Un adolescente vasco con COVID persistente impulsa un proyecto pionero de terapias digitales
Ismael Maceira, de 16 años, ha creado SamiraDTx para mejorar la vida de pacientes crónicos. La plataforma ofrece diferentes terapias utilizando la IA y la realidad virtual
A sus casi 17 años, el vizcaino Ismael Maceira conoce mejor que nadie lo que significa convivir con una enfermedad que no da tregua. Tras ser diagnosticado con covid persistente, vivió meses de incertidumbre, fatiga y falta de respuestas. “A los 12 años mi vida cambió por completo. Tenía una fatiga extrema, problemas de memoria y no había nada que me ayudara”, recuerda. La tecnología se convirtió en una aliada inesperada. “Gracias a los videojuegos y diferentes herramientas digitales empecé a mejorar mi memoria y mi capacidad de concentración. En ese momento me hice una pregunta muy simple: si a mí me estaba funcionando, ¿por qué no podía servirle también a otros pacientes?”
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De esa experiencia nació SamiraDTx, una plataforma de terapias digitales diseñada para acompañar y empoderar a las personas que viven con enfermedades crónicas. “El sistema sanitario necesita evolucionar. No podemos seguir con un modelo donde el paciente sea solo espectador de su enfermedad. Las terapias digitales pueden devolvernos el control”, afirma Maceira.
Cifras relevantes
El contexto que rodea su iniciativa es revelador. Según la Encuesta de Salud de España 2023, el 57,7% de las personas mayores de 15 años padece alguna dolencia crónica, siendo las más comunes la hipertensión, el dolor lumbar y el colesterol alto. Además, un estudio de ISGlobal indica que el 23% de las personas infectadas por covid-19 entre 2021 y 2023 desarrollaron síntomas persistentes, que en más de la mitad de los casos se mantuvieron durante dos años.
En ese escenario, el proyecto impulsado por Ismael Maceira y Carlos Escobar, cardiólogo del Hospital Universitario La Paz y coordinador científico del Comité Nacional de DTx, adquiere pleno sentido, con el objetivo de situar la innovación tecnológica al servicio de la salud pública. “No se trata de sustituir a los médicos, sino de darles nuevas herramientas para que puedan atender mejor a los pacientes. La tecnología no deshumaniza, al contrario, puede hacer la medicina más cercana, más personalizada y más continua”, sostiene Ismael.
“La sanidad debe evolucionar. No puede ser que los pacientes sean meros espectador es de su enfermedad”
Escobar coincide: “El objetivo es mejorar la calidad de vida y acompañar a los pacientes de manera individualizada. Es un proyecto muy especial, porque combina la motivación y el impulso de un joven con la capacidad de desarrollar herramientas tecnológicas que pueden mejorar la vida de muchos pacientes”.
Mientras tanto, el Estado vive un momento decisivo. El Gobierno prepara un Real Decreto para evaluar y financiar terapias digitales dentro del Sistema Nacional de Salud, siguiendo los pasos de Alemania o Francia. En ese contexto regulatorio emergente, SamiraDTx aspira a consolidarse como referencia, con un modelo basado en evidencia científica y una visión centrada en el paciente. “No se trata solo de usar la tecnología; se trata de cambiar la forma en que vivimos con la enfermedad”, subraya Maceira.
Gran interés
El proyecto ha despertado el interés del ámbito médico y científico. SamiraDTx trabaja junto a Carlos Escobar con el objetivo de desarrollar soluciones personalizadas y clínicamente validadas. “Contamos con los pacientes desde el principio; sin ellos, cualquier innovación sería solo un experimento”, explica Escobar.
El cardiólogo recuerda que conoció a Ismael a través de su padre en el consorcio de terapias digitales. “Su historia de superación y cómo la tecnología le había ayudado nos motivó a colaborar en un proyecto conjunto”. De esa conexión nació una alianza que une dos mundos: la experiencia clínica y la mirada de una generación que ha crecido con la tecnología. “Nos compenetramos muy bien. El aporta las ganas y la ilusión de una persona joven y yo la experiencia. Ambos compartimos un objetivo común”.
