Activistas y opositores cubanos denunciaron este domingo distintos actos de represión contra periodistas no oficialistas y disidentes que trataban de ejercer tareas de observación electoral en los comicios parlamentarios que se celebran durante toda la jornada en la isla.

La ONG Cubalex está registrando incidentes de este tipo en un fichero público en internet. Hasta las 16.00 hora local (20.00 GMT) había identificado 19 casos de represión con más de una veintena de personas afectadas.

Las denuncias más habituales fueron por operativos policiales de vigilancia y seguimiento, cortes selectivos de internet, detenciones arbitrarias y reclusiones domiciliarias.

Los actos de represión, según Cubalex, se produjeron en distintos puntos de todo el país, con especial incidencia en La Habana y Camagüey (centro), pero también en Holguín (este), Guantánamo (este), Matanzas (centro), Santiago de Cuba (este) y Villa Clara (centro).

Tres organizaciones opositoras anunciaron antes de los comicios que tenían intención de ejercer de observadores electorales (a falta de personal independiente internacional). Según informaron este domingo, disponen de 75 voluntarios que cubren 14 de las 15 provincias del país.

Algunos disidentes y periodistas no oficialistas denunciaron en los días previos a las elecciones parlamentarias haber recibido presiones y amenazas por promover la abstención o prepararse para realizar tareas de observación electoral, como el opositor Manuel Cuesta Morúa.

ELECCIONES PARLAMENTARIAS

Cuba celebra este domingo elecciones parlamentarias con las que se renovará para cinco años la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), el máximo órgano legislativo de la isla. Más de 8,1 millones de personas están llamados a las urnas.

Un total de 470 candidatos se presentan a un número igual de puestos del Legislativo unicameral cubano y los votantes pueden apoyar a todos los de su circunscripción, sólo a alguno/s o no votar en blanco.

Entre ellos hay históricos de la revolución, como el expresidente Raúl Castro, ministros, altos cargos del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), burócratas, músicos, científicos, intelectuales y responsables de empresas estatales. No hay ningún opositor.

Sólo aquellos con el respaldo de más del 50 % de los votos emitidos válidos podrán ocupar su asiento. En las últimas parlamentarias todos lograron su puesto en los comicios. Hay varias provisiones legales para completar aquellos puestos que puedan quedar vacantes.

Los candidatos fueron seleccionados por las llamadas organizaciones de masas, asociaciones en la órbita del PCC, y aprobados para las asambleas municipales del poder popular, donde sus militantes son mayoría.

Casi todos los candidatos en estas elecciones pertenecen al PCC o a sus juventudes. En la actual ANPP suponen el 96,5 % de los diputados, según la página web del parlamento cubano.

El Gobierno cubano, el PCC y las instituciones y medios del Estado han instado en las últimas semanas a la ciudadanía a votar en bloque por todos los candidatos propuestos por cada distrito.

Desde la oposición dentro y fuera de la isla se ha abogado por la abstención como señal de rechazo a la fórmula electoral en particular y al sistema político cubano en general.

Tras cifras de abstención por debajo del 10 % entre 1976 y 2013, la tasa se elevó hasta el 14 % en las parlamentarias 2018, las últimas elecciones comparables que se han realizado en Cuba.

Las dos veces previas que los cubanos han acudido a las urnas han sido en el referendo del Código de las Familias, en septiembre pasado -cuando la abstención rozó el 26 %- y en las elecciones municipales de noviembre, en donde se elevó hasta el 31 %, un máximo histórico.