donostia - Con una jornada de retraso respecto a lo inicialmente previsto, las instalaciones de la Federación Española de Fútbol en Las Rozas albergaron ayer el sorteo de la próxima temporada en Primera y Segunda División. Los caprichos del bombo quisieron que la Real inicie el torneo en el mismo estadio donde lo terminó en el pasado ejercicio, Balaídos. Los txuri-urdin se medirán al Celta a domicilio el fin de semana del 19 y el 20 de agosto, mientras que el Eibar también arrancará lejos de su feudo, en su caso en La Rosaleda contra el Málaga.
Los derbis guipuzcoanos entre los dos representantes del territorio en la máxima categoría llegarán con la Liga bastante avanzada. Anoeta acogerá el primero de ellos, el 5 de noviembre, justo antes de un parón con motivo de los compromisos de las selecciones. El duelo de la segunda vuelta en Ipurua, mientras, está programado para el 1 de abril, en este caso en plena Semana Santa. La Real cerrará la Liga en el Camp Nou contra el Barcelona, y el Eibar en el nuevo estadio del Atlético de Madrid.