Que la Copa ilusiona a la afición de la Real Sociedad resulta muy evidente. No hay más que atender al ambiente txuri-urdin registrado el miércoles en Mendizorrotza para comprobar cómo la hinchada y el equipo sueñan con jugar la final de La Cartuja, esta con público. Sin embargo, los análisis efectuados por Jokin Aperribay durante los últimos meses hablan bien a las claras de cuál es el termómetro con el que el club se mide la temperatura: la Liga. El presidente, por ejemplo, califica de buenos o malos los años del equipo aludiendo a los puntos cosechados en cada vuelta del campeonato, haciendo oídos sordos al cargado calendario europeo o al hecho de alcanzar las semifinales en la propia Copa. Así que sí, estuvo muy bien lo de Vitoria. Pero esta noche el Elche llega a Anoeta...
Y Europa no espera. La gran racha descrita con Pellegrino Matarazzo ha acercado a los txuri-urdin a los puestos continentales. Ahora conviene mantenerlos a tiro, acercarse incluso, logrando tres puntos que siempre cobran trascendencia especial cuando a la vuelta de la esquina espera la complicada visita al Santiago Bernabéu. Jugar torneos internacionales o no hacerlo marca para bien o para mal la salud de clubes como la Real, y se trata esta noche de avanzar hacia el objetivo, sin apenas novedades en la convocatoria. Nadie sale de la enfermería: continúan en ella Marrero, Rupérez, Zakharyan, Kubo y Barrene. Así, la única variante en la lista, respecto al derbi de la semana pasada en Bilbao, apunta a los sancionados: vuelve Caleta-Car tras cumplir castigo en Bilbao y cae Brais Méndez.
Cambios contados
En lo que respecta a la alineación txuri-urdin, cabe esperar una combinación de continuidad y variantes. Matarazzo es plenamente consciente de la importancia de la Copa, pero también sabe reconocer lo relevante que sería ganar esta noche al Elche. Para lograrlo, cuenta con futbolistas frescos que no completaron los 90 minutos el miércoles en Vitoria: Aramburu, Zubeldia, Gorrotxategi, Soler, Sucic, Dani Díaz... Y la energía de estos debería verse reforzada por el nivel de futbolistas clave para el técnico como Jon Martín, Sergio Gómez, Oyarzabal o Guedes. Habrá que ver cuántos esfuerzos pueden realizar el eibartarra y el portugués, encargados de tirar del carro en lo ofensivo, antes de que entren en liza recambios como Óskarsson o Wesley. A la hora de sustituir al capitán y al luso, seguro que el técnico piensa hoy en lo que espera a cuatro días vista en Bilbao.
El Elche, por su parte, aterriza en Donostia envuelto en una dinámica diametralmente opuesta a la de la Real. Si los txuri-urdin no han perdido en 2026, los franjiverdes no han ganado en el nuevo año, aunque el fútbol no parece haber abandonado al cuadro de Eder Sarabia. Con sus lógicos altibajos, sigue jugando bien, mediante una propuesta atrevida y ofensiva basada en el dinamismo y en estructuras difícilmente presionables. A Matarazzo le toca afinar...