivindicar mejoras laborales.

Estas empleadas, que han sido recibidas entre vítores y aplausos, se han sumado a la concentración organizada en torno al quiosco del Bouelvard, donde los portavoces de Gipuzkoako Senideak han leído un comunicado en el que exigen una solución a la Diputación ante un conflicto que "se alarga demasiado y genera mucho sufrimiento sobre todo en los residentes".

"No son mercancía, son personas con nombres y apellidos y no merecen lo que está pasando. Raya el maltrato porque no se puede calificar de otra manera el alargar los cambios de pañal o el tener que estar horas y horas encamados", denuncia el texto.

Gipuzkoako Senideak ha pedido la implicación de la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, para lograr una solución "ya", un sistema de cuidados "más justo, digno y democrático" y un convenio digno para las trabajadoras, al tiempo que ha exigido a la institución foral la devolución de las "cuotas por los servicios no prestados por las empresas" durante el conflicto laboral.

Los participantes en la protesta, entre los que se encontraban representantes de ELA y LAB y de colectivos como el movimiento de pensionistas de Gipuzkoa, han partido después en manifestación por las calles del centro de Donostia tras varias pancartas con lemas como "La salud no es un negocio, es un derecho" y "Cuidados públicos y dignos".