La Real lamenta seis decisiones arbitrales polémicas que el VAR no revisó
Dos nuevas jugadas polémicas ante el Oviedo, sin revisión del videoarbitraje, se suman a los ‘atropellos’ que está sufriendo el equipo txuri-urdin desde la llegada de Matarazzo
Es cierto que los errores cometidos condenaron el sábado pasado en Anoeta a una Real Sociedad que había logrado remontar ante el colista Oviedo (3-3), pero también lo es que últimamente las decisiones arbitrales están echando por tierra parte del gran trabajo que el equipo txuri-urdin está realizando desde la llegada al banquillo de Pellegrino Matarazzo.
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Unas decisiones arbitrales, además, que no están siendo revisadas por el VAR, en lo que supone un agravio comparativo con respecto a acciones similares de otros estadios, y que han sido claves a la hora de no conseguir un resultado positivo en algunos partidos importantes. Sobre todo, los derbis, tanto el liguero como el copero, de San Mamés y el último encuentro, ante el Oviedo. En otro de los duelos en los que la Real se sintió perjudicada por la actuación arbitral, el del Santiago Bernabéu contra el Real Madrid, las acciones polémicas no tuvieron incidencia en el resultado a tenor de la goleada sufrida. Pero en los otros tres sí y a continuación se detalla el análisis de las jugadas clave.
Athletic-Real (Liga): Acción de Brais con Paredes
La primera acción polémica de este serial que la Real ha sufrido, con Matarazzo de entrenador, en las últimas tres semanas se produjo en San Mamés, en el partido de Liga que tuvo lugar el 1 de febrero (1-1).
Brais Méndez fue expulsado, de forma incomprensible, en el minuto 83, cuando el conjunto guipuzcoano ganaba por 0-1 al vizcaino después de haber sido muy superior durante todo el encuentro, por un supuesto manotazo al defensa Aitor Paredes, que se fue directo al suelo simulando una brutal agresión cuando el gallego le rozó la cara en el momento en el que lanza la mano al aire en señal de desaire hacia el jugador del Athletic, que le había propinado un empujón anteriormente.
El árbitro, de espaldas a la acción, le expulsó a instancias de uno de sus asistentes. Y, lejos de ir a revisar una jugada que no había visto, se conformó con haber mostrado la tarjeta roja al no advertirle el VAR que fuera al monitor.
Una acción que fue muy criticada por excolegiados y analistas, que no entendían que Guillermo Cuadra Fernández no fuera a comprobar una jugada tan decisiva.
Athletic-Real (Copa): Mano de Laporte
Diez días después, en el nuevo derbi de San Mamés, aunque en esta ocasión correspondiente a la ida de las semifinales de la Copa del Rey, que concluyó con victoria de la Real por la mínima (0-1), tuvieron lugar nuevas acciones polémicas.
La más clara fue una mano dentro del área de Aymeric Laporte, tras un remate de cabeza de Duje Caleta-Car, antes del descanso, en el minuto 42 (con 0-0 en el marcador), que el árbitro, José María Sánchez Martínez, no señaló penalti para sorpresa de casi todos. Y lo más inesperado aún es que su compañero designado para el VAR, Mario Melero López, no le llamó al orden para que se repensara tan rigurosa decisión.
Un tipo de mano que es está castigando en otros encuentros pero que en San Mamés no lo decidieron así los encargados de impartir justicia. ¿La justificación? Que el brazo lo tenía “cerca del cuerpo”. Pero lo que se ve claramente es que lo tiene separado del cuerpo, ocupa un espacio antinatural y desvía el balón cuando se dirige a la portería.
“Mano clarísima”, según excompañeros de Sánchez Martínez y Melero López. Hay que destacar que este último sufrió un neverazo por su actuación en un duelo trascendental a estas alturas de la competición y fue castigado, por lo tanto, sin asignación para la siguiente jornada liguera por parte del Comité Técnico de Árbitros (CTA).
Athletic-Real (Copa): Penalti a Guedes
La segunda acción polémica de este encuentro, que significaba la primera parte de la antesala de la final copera, llegó en la segunda parte, concretamente en el minuto 58. Gonçalo Guedes sufrió una entrada de Iñigo Lekue en la que el colegiado José María Sánchez Martínez consideró que se había dejado caer, por lo que le mostró la tarjeta amarilla. El trencilla murciano lo que no percibió es que el defensor rojiblanco sí choca con el atacante portugués dentro del área y, sorprendentemente, tampoco fue avisado desde la sala VOR para que confirmara su decisión.
