La Real Sociedad sigue adoleciendo de ese colmillo que le sobra a Falcao

02.05.2022 | 00:23
Portu no llega a un balón que atrapa Dimitrievski, en el partido disputado ayer entre el Rayo y la Real en Vallecas. Foto: Efe

Portu, máximo exponente de la falta de gol del conjunto blanquiazul, no podía creerse la clara oportunidad que falló en el minuto 12

Cristian Portugués todavía no sabe lo que es marcar en el presente campeonato liguero. Al jugador de la Real solo le quedan cuatro partidos para poder estrenarse. No lo va a tener sencillo. Sobre todo, viendo la ocasión que desperdició en la tarde de ayer en Vallecas. Portu está negado. Corre, pelea, se ofrece, pero cuando se pone delante del portero contrario, se le apagan las luces. Dicen que las comparaciones son odiosas. Pero a Falcao solo le bastó correr 200 metros para marcar. A penas llevaba segundos sobre el terreno de juego y fue capaz de perforar la portería defendida por Remiro. Portu estuvo 65 minutos sobre el verde y tuvo hasta tres ocasiones, dos muy claras, pero no hay manera de romper esa sequía en la Liga que habla de más de un año sin ver puerta.

La última vez que marcó fue el 22 de abril del año pasado en la visita del Celta a Anoeta. Él fue el encargado de abrir la lata en un partido que terminó con victoria blanquiazul por 2-1. Desde entonces, un solo tanto, en la Copa, con el Panadería Pulido canario como rival. Como ante el Celta, su tanto ese 1 de diciembre también sirvió para que la Real se pusiera por delante.

Ocasiones las ha tenido, muy claras, pocas tanto como la de ayer. Corría el minuto 12. Sorloth le puso el balón en bandeja, pero la jugada ya empezó mal con un control defectuoso. Pese a todo, todavía le dio tiempo para golpear el balón con la derecha, pero ahí emergió la figura de Dimitriesvski, que, con su cuerpo, evitó el que hubiera sido el 0-1. El balón terminó en saque de esquina para los de Imanol. Portu se lamentó, primero, en el suelo, y luego también cuando se reincorporaba. No se lo podía creer. No era para menos.

Pero es que antes de esa acción, el jugador de Beniel ya había sido protagonista de otras dos jugadas que evidenciaban que no iba a ser el partido en el que iba a acabar con su sequía goleadora. En el primero, recibió el balón de Zubimendi tras una gran conducción del centrocampista, pero en su camino se interpuso Fran García, mientras que, en la segunda, se revolvió muy rápido dentro del área tras un gran servicio de Merino, pero el central Catena fue el que le ganó la partida. Ninguna de ellas, todo hay que decirlo, fue tan clara como la mencionada anteriormente en la que el meta macedonio desbarató la oportunidad más clara de la que dispuso la Real en los 94 minutos que duró el partido. Ni siquiera el tanto de Sorloth llegó en una acción tan clarividente. El noruego se sacó un disparo de la manga desde fuera del área que cogió por sorpresa al citado Dimitrievski. Ni tampoco la acción de Januzaj al inicio del segundo tiempo resultó tan clara como la de Portu, pero está visto que esta no es la temporada del atacante blanquiazul.

No solo no marcó, sino que, además, sin querer, le dio un susto a Remiro y, por ende, a la parroquia realzale que está siguiendo el partido. Al poco de iniciarse la segunda mitad, un centro de Unai López se envenenó tras golpear en el estómago de Portu. Remiro se tiró por si las moscas, pero el balón se marchó a córner, que se sacó sin problemas.

La Real ya no era el equipo dominador de la primer mitad y Portu, como el resto de atacantes, no conseguía entrar en contacto con el balón. Falcao, que acababa de entrar, puso la igualada en el marcador e Imanol decidió que era el momento de dar entrada a Alexander Isak, para buscar la mordiente que al equipo le estaba faltando. El elegido para salir del terreno de juego fue un Portu que tampoco ayer pudo romper la nefasta sequía en la que se encuentra inmerso.

El atacante blanquiazul, que en su primera temporada en la Real marcó siete goles en la Liga, y el año pasado, ocho, en el presente campeonato no ha sido capaz de ver puerta, algo que llama la atención, teniendo en cuenta también los buenos números que presentó en las tres temporadas que cursó en el Girona y que propiciaron su fichaje por la Real Sociedad en el verano de 2019. En la 2017/18, por ejemplo, se fue hasta los once goles, por los nueve que anotó en su última campaña en Montilivi. Ocho marcó en la temporada del ascenso del Girona a Primera en la 16/17. Sin embargo, todos los problemas que está evidenciando el equipo que entrena Imanol Alguacil en el presente campeonato de cara al gol tienen al jugador murciano como máximo exponente. Todavía le quedan cuatro jornadas para poder estrenar su casillero goleador. Falta le hará mejorar la puntería para no desperdiciar ocasiones tan claras como la de ayer ante Dimitrievski.

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