Según Escobar, las terapias digitales consisten en un software que utiliza herramientas como la inteligencia artificial, datos biométricos o realidad aumentada y virtual para mejorar la salud del paciente. “Trabajamos con terapias para pacientes con secuelas de virus, con ejercicios que ayudan a recuperar funciones cognitivas, del habla o del movimiento”, expone el cardiólogo del Hospital La Paz.
“Nuestro objetivo es acompañar a los pacientes de forma individual y mejorar su calidad de vida”
SamiraDTx no es solo una startup tecnológica. “Somos una compañía creada para liderar una revolución en el ámbito sanitario. Hemos desarrollado un modelo colaborativo con todo el ecosistema sanitario: servicios públicos, universidades, sociedades científicas, asociaciones de pacientes y empresas del sector. Los pacientes no pueden seguir siendo simples espectadores. Por eso los involucramos desde el inicio de cada proyecto”, destaca el joven vasco.
Actualmente, la empresa trabaja en varias líneas de innovación. “Tenemos dos proyectos con inteligencia artificial: una IA de voz para detectar descompensaciones en pacientes con asma y EPOC, y otra IA multimodal para anticipar descompensaciones en insuficiencia cardíaca. También desarrollamos herramientas de realidad virtual y aumentada para tratar el dolor crónico y un videojuego terapéutico diseñado para activar el sistema dopaminérgico en pacientes con Parkinson.”
Escobar añade que estas soluciones permiten optimizar los recursos sanitarios, mejorar la eficiencia y reducir hospitalizaciones, además de impulsar un sector empresarial emergente gracias a la exportación de tecnología.
Respaldo institucional
El apoyo de las instituciones ha sido clave. “Presentamos nuestra idea al programa de emprendimiento del Gobierno vasco y gustó mucho. La Diputación de Bizkaia nos ayudó a crear la sociedad y nos instaló en el BIC del Parque Tecnológico de Derio. Nosotros no hacemos lo que hacen muchas empresas emergentes, que primero desarrollan una tecnología y luego buscan cómo aplicarla. En nuestro caso es al revés: identificamos las necesidades reales de los pacientes, y a partir de ahí desarrollamos la tecnología adecuada”, explica Maceira.
Ismael reconoce que el camino no ha sido fácil: “Cuando conté lo que quería hacer, muchos amigos me decían que estaba loco. Pero todo lo que viví, incluido el bullying que sufrí y las sesiones con psicólogos, me ayudó a madurar antes y a centrarme. Al final, todo ese camino me sirvió para entender qué quería hacer con mi vida y por qué”.
Con una proyección que ya alcanza el ámbito internacional, SamiraDTx ha comenzado a establecer alianzas fuera del Estado. “Estamos trabajando con Chile, Colombia y Perú, y también en Arabia Saudí, donde formamos parte del Saudi Business Council. Nuestra visión es clara: imaginamos un mundo en el que las enfermedades crónicas dejen de ser una carga para convertirse en un desafío manejable gracias a la tecnología”, dice Ismael Maceira.
A pesar de la intensa dedicación al proyecto, Ismael no ha abandonado sus estudios. “Estoy cursando segundo de bachillerato desde casa, a través del servicio de escolarización domiciliaria de Euskadi. Los profesores vienen a mi casa y me ayudan a seguir el curso con normalidad. El sistema educativo me ha apoyado mucho para poder compaginar los estudios con el proyecto”
Este joven de Bizkaia ha hecho de su experiencia personal el motor de una iniciativa que aspira a transformar la manera en que millones de personas conviven con una enfermedad crónica. “Queremos que cada paciente tenga en su mano las herramientas para recuperar el control de su vida”, manifiesta el joven.
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