La angula agoniza. Los imparable caída de capturas de esta cotizada especie ha llevado a los científicos a alertar de que está al borde de su desaparición, y aconsejan no solo vedar su pesca sino prohibir temporalmente su comercio. Su precio disparado se ha convertido en un lujo al alcance de muy pocos bolsillos, y todo ello junto al “deseo humano de exclusividad” conduce a esta especie a su desaparición definitiva.

Se trata de la alerta que lanza un estudio liderado por la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), del que es coautora Estíbaliz Díaz, investigadora del Centro de Investigación Marina y Alimentaria (AZTI). Hablamos con esta experta en la materia, una de las voces más autorizadas en el Estado. Ella es la representante española del grupo que investiga la anguila en el Consejo Internacional para la Exploración del Mar, (ICES), órgano que ofrece asesoramiento científico imparcial y no político para la gestión sostenible de los recursos marinos.

Llevamos años recomendando capturas cero”, señala a este periódico. Un consejo que el ICES, que integra a casi medio centenar de científicos, viene trasladando a la Comisión Europea, si bien la última palabra la tienen los ministros de Pesca del Consejo Europeo.

Al preguntarle a la investigadora por la situación que atraviesa la angula en Euskadi, precisa que “no se puede desligar de la de otros lugares”, porque la población de anguila europea constituye lo que denominan “un único stock”. Comprender su situación requiere conocer su singular vida, que comienza en el Mar de los Sargazos, en el Atlántico Norte, donde los adultos migran para reproducirse.

Primer plano de una angula, especie clasificada en peligro crítico, que es el paso previo a su extinción. Azti

La hembra, según explica la experta, deposita millones de huevos en aguas profundas. Éstos eclosionan dando origen a larvas, que son llevadas por las corrientes oceánicas hacia las costas europeas, y es aquí donde se transforman en anguilas transparentes -angulas-, que se adentran en agua dulce y continúan creciendo y desarrollándose, adoptando un color más opaco.

Por tanto, según explica Díaz, el número de angulas que llegan a nuestras costas depende del número de anguilas plateadas en los Sargazos, que a su vez es el resultado de la suma de la anguila que llega de todo Europa. Teniendo en cuenta todo este ciclo de reproducción, el año pasado se realizó la última valoración del número de ejemplares que pueden alcanzar la costa vasca.

En peligro crítico

Se constató que por cada cien angulas que entraban en los años 80, hoy en día lo hacen 7,2. “La anguila europea está clasificada como en peligro crítico, que es el paso previo a su extinción. Para que la gente se pueda hacer una idea, su situación es peor que la que atraviesa actualmente el lince ibérico o el panda gigante”, expone la investigadora a modo de ejemplo.

Los científicos parten del hecho de que la escasez sobrevenida de la especie conlleva un aumento de su valor en el mercado, lo que acaba generando “una espiral de extinción” que favorece el aprovechamiento comercial hasta el último individuo de la especie.

“Son procesos que se han descrito en diversos organismos, como rinocerontes, pangolines o tiburones y ahora, según hemos demostrado, también en la anguila”, apunta Miguel Clavero, investigador de la EBD-CSIC y autor principal del estudio.

Estíbaliz Díaz, investigadora del Centro de Investigación Marina y Alimentaria (AZTI). JAVIER LARREA

Hasta finales de la década de los setenta, la angula era un producto abundante y un plato popular, pero el colapso posterior, con una reducción de en torno al 95%, la convirtió en un producto de lujo. En torno a la especie existe una cultura culinaria que tiene su cuna en Euskadi y que se ha ido extendiendo por otros lugares del Estado.

La preocupación por la situación de la especie ha llegado a las oficinas del Ararteko. Este pasado mes de junio, en el último informe de relevancia de Manuel Lezertua al frente de la institución, instó al Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco a "revisar” la nueva regulación de la pesca de la angula.

La que había sido una actividad amateur y tradicional ha pasado a profesionalizarse, en virtud de un decreto de 2024, que autoriza hasta 150 licencias. En el dictamen, la Defensoría del Pueblo achaca haber autorizado la pesca profesionalizada de la cría de la anguila cuando no existía, algo que “puede implicar una medida de regresión” para las angulas.