Incluso el luso fue objeto de otra polémica acción, tres minutos después, la que precedió al gol de Beñat Turrientes. Guedes sufrió una fuerte entrada por parte del guardameta Unai Simón que se quedó sin amonestación. Al parecer, el tanto hizo que el árbitro no tuviera en cuenta este hecho. A ver si estas acciones no tienen que ser recordadas en un partido de vuelta que se disputará el próximo miércoles 4 de marzo en Anoeta.
Real Madrid-Real: Vinicius se deja caer
En la misma semana, cuando en la Real consideraban que la cuota de decisiones arbitrales rigurosas en su contra podía haber alcanzado su límite, estas se sucedieron en el encuentro de la Liga que acogió el Bernabéu el sábado 14 de febrero (4-1) pese a ser también un estadio en el que buena parte de la afición txuri-urdin sabía que cualquier cosa podía pasar.
En dos jugadas con Vinicius de protagonista, Francisco José Hernández Maeso decretó penalti por sendas supuestas faltas de Jon Mikel Aramburu. Y sí es cierto que el lateral venezolano toca al atacante brasileño en ambas, pero no lo es tanto que resultara suficiente como para que fueran juzgadas como pena máxima (la primera con empate a uno en el marcador y la segunda con el 3-1).
La segunda acción fue la que más encendió los ánimos de la formación blanquiazul, en la que se aprecia claramente cómo Vinicius se tira antes de que contacte Aramburu. Pero lo más insólito es que el colegiado no fuera llamado al monitor.
Una vez más, la Real se sintió perjudicada y, lo que es más grave, desamparada al comprobar que en estas acciones tan determinantes no intervino el VAR.
Circunstancia que también le pasó factura a su responsable. Jesús Trujillo Suárez, aunque en este caso el neverazo fue menor. El tinerfeño fue relegado a asistente de VAR, en lugar de colegiado principal, en el siguiente partido asignado. En cualquier caso, se repite la escena en la que el CTA castiga a responsables del VAR en partidos en los que la Real se ve perjudicada por su no aplicación.
Real-Oviedo: Penalti por mano de Bailly
Y en el último partido, en la gota que colma el vaso aunque los errores arbitrales no fueran el motivo principal de que la Real no pudiera superar al Oviedo en casa, también se produjeron acciones decisivas en el plano arbitral que no fueron ni revisadas en el VAR.
Para empezar, José Luis Munuera Montero no pitó un penalti por mano de Bailly en los compases iniciales. Oyarzabal disputó un balón en largo y el central del cuadro oviedista, que lo tenía ganado, se dejó caer y tocó la pelota con la mano de forma clara cuando se fue a apoyar sobre el terreno de juego. No obstante el trencilla, sorprendiendo a propios y extraños, indicó falta del eibartarra, algo que en las imágenes no se vio. Y esto invitaba a pensar que el duelo no iba a transcurrir por cauces normales.
Real-Oviedo: Penalti de Bailly a Oyarzabal
En el mismo choque frente al colista de la Liga, con los mismos protagonistas precisamente, tras un error de Bailly, Oyarzabal lo aprovechó y fue derribado en el área por el central, que no fue expulsado y finalmente anotó el gol del empate a tres. Una acción de penalti que Munuera Montero no vio así y que, lo que es peor aún, Rubén Ávalos Barrera opinó de igual manera pese a ver las imágenes. Todo esto justo antes de que Fede Viñas marcara los dos goles para el conjunto visitante ante un Anoeta estupefacto. El Oviedo también reclamó una cartulina roja por un plantillazo de Yangel, pero hay que incidir en que el jugador no puede hacer nada para frenar su acometida.
El propio Matarazzo declaró tras el enfrentamiento que la expulsión de Bailly, tras la falta cometida ante Oyarzabal, era “clara”.
A pesar del cometido con el que se implantó en el fútbol de aportar justicia y ayudar a los árbitros, el VAR se ha convertido en los últimos tiempos en una fuente de polémica.
