Pellegrino Matarazzo no se ha marchado satisfecho tras el empate de la Real ante el Oviedo en Anoeta (3-3). El técnico del conjunto txuri-urdin incidió , además, en que la Real tiene mucho por mejorar. “No estamos contentos”, resumió. En su opinión, el equipo no entró bien en la primera mitad y sus jugadores estaban “con el freno de mano”. El estadounidense considera que sus futbolistas tuvieron problemas de “energía”, aunque tras el 0-2 el equipo el equipo tuvo “alma” para remontar el partido. “No hemos atacado bien en los primeros 60 minutos, aunque al final hemos estado mejor”.
La Real encajó los tres goles tras sendos saques de esquina, y Matarazzo reconoció estar “preocupado, porque algo no está bien. Está claro que no hemos defendido bien las jugadas ensayadas ni los balones largos”.
En cuanto al árbitro, el técnico realista aseguró que no había tenido un “buen partido”, y para él la expulsión de Bailly sobre Oyarzabal era “clara”. A pesar de ello, cree que los árbitros son como los delanteros, y hay días que fallan y otros que aciertan.
Uno de los nombres propios del partido fue el de Orri Óskarsson, quien marcó dos tantos entrando desde el banquillo. “Es increíble lo que nos aporta cuando entra desde el banquillo, pero no creo que tarde mucho en estar listo para entrar de inicio”.
El encuentro también dejó la mala noticia de la lesión de Álvaro Odriozola. Matarazzo confirmó que el lateral donostiarra “no está bien”, aunque prefirió no comentar nada hasta que no se le realizaran pruebas médicas. Eso sí, el estadounidense confesó que su baja será “una gran pérdida”.