El informe del Ararteko, de 28 páginas y muy prolijo en el análisis de la situación de la angula, para la que existe un amplio mercado negro que ha motivado sonadas operaciones policiales, viene motivado por una denuncia de la plataforma ecologista Mutriku Natur Taldea. Este colectivo presentó alegaciones al decreto de 2024, y refirió que no se le habían facilitado como parte interesada los informes que “avalaban” una profesionalización de la pesca “en contra de los criterios científicos que promovían limitar al máximo las capturas”.

Garantizar una "explotación sostenible"

La legislación europea ya había prohibido en la temporada 2022-2023 la pesca recreativa de la angula y de la anguila con el objetivo de garantizar la continuidad de la especie y su repoblación. En su decreto el Gobierno Vasco introduce restricciones con el objetivo de "garantizar una explotación sostenible" de la pesca profesionalizada.

Así, las personas dedicadas a su captura deben inscribirse en el registro de Personas pescadoras Profesionales de Angula (REPROAN). El registro deberá renovarse cada año y la cuota máxima de pesca se fija "con criterios científicos y técnicos" y en coordinación con el resto de comunidades autónomas de la vertiente cantábrica.

Cada profesional registrado puede utilizar un único cedazo si pesa en tierra, y un máximo de dos si lo hace desde una embarcación. Además, según figura en el decreto, las capturas solo están permitidas en ciertas cuencas: Deba, Oria y Urola, en el caso guipuzcoano.

El decreto del Gobierno Vasco plantea monitorear la evolución de la especie y propone la creación de la llamada “pesca centinela de la angula”, lo que se traduce en establecer unas capturas muy limitadas y controladas.

Capturas comerciales: del marcado pico de los 80 al derrumbe actual

Para la elaboración del estudio que se ha hecho público esta semana, los científicos han contado con los datos de capturas comerciales de angula reportados en el Estado desde 1950, agrupados en nueve series temporales, que muestran un incremento inicial, hasta alcanzar un marcado pico en torno a 1980. A partir de ahí se constata un acentuado derrumbe que llega hasta la actualidad, sin mostrar signos de desaceleración o recuperación.

Evolución de las capturas de angula registradas en el Estado y de su precio a lo largo del siglo XX. N.G.

Además, se han revisado los precios a los que se ha pagado la angula, con “un crecimiento exponencial” durante el último siglo. De costar el equivalente a menos de cinco euros el kilogramo en 1925, a superar los mil euros en la actualidad.

“Es el escenario esperable cuando se produce una espiral de extinción ligada al mercado. Lo es porque la gente está dispuesta a pagar más por artículos más exclusivos, por consumir cosas que no están al alcance de la mayoría”, subraya Clavero.

El trabajo pone de relieve que el coste de explotación apenas se incrementa a pesar de la mengua en el número de individuos que llegan cada año a las costas. “Con los precios actuales, casi cualquier captura de angula cubre los gastos de los pescadores y rápidamente se obtienen ganancias”, apunta Díaz.

Para Clavero, la veda total de la pesca de anguila, incluyendo angulas, es una medida necesaria, pero insuficiente. “Debe complementarse con una prohibición temporal del comercio de productos de anguila”, advierte.

A la hora de buscar soluciones, Díaz entiende que la gestión de la especie “es compleja porque su ciclo de vida también lo es. Angulas y anguilas se mueven por ríos, humedales y mares entre multitud de países. Pero las medidas se adoptan a escala nacional y regional, como si se tratara de poblaciones aisladas. La conservación de la anguila sólo se logrará si todos los países actúan de forma concertada para paliar las amenazas y siempre según criterios científicos”.

La gestión exitosa, según entiende la experta, requiere de “una coordinación efectiva” entre países y regiones. La falta de colaboración internacional, señala, “puede obstaculizar la implementación de estrategias” de conservación y gestión. Por lo tanto, “se hace necesario abordar de manera integral los desafíos asociados con la conservación de la anguila europea, considerando aspectos como la preservación de hábitats, la regulación de la pesca, la investigación continua y la colaboración internacional”.