Espeleología, un mundo bajo tierra

Esta ciencia se encarga de investigar, cartografiar y catalogar todo tipo de cavidades subterráneas naturales o provocadas por el ser humano. "Un compañero y yo hemos creado un grupo de espeleología y vamos buscando, así como catalogando antiguas explotaciones que existen en Euskadi", indica el topógrafo Iñaki Egurza

04.10.2021 | 09:42
Espeleología, un mundo bajo tierra

La espeleología es la ciencia que estudia la morfología y formaciones geológicas de las cavidades naturales del subsuelo. En ella se investigan, cartografían y catalogan todo tipo de descubrimientos en cuevas. Forma parte de la geomorfología y sirve de apoyo a la hidrogeología. Entonces podemos decir que el objetivo no es otro que la exploración y el estudio de las cavidades subterráneas, conocidas como cuevas, y que pueden ser naturales o creadas por el ser humano.

Como actividad científica, la espeleología atrae la atención de geólogos, biólogos, arqueólogos y muchos otros que ven en las cavidades subterráneas un entorno adecuado para la investigación. Yendo un poco a la historia podemos decir que el francés Édouard Alfred Martel -1859-1938- es considerado como el padre de la espeleología moderna, ya que él fue el encargado de comenzar con las primeras exploraciones científicas y en el año 1895 fundó la Sociedad Espeleológica de Francia.

Tres modalidades únicas

A continuación hablaremos de tres tipos de espeleologías que existen, de la kárstica, del espeleobuceo y de la volcánica. Todas ellas únicas y para las que se requerirá de una gran habilidad, técnica y conocimiento de la montaña, así como de distintas modalidades deportivas como el senderismo, descenso, escalada, buceo y natación o de ser capaz de soportar grandes cambios de temperatura.

La espeleología kárstica se practica en las cuevas con mayores longitudes y desniveles del planeta, y puede considerarse como la principal rama de la exploración espeleológica. Tiene generalmente unas condiciones de exploración que son duras por lo que los principiantes no lo tendrán fácil aquí a no ser que vayan con un experto. Muchas de las cuevas kársticas conocidas actualmente se encuentran en macizos montañosos relativamente fríos, con corrientes de agua subterráneas permanentes, por ello es muy importante que tengamos habilidad para nadar y bucear. Estos ríos además, suelen tener temperaturas gélidas, de ahí la importancia de llevar buena ropa, que hacen más difícil la progresión del espeleólogo, o pueden crecer súbitamente debido a tormentas en el exterior, lo que dejaría a los equipos de espeleólogos aislados en zonas secas de la cavidad. En definitiva, esta modalidad se realiza en cavidades excavadas por corrientes de agua en macizos de rocas solubles como la caliza y la dolomía.

Por otro lado, el espeleobuceo es la variante más complicada y difícil de la espeleología. Consiste en explorar la cuevas que están cubiertas o debajo del agua. Además, hay que tener en cuenta que muchas de las rutas finalizan en conductos cegados por el agua, que se denominan sifones. En este momento los espeleobuceadores entran en juego y son los encargados de seguir investigando la cueva o la cavidad. Eso sí, para este tipo de espeleología tendremos que ser profesionales, expertos y además, muy buenos espeleólogos. Por último, esta modalidad es la más peligrosa de todas y en muchas ocasiones cobra vidas, pese a que se toman grandes precauciones. Hay que darse cuenta de que esta actividad se realiza en espacios inundados en las cavernas.

Terminaremos hablando de la espeleología volcánica. Es la modalidad que se realiza en los lugares creados por lava de un volcán durante una erupción, ya sea por desplazamientos de lava fluida - carácter reogenético- o por movimientos de retracción térmica -carácter tectónico-. En este sentido, la mayor parte de cuevas volcánicas surgen en un periodo de tiempo corto: días, meses o como mucho en años, según dure la erupción. En este tipo de cavidades creadas por la naturaleza hay un sustrato generalmente áspero, muchos pasos estrechos por los que meterse y temperaturas por lo general altas. Por último, también se necesita utilizar cuerdas en las llamadas simas volcánicas, que se forman por un desplazamiento vertical de la lava fluida, o en cascadas de lava en el interior de tubos volcánicos.

espeleología deportiva

La espeleología deportiva es uno de los deportes más apasionantes que existen, ya que da la opción de ir a lugares increíbles como estalactitas y estalagmitas, banderolas, columnas y demás formaciones propias de cada tipo de cueva dependiendo del lugar donde se encuentren en el mundo.

Aun así no queremos ocultar que existen algún tipo de riesgos a la hora de practicarlo pero no por ello diremos que la espeleología deportiva es un deporte extremo. A pesar de lo dicho no vamos a negar que para su practica se requiere de una gran destreza, conocimiento del medio natural y, por supuesto, preparación física. Hay que tener en cuenta que la inmersión en las cuevas requerirá de una combinación de otras técnicas de montaña como son el senderismo, el descenso y la escalada. Por ello, la persona que lo haga tendrá que ser consciente que tendrá que enfrentarse a todo tipo de huecos en los que meterse, descensos que hacer, situaciones en las que el agua nos puede llegar por los sobacos o a muchos minutos boca abajo con todo lo que esto puede llegar a afectarnos a nuestra cabeza.

El espeleobuceo, por su parte, requiere de habilidad dentro del agua, dominio del buceo y la natación en aguas abiertas. Este deporte se realiza en todo tipo de superficies, así que no podemos pensar que por estar en la naturaleza no habrá agua, ya que lo normal es encontrársela durante mucho tiempo en el recorrido.

Con todo esto y como hemos dicho anteriormente no queremos decir en ningún momento que la espeleología deportiva es extrema pero sí que requiere, como cualquier otro deporte o actividad, de una serie de precauciones o habilidades que vamos a necesitar cuando lo hagamos. La naturaleza por bonita que sea puede llegar a ser peligrosa.

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