Gipuzkoa se despertó este miércoles con el rítmico sonido de las makilas golpeando el suelo. Era la víspera de Santa Águeda y desde la mañana resonaron las coplas en las voces de los más jóvenes, que interrumpieron sus clases para cumplir con la tradición. Por la tarde y en la oscuridad de la noche fueron los coros de adultos y cuadrillas los que tomaron el relevo.

“Zorion etxe ontako denoi! Oles egitera gatoz...”. Esta inconfundible melodía, ligada al 4 de febrero, se repitió en muchos rincones del territorio, desde Donostia a Arrasate, pasando por Irun, Beasain, Errenteria, Elgoibar, Azkoitia o Zumaia.

Los días se alargan y las noches se acortan, y la tierra despierta con los golpes de la madera. Los coros, liderados por bertsolaris que entablaron un diálogo con el resto de integrantes, recordaron la festividad: Santa Ageda bezpera degu Euskalerriko eguna…

Y así llegamos al preludio del jolgorio de los Carnavales, y otras fiestas como Caldereros o Inudeak eta Artzainak.

En Donostia uno de los epicentros de esta fiesta fue el barrio de Altza, concretamente la plaza San Marcial, desde donde salió una multitudinaria kalejira acompañada de bertsolaris y trikitalaris.